¡CAMARERO, DOS CERVEZAS MÁS!

PrimariasGOPTendrían que ser cuatro cervezas, pero finalmente se han quedado en dos. De los cuatro posibles candidatos a las primarias republicanas que se decía que esta semana iban a dar el paso definitivo, sólo dos han cumplido: Rick Santorum y George Pataki (no, no tiene nada que ver con nuestra Elsa, creo yo). De los otros dos: Lindsey Graham y Rick Perry, todavía no se sabe nada. También hay rumores de que John Kasich está teniendo problemas a la hora de conjuntar su equipo de campaña o de obtener suficientes fondos económicos como para lanzarse a la aventura y que va a esperar hasta finales de junio para hacer oficial su candidatura. Sobre este último caso, a mí me parece que esa es una manera educada de decir que no se va a presentar porque empezando a finales de junio ya no va a tener tiempo para puntuar lo suficiente en las encuestas de intención de voto como para participar en el primer debate televisado del 6 de agosto. Y en cuanto al segundo, el de septiembre, partiendo desde tal posición de desventaja, irá de cabeza al grupo de los figurones, los descartes.

Sea como sea, el caso es que ya tenemos ocho candidatos en liza y nuestro “Termómetro GRGP” empieza a calentarse. Como pueden ver, he situado a Santorum en una posición decente y a Pataki en una posición indecente; ciertamente esto no es más que una opinión personal mía y que puede cambiar con el paso del tiempo, pero ahora mismo creo que refleja bastante bien dónde se sitúa cada uno de los candidatos anunciados políticamente hablando.

Termómetro3

Santorum anunció su candidatura el miércoles pasado por la noche y, para empezar, se promulgó como el candidato de los trabajadores manuales estadounidenses. Su discurso de presentación se centró casi por completo en los desafíos que estos trabajadores se están encontrando ahora en estos tiempos de inmigración incontrolada y dominio absoluto de los intereses de las grandes compañías a la hora de legislar en Washington. Es un cambio respecto a lo que se esperaba de Santorum, quien siempre ha sido visto como el candidato más propenso a buscar y recibir los votos de la derecha religiosa, pero que este año ha decidido dar una vuelta de tuerca a su imagen y reinventarse como el candidato “sindicalista”, si es que se puede decir así. Lo malo es que eso le obliga a tomar partido por posturas difícilmente asumibles por los conservadores, como es el caso de subir el salario mínimo. En fin, imagino que confía en labrarse un hueco propio en los primeros meses y luego, si Huckabee se la pega (que se la pegará), correr a ocupar su puesto en el corazoncito de los votantes de la derecha religiosa. Por lo demás, su discurso de presentación fue lo bastante correcto como para que se le pueda considerar un conservador guay del paraguay, apoyando al ejército estadounidense y a sus veteranos, prometiendo dar por culo a los del ISIS, poniéndose del lado de Israel, bajando impuestos, revocando Obamacare y todo lo demás. Santorum también se empeñó en recordar que en 2012 ganó las primarias en 11 estados y obtuvo 4 millones de votos, pero eso yo lo veo engañoso porque en 2012 lo que pasó es que ante la continua serie de descalabros cosechados por otros candidatos más favorecidos que él (por ejemplo, Herman Cain o Newt Gingrich), él fue el único que quedaba que se distinguía lo suficiente de Mitt Romney como para servir de alternativa a él. Santorum fue el mal menor de aquel año, no el favorito, y en 2016, con un abanico tan amplio de candidatos, mal lo va a tener para repetir su gesta (fracasada, por cierto) de 2012. La verdad es que no veo a Santorum con posibilidades de llegar a Carolina del Sur, pero al menos es un candidato indudablemente conservador con el que simpatizo, pero nada más. Yo soy de Ted y de nadie más.

En cuanto a Pataki, pues se trata de un ex gobernador del estado de Nueva York, cargo que ocupó durante tres mandatos consecutivos. De hecho, él era el gobernador durante los atentados del 11-S y su actuación en esos días fue acertada y eficaz, aunque todas las portadas de los periódicos se las acabaron llevando el presidente George Bush y el alcalde de la ciudad, Rudy Giuliani. Aunque ahora vaya de conservador, Pataki es un republicano moderado, siempre ha sido un republicano moderado y si fuera elegido presidente, sería un presidente republicano moderado; o sea, casi demócrata (un Nelson Rockefeller del siglo XXI, vamos). Sin embargo, este año lo que se lleva es el conservadurismo (“Ahora volvemos a ser todos conservadores”, que diría aquel), Pataki hizo su discurso de presentación abundando en estas cuestiones, oponiéndose a Obamacare, cagándose en la inmigración ilegal, prometiendo menos gasto público y menos poder gubernamental. Nada nuevo; es lo mismo que hacen todos los RINO cuando dan el pistoletazo de salida a sus campañas electorales: prometer lo que saben que sus electores quieren, sólo para olvidarse por completo de ello tan pronto como depositan sus orondos culos en el sillón deseado. Pataki es el tipo que anda diciendo que quiere unir el Partido Republicano y llevarlo a la victoria en 2016, que es justamente lo que dicen todos esos RINO que pretenden que para que el Partido Republicano gane, hay que ser demócrata y dejarse de tonterías, que Reagan está bien muerto y ya nadie se acuerda de él. ¡Ja, pues aviado está! De Pataki, lo mejor que me puedo imaginar es que ante la tardanza por parte de los republicanos del establishment de decidir quién será su candidato, ha decidido ofrecerse él en la esperanza de que sea cierto eso que dice la sabiduría popular de quien da primero, da dos veces. No creo que funcione puesto que tan pronto como Jeb Bush salte a la palestra, Pataki se quedará a dos velas, incapaz de convencer a los conservadores de que él es uno de los suyos e innecesario para los del establishment, que ya tendrán a su candidato. Pero claro, Bush está tardando mucho, las perspectivas no son demasiado halagüeñas para un republicano liberal en estos tiempos de conservadurismo puro y duro y Pataki habrá pensado que centrándose todo el fuego en Bush, quizás eso acabe inhabilitándole (aparte de que hay demasiados rumores al respecto de que Bush en realidad no quiere presentarse y que lo hace casi por obligación) y entonces él sí que podría situarse como el recambio perfecto: ni demasiado conservador ni demasiado liberal. No es un mal cálculo, pero ya veremos qué resulta de ello. Si Bush se presenta finalmente, creo sinceramente que Pataki no llegará siquiera a Iowa.

Por lo demás, tengo algunas novedades sobre Ted Cruz (tampoco se trata de hablar media hora sobre dos tipos que no me importan un pimiento y al bueno de Ted ni mencionarlo). La primera es que le han compuesto una canción, ja, ja, ja. ¡Sí, en serio! Pero no es lo que ustedes se piensan; ninguna guapa cantante country se ha declarado enamorada de él. Se trata de un grupo de hip-hop cristiano (sí, existe eso; a mi serie sobre las mejores canciones conservadoras me remito) llamado We Are Watchmen que ha publicado una canción en apoyo de Ted y su candidatura presidencial. Se titula “Set It On Fire” y esta es su canción y el original y la traducción de la letra:

It’s like we’re back in the late seventies, labor force is dead, emboldened enemies;
Can you hear the voice of Reagan saying the fed is not the remedy?
The banner’s in the air for the conservative ascendency.
America, these are perilous times…
Our heredity and pedigree is liberty intrepidly;
Moral individuals and family is the recipe;
The more we stray from that the more we waver from our legacy;
Make DC listen, switch off the dead news.
The lame stream media feeding us the fed stew;
The true solution is
Return to the roots of our Constitution.
Remove this monster boot off the neck of our sovereign union;
Select Cruz and let’s get through this, the movement;
Reignite the promise.
If you’re conservative, then prove it.

Es como si estuviéramos de vuelta a finales de los años setenta; la fuerza de trabajo está muerta, sus enemigos envalentonados;
¿Puedes oír la voz de Reagan diciendo que el gobierno [federal] no es el remedio?;
La ascendencia conservadora está en cuestión;
Estados Unidos, estos son tiempos peligrosos…;
Nuestra herencia y nuestro pedigrí es la libertad sin temor;
La moralidad personal y familiar es la receta;
Cuanto más nos alejamos de eso, más renunciamos a nuestro legado;
Haz que la capital escuche, apaga las moribundas noticias;
Los medios de comunicación sesgados nos alimentan de guiso gubernamental;
La verdadera solución es;
Volver a las raíces de nuestra Constitución;
Quitarnos esta monstruosa bota del cuello de nuestra unión soberana;
Elige a Cruz y vamos todos juntos a movernos;
Reaviva la promesa;
Si eres conservador, demuéstralo.

En su página web, We Are Watchmen se declaran un grupo que usa música con mensaje para movilizar a los cristianos estadounidenses en el cumplimiento de sus deberes cívicos (v.g. votar en las elecciones). Así, dicen que al igual que en muchas iglesias de Alemania cantaban más fuerte los domingos por la mañana para ahogar los gritos de los judíos presos en vagones de mercancías de camino a los campos de concentración, la mayoría de púlpitos y bancos de las iglesias estadounidenses han estado demasiado predispuestas a ignorar la rampante maldad que se está adueñando de esta buena nación cristiana que una vez fue. Porque, según ellos, menos del 25 % de los cristianos estadounidenses votan.

Interesante, ¿no? La primera señal clara que veo de que la derecha cristiana estadounidense está empezando a adoptar a Cruz como su candidato. ¡Pobre Huckabee, que se va a quedar sin un voto que llevarse al zurrón! ¡Y que listo Santorum, que ha visto que por ese camino no hay nada que hacer! Atentos, amigos, que esto sólo ha hecho que comenzar.

Otra novedad sobre Ted Cruz que tengo es que parece que Rand Paul ha empezado a identificarlo como su principal rival, lo cual dice mucho acerca de los temores de Paul de que muchos libertarios puedan preferir a Cruz antes que a él mismo. Todo esto viene a raíz de un rifirrafe entre los dos que tuvo lugar hace unos días. El caso es que los dos tienen posiciones divergentes sobre política exterior, algo que ya sabíamos de sobras, y cuando Paul encabezó la oposición a la Freedom Act, una ley que sustituía la Patriot Act, pero incluyendo restricciones a la capacidad de la NSA para recopilar grabaciones masivas de llamadas telefónicas, Cruz no estuvo de acuerdo con él. Paul votó que no, Cruz votó que sí y Paul se lo tomó bastante mal. Cruz declaró entonces que él es un buen amigo de Paul, que siempre lo han sido, pero que no está de acuerdo con él en cuestiones de asuntos exteriores porque cree que el liderazgo estadounidense en el mundo es esencial. Cree ciertamente que los Estados Unidos no deberían desplegar su fuerza militar sin ton ni son, pero que aún así, hay unos límites y tal y como dijo Reagan, los Estados Unidos tienen  un papel vital que jugar. Paul respondió que le disgustaba que Cruz “tergiverse” sus posturas y que a pesar de haber sido siempre buenos amigos, eso le sentaba muy mal y no estaba edispuesto a dejarlo pasar. Resultado: un súper PAC vinculado con Rand Paul, America’s Liberty Super PAC, ha emitido un anuncio electoral a favor de Paul en el que se presenta a Cruz como un “canadiense” con el trasfondo de una bandera de Canadá que ha capitulado y apoya al presidente Obama, mientras que Paul aparece reflejado como un machote (sin camiseta, al mejor estilo de Putin) luchando él solo contra todos.

¿Mi opinión? Que Cruz se está empezando a perfilar como el gran “comedor” de votos de todos los demás candidatos y que esos candidatos han empezado a darse cuenta. Presentándose Cruz como el candidato del Tea Party, eso, de entrada, le permite llegar sin problemas a ese más del 60 % de los votantes republicanos en las primarias de 2012 que se declararon partidarios del movimiento Tea Party. Además, su toma de postura a favor del conservadurismo social y fiscal, le presta un encanto especial entre los votantes religiosos y los no religiosos, pero muy preocupados por su bolsillo (que son todos).  Por su parte, Paul me está sorprendiendo porque contaba con que aguara un poco su discurso libertario y tendiera más hacia el conservadurismo tradicional, pero no está siendo así y eso lo considero un error: sólo un 12 % de los votantes republicanos se declaran libertarios y aún así, en estos tiempos de amenaza directa por parte del islamismo, muchos de ellos preferirán aparcar esa cuestión del “esplendido aislamiento” de los Estados Unidos a favor de una mayor seguridad. Paul no puede pretender ser un calco de su padre, Ron, porque si lo hace, lo será con todas las de la ley y su candidatura se acabará antes de Carolina del Sur. Jugar la carta libertaria estuvo bien en 2010, pero en 2016 es un suicidio político. Pero bueno, él sabrá que ya es mayorcito. Por mi parte, me alegra mucho comprobar que Ted lo está haciendo tan bien como para que todos lo teman. Eso me reafirma en mi opinión de que él es nuestro hombre.

¡Viva Ted!

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Una respuesta a ¡CAMARERO, DOS CERVEZAS MÁS!

  1. Satur dijo:

    Menos mal que alguien nos informa un poco, si uno lee los periódicos españoles debemos pensar que Hillary va a ganar las primarias demócratas, la elecciones presidenciales, le van a dar el premio Nobel de la Paz, el de Medicina, la nombrarán Papisa y resolverán su expediente de canonización. Todo a la vez.

    Siga manteniéndonos informados, y muchas gracias.

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