Siento haber desaparecido durante estos últimos días, pero estoy reflexionando. Y mucho. Estoy pergeñando un plan B para poder seguir escribiendo y gozando de su atención, pero antes tengo que resolver un par de cuestiones pendientes. Y es que, queramos reconocerlo o no, el anuncio de Sarah Palin de que no se va a presentar como candidata a las primarias republicanas ha sido un mazazo para nosotros, sus bloguistas. Llevo todo este tiempo mirando a ver cómo lo han encajado el resto de mis colegas y la verdad es que la mayoría no muy bien: algunos han cerrado, otros se lo están pensando como yo y los que todavía escriben habitualmente, lo hacen con un poso de tristeza que se les nota a una legua vista. Y es lógico: si uno escribe sobre Sarah Palin con la certeza de que se va a presentar como candidata a las elecciones y de pronto ésta decide que no se presenta, ¿sobre qué vas a escribir ahora? ¿Sobre sus antiguos rivales? No soy yo tan rápido en mudar mis lealtades. ¿Por qué se creen ustedes que no he hecho carrera en la política?
El caso es que me joroba especialmente lo que ha sucedido porque tres días antes del anuncio de Sarah Palin, de la “catástrofe” como empiezo a llamarla yo, había recibido un mensaje de alguien de O4P (Organize4Palin), la organización hermana de C4P (Conservatives4Palin), invitándome a unirme a ellos para poner en marcha una página web en español dirigida a los votantes hispanohablantes de Estados Unidos. Era una gran oportunidad para mí, que me abría el mercado estadounidense y que me permitía participar siquiera de lejos e indirectamente en la campaña electoral que ya intuía próxima a arrancar, tan pronto como Sarah anunciara de una vez por todas que se presentaba. Bueno, pues no se presentó y mi gozo en un pozo. Ni página web, ni influencia ni gaitas. Todas esas organizaciones de voluntarios que nacieron con la intención de que Sarah Palin contara con una base de apoyo lista y dispuesta desde el primer día en que anunciara su candidatura han perdido su razón de ser y se han desbandado. Y es que si Sarah Palin no es candidata, ¿qué demonios pintamos nosotros? Nada, por supuesto.
Una parte de mis reflexiones han ido dirigidas a saber qué ha pasado realmente para que Sarah Palin haya tomado la decisión que ha tomado. Por supuesto, la verdad, la verdad, sólo la saben ella y Todd. Y tal vez sea más compleja que unas pocas o muchas líneas escritas. Los demás sólo podemos hacer conjeturas acerca de ello. Sin embargo, he llegado a ciertas conclusiones que no sé si serán acertadas, pero que a mí me bastan:
-
Sarah Palin TENÍA la firme intención de presentar su candidatura quince días antes del anuncio. De hecho, creo que diez días antes del anuncio también la hubiera presentado si hubiera tenido que decidirse entonces. Pero todo eso cambió en unos pocos días.
-
Lo que realmente le impidió presentarse es algo que no tiene nada que ver con problemas familiares. Que en su comunicado se refiera a ello hay que entenderlo como que su decisión fue tomada de común acuerdo con su familia, nada más. El verdadero motivo intuyo que ha sido la abierta hostilidad demostrada por el establishment del Partido Republicano, dispuesto a hacer lo que fuera necesario para descabalgarla si finalmente presentaba su candidatura.
-
Es así como tenemos que interpretar movimientos tales como el repentino y sorprendente adelanto de las primarias en los estados de Iowa, Nueva Hampshire, Nevada, Carolina del Sur y demás, que le perjudicaban sobremanera al tiempo que favorecían a su principal rival, Mitt Romney. Además, una serie de noticias como por ejemplo el descubrimiento de que el principal asesor de Marco Rubio, el senador por Florida, estaba presionando fuertemente para que se adelantaran también las primarias de Florida (como así se hizo finalmente), demuestran que el Partido Republicano es un encarnizado enemigo tanto de Sarah Palin como del conservadurismo en general y que de todos los supuestos adalides del Tea Party surgidos de las elecciones del midterm, muchos de ellos no son limpios y juegan a dos barajas.
-
Todo está preparado para que Mitt Romney se alce con el triunfo en las primarias. Si es necesario, con pucherazo incluido. No se dejen engañar por operaciones de engaño como la de Hermann Cain. No digo que sea un títere del establishment, que no lo es. Pero a la hora de la verdad, Cain perderá. En consecuencia, aún pensando que Sarah Palin tal vez hubiera podido vencer en las primarias, lo que está más que claro es que no iba a poder realizar la campaña electoral que pensaba en las generales porque no sólo iba a tener que enfrentarse al Partido Demócrata, sino también a su propio partido, el Republicano, que iba a sabotearla desde dentro. Y ella, que ya ha vivido una campaña electoral, sabe lo que supone eso. En estas condiciones, no era oportuno presentar su candidatura y si dejar que sea el dichoso Romney el que se presente, gane las primarias, pierda las generales y se largue de una vez a su casa y nos deje a todos en paz.
Con todo el dolor de mi corazón no tengo más remedio que reconocer que Sarah ha tomado la decisión correcta. Sabedora de que los dados están cargados, al menos evita que todo el esfuerzo y sacrificio que sus innumerables seguidores hubieran hecho por ella caiga en saco roto. Ahora bien, dado que ella no se presenta ya como candidata a la presidencia, eso permite que prestemos ahora una especial atención al resto de elecciones que se van a celebrar en 2012 que son muchas. El objetivo no es solo conservar la Cámara de Representantes y recuperar el Senado, sino también consolidar el Tea Party, depurarlo de aquellos que se han demostrado indignos de la confianza depositada en ellos y que sólo se han unido a él porque era el caballo ganador de 2010 y demostrar de paso a los bichos dañinos del establishment que no van a poder con ellos, algo precisamente en lo que ya están manos a la obra por lo que yo sé, habiendo fraguado todo un plan cuyo objetivo es el de “seducir” a sus representantes en la confianza de que “el poder corrompe” y así lograr que que se incorporen al club de la politics as usual. Es por eso que conviene afinar mucho este 2012 y no dejar que ninguno que, por ejemplo, votara hace unos meses a favor de la elevación del techo de gasto se vaya de rositas.
Por mi parte, con esta explicación tengo suficiente. Sigo siendo palinista a machamartillo y no tengo ninguna intención de mudar mi apoyo a ningún otro candidato. Ni siquiera a Cain, que es el que está de moda últimamente. Por lo que se refiere al blog, éste estaba pensado para dar apoyo a Sarah Palin y nada más. No tengo la posibilidad de seguir a fondo la campaña electoral porque no dispongo tampoco de tiempo para ello. Esforzándome, podía seguir a una sola candidata, Sarah Palin, pero no puedo hacerlo con todos. Tampoco me estimula la idea. Perder siquiera cinco minutos de mi tiempo escuchando las tonterías que dice Romney me pone enfermo. La única duda que tengo actualmente consiste en si Sarah Palin puede estar planeando romper la baraja al presentarse a las elecciones como candidata independiente, al mejor estilo Ross Perot, Ralph Nader o Lisa Murkowski, más recientemente. Mi cálculo es que si el candidato republicano es Mitt Romney, hay posibilidades de que lo haga. Si no, si ese candidato fuera otro (que no lo será), dudo que lo hiciera. Es por ello que no voy a clausurar el blog todavía, pero sí que va a quedarse algo hibernado hasta que se resuelva esa duda. Pero no se entristezcan porque no por ello voy a dejar de escribir: ese plan B que les comentaba al principio incluye un nuevo blog que voy a abrir titulado “Derecho de revolución” (o algo así) y en el que voy a volcar todos mis esfuerzos a partir de ahora en defensa de los ideales del pensamiento político conservador (sobre todo ahora que Libertad Digital se está volviendo tan liberal, casi libertario, influenciado por los de “Libre Mercado” y no sé yo si por los de la página de poker, que vaya pegote que es), pero ya no vinculado a la trayectoria de una sola persona, lo que me permitirá no depender de nadie en lo sucesivo (y evitarme nuevos chascos, je, je, je). En él cuento con seguir contándoles cosas de Sarah Palin porque seguirá siendo mi política favorita por más que, reconozcámoslo, ahora haya dejado de estar en el grupo de cabeza de las elecciones estadounidenses para pasar a incorporarse al pelotón. Pero también voy a contar otras muchas cosas sobre otras personas y ya no tan sólo referidas a Estados Unidos, sino también a España (si es que para cuando estrene el blog todavía existe que, al paso que vamos, ya lo dudo). La verdad es que todavía tengo el proyecto un poco verde y necesitaré parte de este mes de noviembre para llevarlo a buen puerto. Pero llegará, no lo duden. Y ojalá ustedes estén ahí para verlo.
Hasta pronto,
P.D. ¡Maldita sea! ¿A quién quiero engañar? Yo sólo tengo ganas de escribir sobre Sarah Palin… ¡Mierda de GOP! Son peores que el PP, si es que eso es posible.