A LA ESPERA DE QUE BRISTOL SE CASE Y QUE SU MADRE SE LANCE…

Por todas partes… a la palestra, diciendo de una vez si va a presentarse a las primarias republicanas o se reserva para una candidatura a la vicepresidencia o un puesto en el gabinete. Yo sigo impertérrito en que no se va a presentar y que a Sarah la veremos como candidata a la vicepresidenta en el ticket de Ted Cruz, pero esa es solamente mi opinión. Otros amigos como Wendy o Isabel (por cierto, muy interesante el último comentario de esta; recomiendo encarecidamente su lectura) creen que Sarah acabará anunciando su candidatura, pero que lo hará después del verano. Hmmm, podría ser. Octubre es un mes especial para Sarah desde siempre y en 2012, todo parecía indicar que iba a ser ese el mes del gran anuncio. Lo malo es que, como no haya hecho ya preparativos serios para una futura campaña electoral, se va a encontrar a todo el mundo comprometido y no sé yo qué equipo podrá ensamblar. Recuerden que una campaña electoral en los Estados Unidos no es cosa de cuatro amigos ayudando en sus horas libres y la impresora de casa para imprimir letreros. Exige mucha organización (pero mucha, mucha, mucha), mucho oficio (pero mucho, mucho, mucho) y una cantidad descomunal (pero descomunal de descomunal, ¿eh?) de dinero que hay que recoger de manos de miles y miles de donantes. Por eso estoy empeñado en consultar las cuentas de SarahPAC para el segundo trimestre del año (aparecerán publicadas el 1 de julio). Si en ellas no aparece reflejada ninguna inversión en tal sentido, definitivamente descarto la posibilidad de una candidatura de Sarah en las primarias.

Sin embargo, y mira que lo he repetido veces, no por eso dejaría de ser yo el primero en alegrarme si finalmente Sarah se presenta. Aunque piense que es un error teniendo a Ted ya en campaña electoral. Dos candidatos con el mismo programa electoral y dirigidos al mismo electorado lo único que lograrían sería contrarrestarse el uno al otro. No, Sarah es muy lista como para cometer ese error. Por eso estoy convencido de que si Ted se ha presentado es contando previamente con el acuerdo y la aprobación de Sarah y su promesa de apoyo futuro. Sólo si Ted hubiera descartado su candidatura, entonces sí que creería en una candidatura de Sarah. Pero el tiempo dirá y yo tengo metido entre ceja y ceja que nuestro momento llegará cuando Ted presente a su compañera de ticket. Y entonces todos estallaremos de júbilo y pensaremos que ha valido la pena esperar. ¡Cruz-Palin 2016!

¿Qué tengo para ustedes hoy? No mucho, pero sí interesante. Por cierto, una pequeña chafardería antes: la boda entre Bristol y  Dakota se celebrará dentro de poco, creo que a principios de junio. ¡Ay, cómo llorará Sarah al ver casarse por fin a su pequeña! ¡Y qué yerno más guay va a tener! Bueno, una vez informados de los ecos de sociedad, vamos a lo nuestro. Lo primero hoy es un video de Sarah en Sarah Palin Channel referido a las guerreras kurdas que hacen frente al puto ISIS y lo tienen cogido de los huevos, que es justamente la manera de tratar a esa escoria. Aquí tienen la traducción:

Mujeres valientes

Recientemente la CNN publicó un reportaje fotográfico de las combatientes kurdas que se están entrenando para enfrentarse al ISIS. Son algunas de las imágenes más conmovedoras y alentadoras que he visto en mucho tiempo.

Estas son mujeres fuertes, cogiendo las armas para defender sus hogares y sus familias.

Ahora es bien sabido que no hay misericordia entre los terroristas del ISIS. A menudo, los hombres de las zonas de las que se apoderan son asesinados brutalmente. Sin embargo, las mujeres sufren un destino que puede ser peor que la muerte. Vendidas como esclavas, muchas veces sufren una brutalidad inimaginable. (NBC, Lester Holt)

Estas valientes mujeres podrían ser fácilmente las tropas más motivadas en el Medio Oriente. De hecho, se ha informado de que los yihadistas tienen un miedo especial a las mujeres combatientes.

Al parecer, estos islamistas radicales temen que, de morir a manos de mujeres combatientes, eso evite que vayan a su idea retorcida de cielo.

A eso yo digo, vamos a armar a más mujeres combatientes.

Las feministas estadounidenses en los campus universitarios parecen más interesadas ​​en establecer códigos de expresión que en dar a las mujeres las herramientas y el estímulo, el poder que necesitan saber que son lo suficientemente fuertes y lo suficientemente valientes como para hacer cualquier cosa.

En Estados Unidos, las feministas tienen miedo de las palabras. En Irak, estas mujeres kurdas están dispuestas a enfrentarse a la muerte para defender a sus seres queridos. Eso es lo que yo llamo verdadero feminismo.

No es la variedad izquierdista que enseña a las mujeres que… ¡Oh, son tan débiles! Necesitan recurrir a los demás para que las protejan, para que cuiden de ellas. Y el estado niñera las proveerá.

Las mujeres no son débiles. Basta con mirar a esas mujeres combatientes kurdas.

Las admiro.

Dios las bendiga por luchar contra el mal. Y Dios los bendiga por servir como modelos a seguir para las mujeres de todo el mundo.

Lo segundo es un garrotazo en toda la cabeza de los ateos furiosos, empeñados en prohibir la fe dondequiera que la encuentren. Recientemente se ha celebrado en los Estados Unidos el Día Nacional de Oración, un día dedicado a rogar a Dios por el bien del país y de sus habitantes. Para ilustrarnos sobre su significado, Sarah nos hace su propio comentario y lo acompaña de un muy interesante artículo publicado por Mark Alexander en el blog “Patriot Post”. Me encantan este tipo de artículos, tan instructivos, tan comprometidos y tan irritantes para los progres:

¡Aquellos que honran el Día Nacional de Oración esta semana están comprometidos con el fundamento bíblico de nuestra nación y agradecemos a los estadounidenses altruistas que protegen la libertad de religión de esta nación cristiana! En respeto a la gracia y la misericordia del Señor, nunca permitiremos que Dios sea expulsado de la plaza pública. El reconocimiento público de nuestra necesidad de la bendición de Dios ha estado con nosotros desde el principio; desde la víspera de la Revolución, cuando el Primer Congreso Continental pidió “un día de humillación pública, ayuno y oración”, hasta 1952, cuando el Congreso estableció el Día Nacional de Oración. Fue firmado como ley para que nos “volviéramos a Dios en la oración,” sabiendo de nuestra necesidad de Su mano como protección y guía. Hoy, más que nunca, necesitamos la misericordia del Todopoderoso y estamos realmente invitados por Él a pedir humildemente que Él bendiga esta tierra. Por favor, oren para que Él nos guíe a través de estos tiempos difíciles, dedicando a nosotros mismos y a nuestra gran nación de nuevo a Él.

http://patriotpost.us/alexander/5777

W Praying

Y este es el sensacional artículo de Mark Alexander:

Dotados por nuestro Creador

“Para el distinguido Personaje del Patriota, debería ser nuestra Gloria más alta el añadir el más distinguido Personaje del Cristiano. Las Instancias de señal de Bondad providencial que hemos experimentado y que ya casi han coronado nuestras labores con total Éxito, demandan de nosotros de una manera peculiar las más cálidas devoluciones de Gratitud y Piedad al Supremo Autor de todo Bien”. (George Washington)

Hoy es nuestro Día Nacional de Oración, un buen día para preguntar: “¿La Constitución proporciona un “muro de separación” entre la Iglesia y el Estado?

La respuesta corta es “sí”, pero sin duda no la pared falsa construida por los activistas judiciales durante el último siglo.

En 1775, en vísperas de la Revolución, el Primer Congreso Continental pidió “un día de humillación pública, ayuno y oración”.

Al parecer, nuestros Fundadores vieron un día nacional de oración como una observancia apropiada, no muy diferente de la creación de Acción de Gracias, de la que George Washington escribió en 1777: “Siendo el día señalado por el Honorable Congreso para dar públicamente Acción de Gracias y Alabanza; y llamándonos el deber devotamente a expresar nuestros reconocidos agradecimientos a Dios por las múltiples bendiciones que nos ha concedido, el General… exhorta fervientemente, a todos los oficiales y soldados, cuya ausencia no es indispensablemente necesaria, a asistir con reverencia a las solemnidades del día.

Otros Fundadores continuaron la tradición.

John Adams declaró el 9 de mayo de 1798 como “un día de humillación solemne, ayuno y oración… para que nuestro país pueda ser protegido de todos los peligros que lo amenazan”.

James Madison siguió esta tradición, pero escribió: “Siempre tuve cuidado de hacer las Proclamas absolutamente indiscriminadas y meramente recomendatorias; o más bien, meras denominaciones de un día en el que todos los que piensan de manera adecuada podrían unirse en consagrarlo a fines religiosos, de acuerdo con su propia fe & formas. En este sentido, presumo que se reserva al Gob. un derecho a señalar días específicos para el culto religioso en todo el Estado, sin ningún tipo de sanción penal que refuerce la adoración”.

Nuestros Fundadores eran en gran medida y con razón sospechosos de cualquier intromisión por parte del gobierno en la libertad religiosa y codificaron esa proscripción en la Primera Enmienda de nuestra Carta de Derechos: “El Congreso no hará ninguna ley respecto al establecimiento de religión, o prohibiendo el ejercicio libre de la misma…”.

En otras palabras, el Congreso no puede ordenar que se nacionalice una religión en particular y que otras se prohíban.

Nuestros Fundadores no eran laicistas radicales. Lejos de ello. No hay más que examinar sus muchos escritos sobre el tema como evidencia. Pero, con razón, no querían que los Estados Unidos se casaran con una iglesia en particular, como es el caso de Inglaterra y la Iglesia Anglicana.

Thomas Jefferson, un vigilante aunque escéptico anglicano, hizo clara esta prohibición en su oscura pero maliciosamente malinterpretada carta de 1802 a la Asociación Bautista de Danbury. Lejos de pedir la extracción coercitiva de todas las influencias religiosas de la vida pública, Jefferson meramente aseguró a sus constituyentes bautistas en Connecticut que sus prácticas confesionales estaban aseguradas porque nuestra Constitución prevé un “muro de separación” entre la Iglesia y el Estado, que prohibiría que el gobierno nacional reconociera el anglicanismo como religión nacional. (Cabe destacar que, dos días después de escribir esta carta, Jefferson asistió a los servicios religiosos en la Cámara de Representantes).

Como escribió Madison, nuestra Constitución, la que él escribió, no impide que el gobierno designe “días particulares para el culto religioso en todo el Estado”, aunque ahora los tribunales prohíben las oraciones antes de los partidos de fútbol locales.

De hecho, en la segunda mitad del siglo XX, los activistas judiciales (la “rama despótica“) como Jefferson los llamó) han “interpretado” la Primera Enmienda para adaptarse a sus agendas políticas, poniendo desde entonces severas restricciones al libre ejercicio de la religión, mientras tergiversan en su totalidad el “Muro de Separación” citado en un esfuerzo concertado por expulsar las prácticas religiosas de cualquier foro público.

Lo han hecho promocionando falsamente una “constitución viva“, un documento revisionista que tiene poco que ver con la Constitución auténtica que una vez fue la norma de nuestra República para el Estado de Derecho.

Como ha sido señalado por el ex presidente del Tribunal Supremo William Rehnquist: “El muro de separación entre Iglesia y Estado es una metáfora basada en mala historia, una metáfora que ha demostrado ser inútil como guía para juzgar. Debería ser franca y explícitamente abandonado… El mayor daño de la noción de “muro” es su malintencionado desvío de los jueces de la intención real de los redactores de la Declaración de Derechos”.

La consecuencia prevista de esta barrera artificial entre Iglesia y Estado es eliminar la influencia inequívoca de nuestro Creador de todos los foros públicos, en particular las instituciones de educación del gobierno, y por lo tanto, con el tiempo, desengañar la creencia en un Dios soberano y la noción de derechos naturales. Esta erosión de los conocimientos sobre el origen de nuestros derechos, el fundamento mismo de nuestro país y la base de nuestra Constitución, tiene consecuencias nefastas para el futuro de nuestra Libertad Esencial.

En 1952, el Congreso estableció el Día Nacional de Oración como un evento anual por una resolución conjunta, firmada como ley por el presidente Harry Truman. La declaración NDP (36 USC § 119) llama a la nación “a volverse a Dios en la oración y la meditación”.

Naturalmente, la Rama Despótica está desafiando esa resolución, afirmando que la religión y la política no se mezclan.

El 15 de abril de 2010, la juez de distrito Barbara Crabb (nominada en 1979 por Jimmy Carter) dictaminó que la ley que establece el Día Nacional de Oración era inconstitucional, ya que es “un ejercicio inherentemente religioso que no sirve ninguna función secular”.

Ese fallo, por supuesto, no tiene ninguna base en nuestra Constitución, sino simplemente entre aquellos que han retorcido su verdadero significado en un resto grotesco de su brillo original.

Tal vez la Srta. Crabb y todos los demás juristas que están tratando de enmendar nuestra Constitución por diktat judicial en completo desprecio por la prescripción constitucional de enmienda en el Artículo V, deberían hacer una pausa y considerar la fe de nuestros Fundadores.

Tal vez deberían buscar en la profundidad de la fe que motivó las acciones de los patriotas Fundadores John Hancock, Roger Sherman, John Dickinson, Hugh Williamson, Benjamin Rush, Samuel Huntington, John Adams, William Williams, Robert Treat Paine, Rufus King, William Livingston, James Wilson, George Mason y Patrick Henry.

Estos son sólo algunos ejemplos de cómo nuestros Fundadores expresaron su fe estando en posiciones de autoridad.

Hancock llamó a su estado natal de Massachusetts a orar “que la felicidad universal pueda establecerse en el mundo [y] que todos puedan inclinarse ante el cetro de nuestro Señor Jesucristo, y toda la tierra sea llena de su gloria”.

De acuerdo con John Adams: “Los principios generales bajo los cuales los padres lograron la independencia eran los principios generales del Cristianismo. Voy a confesar que entonces creí, y ahora creo, que esos principios generales del cristianismo son tan eternos e inmutables como la existencia y atributos de Dios. (…) La religión cristiana es, por encima de todas las religiones que siempre prevalecieron o existieron en tiempos antiguos o modernos, la religión de la sabiduría, la virtud, la equidad y la humanidad. (…) Supongamos que una nación en alguna lejana región debe tomar la Biblia por su único libro de ley y cada miembro debe regular su conducta por los preceptos allí expuestos. (…) ¡Qué Eutopia; qué paraíso sería esta region!”.

Henry escribió: “La Biblia… es un libro que vale más que todos los demás libros que nunca se imprimieron. (…) Los grandes pilares de todo gobierno y de la vida social [son] la virtud, la moral y la religión. Esta es la armadura, amigo, y esto por sí solo, es lo que nos hace invencibles”.

Samuel Adams pidió a Massachusetts orar para que “podamos con un solo corazón y una voz humildemente implorar Su perdón misericordioso y gratuito a través de Jesucristo, suplicando Su ayuda Divina… [y], sobre todo, hacer que la religión de Jesucristo, en su verdadero espíritu , se difunda por todas partes hasta que toda la tierra sea llena de su gloria”.

Incluso los que eran cautelosos sobre las expresiones públicas de religión dejaron evidencia de sus puntos de vista sobre el Cristianismo.

Jefferson escribió: “Yo soy un cristiano en el único sentido en que Él deseaba que lo fueran todos: sinceramente apegado a sus doctrinas con preferencia a todas las demás. (…) Yo soy un verdadero Cristiano; es decir, un discípulo de las doctrinas de Jesucristo”.

Benjamin Franklin escribió: “En cuanto a Jesús de Nazaret… creo en el sistema moral y Su religión tal y como Él nos los dejó a nosotros, los mejores que el mundo jamás haya visto o pueda ver”.

Pero más allá de las referencias religiosas, nuestros Fundadores inequívocamente enumeraron los Derechos Naturales de todos los hombres en nuestra Declaración de Independencia.

El primer párrafo de nuestra Declaración se refiere “al puesto separado e igual al que las Leyes de la Naturaleza y del Dios de la Naturaleza le dan derecho”, que informa de las palabras “dotados por su Creador” en el segundo párrafo.

Para entender mejor lo que se entiende por “las Leyes de la Naturaleza y del Dios de la Naturaleza”, recordemos que los firmantes de nuestra Declaración no eran de la misma opinión en cuestiones de teología y doctrina. Eran cristianos, deístas y agnósticos, pero todos, sin embargo, declaran de manera uniforme que los Derechos de todas las personas eran, son y siempre serán innatos e inalienables, según lo establecido por “las Leyes de la Naturaleza y del Dios de la Naturaleza”.

Este no es un artículo de “fe”. Es la afirmación de que el derecho a la “Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad”, consagrados en nuestra Declaración, son inherentes y aplicables a todos los seres humanos de todas las naciones, religiones, razas y etnias, en todos los tiempos.

No supone ninguna diferencia cuál sea su concepto de “Dios de la Naturaleza” o nuestro “Creador, o si incluso usted se suscribe a alguna de esas conceptualizaciones. Usted y todas las personas tienen derecho a la libertad y a todos los derechos en ella consagrados. Esos derechos no son un regalo del hombre o de las declaraciones y constituciones escritas por hombres. Como escribió el Fundador Alexander Hamilton: “Los Derechos sagrados de la humanidad no deben ser revueltos pues entre pergaminos y documentos mohosos. Están escritos, como con un rayo de sol, en todo el volumen de la naturaleza humana, por la mano de la Divinidad misma, y ​​nunca pueden ser borrados u oscurecidos por el poder mortal”. En efecto, la Declaración y la Constitución fueron diseñadas para proteger esos derechos, no para otorgarlos.

“Vida, Libertad y búsqueda de la felicidad…” Estos son los Derechos Naturales; un regalo de Dios, no del gobierno.

En particular, la convicción de que nuestros Derechos están innatamente otorgados por “las Leyes de la Naturaleza y del Dios de la Naturaleza”, se enumera en el preámbulo de la Constitución de todos los estados de la Unión.

Thomas Jefferson proclamó: “El Dios que nos dio la vida, nos dio la libertad al mismo tiempo. (…) ¿Pueden las libertades de una nación considerarse seguras cuando hemos quitado su única base firme, una convicción en la mente de la gente de que estas libertades son el regalo de Dios? ¿Que no deben ser violados, sino por su ira? De hecho tiemblo por mi país cuando pienso que Dios es justo: que su justicia no puede dormir para siempre”.

La oración es prerrequisito del Dios Todopoderoso para la verdadera esperanza y cambio, y nuestra nación necesita una abundancia de ambos en este momento. El Consejo Consultivo Nacional del Patriot Post y su personal les invitan a unirse a nosotros, y a millones de nuestros compatriotas, en oración por nuestra nación hoy a las 12.00 hora local.

La última majadería de los progres: una campaña pública consistente en pisotear la bandera estadounidense. Vomitivo. Sarah propone hacer frente a esos majaderos y se apoya en su hija Bristol y su futuro yerno, Dakota, para ello.

¿Quieren pisotear nuestra bandera? Demuéstrenles que nunca estamos sobrepasados. No retrocedan, simplemente recarguen. He aquí cómo:

http://www.patheos.com/…/neveroutgunned-dakota-meyers-pro…/…

NOG1

NOG2

NOG3

NOG4

NOG5

NOG6

NOG7

NOG8

Y esta es la traducción de la entrada de Bristol en su blog explicando lo que pretende hacer Dakota para responder a los “pisoteadores”:

#NeverOutGunned: El reto pro-Estados Unidos de Dakota Meyer

Mi futuro esposo Dakota Meyer (!!) está esforzándose en una campaña en los medios sociales para contrarrestar el ridículo “Desafío de Eric Sheppard”, que intenta conseguir que los estadounidenses pisoteen su propia bandera.

Vean su mensaje a continuación y tuiteen a @BristolsBlog y @Dakota_Meyer sus fotos con el hashtag #NeverOutGunned.

Finalmente, un recuerdo de Sarah para todas las madres (¡para ella también!) en el Día de la Madre estadounidense, que es un poco posterior al nuestro propio:

…y para todas las madres que mecen la cuna; ¡vosotras hacéis que el mundo gire!

Mami1

¡Feliz Día de la Madre, mamá!

Mami2

Madre nombre. Persona con la habilidad de descubrir una mentira, oír los ruidos más pequeños y tener ojos en la nuca.

¿Y si propusiera yo una campaña pública consistente en pisotear una foto de Obama? Huuuy, lo poco que tardaría en ir a la cárcel… Con ciertas cosas no se permiten libertades, ¿verdad? Pero con la honrosa bandera de la nación más libre de la Tierra sí, ¿eh? ¡Ah, qué mal está el mundo!

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