LAS PRIMARIAS EMPIEZAN A CALENTARSE, PERO SARAH SIGUE IMPERTÉRRITA

Por todas partesY bien que lo siento porque nada me gustaría más que una declaración suya sobre lo que está sucediendo, aunque entiendo perfectamente que no es el momento. El caso es que ya tenemos tres candidatos republicanos más: Ben Carson, Carly Fiorina y Mike Huckabee. Sobre ellos, intentaré hablarles mañana que actualizaré también mi “termómetro GRGP”. Pero hoy vamos a dedicarnos a la última nota de Sarah Palin publicada. Es una nota larga, pero no porque Sarah nos cuente mucho sino porque incluye un enlace a un artículo de lo más revelador publicado en Townhall por Caroline Glick. En él, la autora nos deja meridianamente claro lo mal que podemos llegar a pasarlo todavía durante este año y medio que le queda a Obama de presidencia y lo muy necesario, vital prácticamente, que es que la bruja de la Clinton no se convierta en la próxima presidente de los Estados Unidos.

Por mi parte, creo que no corremos demasiado peligro al respecto, ya que estoy convencido de que Hillary se va a encontrar con unas primarias mucho más complicadas de lo que se pensaba y que el juego sucio que contra ella va a practicar el propio Obama desde la Casa Blanca va a dejar en chiquitas el que se practicó en 2008. Sí, ya sé que Elizabeth Warren sigue empeñada en que no va a competir contra Hillary, pero eso sólo quiere decir que espera que se la quiten de encima antes para que las primarias demócratas sean un paseo triunfal para ella… ¡y a fe que me creo que lo van a ser! Atentos a lo que se le avecina a Hillary porque a cada día que pase a partir de hoy, vamos a tener más noticias sensacionales sobre ella que nos van a alegrar la cara. ¿Qué Hillary no ha hecho caso de las insinuaciones que le decían que no se presentara porque no le convenía? No importa; ahora ya no serán insinuaciones; la van a aplastar directamente. Y cuando terminen con ella, llamarán a la grúa municipal y santas pascuas. Y la Warren tan contenta saltará a la palestra, que es lo que está previsto desde hace mucho tiempo.

En cuanto a eso que me preguntan tanto de si Sarah se va a presentar, si su silencio de ahora no es más que una estrategia para dar una mayor sorpresa y patatín patatán, yo siento decepcionarles, pero estoy convencido en un 95 % de que Sarah NO presentará su candidatura. El otro 5 % lo confirmaré cuando haya visto las cuentas de SarahPAC del segundo trimestre del año y compruebe en qué ha gastado el dinero. Si no lo ha hecho en nada que se parezca siquiera remotamente en la organización de un equipo de campaña electoral, mi convencimiento será total y absoluto: Sarah no se presentará esta vez tampoco. Además, sigo convencido de que Cruz es nuestra apuesta para las primarias republicanas y que con él en liza es como si Sarah se hubiera presentado. También reconozco que me hace ilusión imaginarme a Sarah siendo presentada como la compañera de ticket de Ted y su candidata a la vicepresidencia, que es en lo que estoy empeñado ahora mismo. Sólo de pensar en la cara de rabia que pondrán los demócratas y republicanos liberales cuando se enteren, me siento en el séptimo cielo, ja, ja, ja. Con el aliciente de que una Sarah vicepresidente implica una Sarah candidata a la presidencia en 2024, cuando tenga unos espléndidos 58 años y esté más estupenda que nunca.

Así que, relajémonos, centrémonos en lo que es importante que diría Rajoy y vamos a leer la nota de Sarah de hoy y mañana ya les criticaré a los nuevos candidatos que han surgido, ¿vale?

Amigos, por favor, tómense un rato para leer este artículo, ya que rasga el velo al exponer las prioridades de Obama en su negociación con una nación conocida por sus constantes intenciones terroristas. Nuestro presidente y los partidarios de su política exterior contraria a la paz no han actuado en interés de nuestro aliado, Israel, provocando que los intereses estadounidenses se vean peligrosamente comprometidos.

Lo único que se interpone entre un presidente que compromete a nuestro país ignorando nuestra Constitución y los enemigos que se aprovechan de tratados internacionales desiguales que debilitan a nuestros aliados es el Congreso. La mayoría del Partido Republicano debería dejar de hablar para detener la transformación liberal fundamental de nuestras relaciones con países amigos y tomar por fin postura ejerciendo sus derechos constitucionales y la responsabilidad de aprobar los tratados internacionales. Ciertamente deben hacerlo teniendo en cuenta las consecuencias tan graves que se derivan. Debemos darnos cuenta de que el liderazgo iraní se niega a reconocer el derecho de Israel a existir y, de hecho, está empeñado en Israel, y en última instancia, en su aniquilación. El Congreso no debe quedarse sentado y ver a nuestro propio presidente coqueteando con el diablo.

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OBAMA: Con o sin el Congreso, voy a actuar por mi cuenta. Tengo un bolígrafo y tengo un teléfono. LINCOLN: El pueblo de estos Estados Unidos son los debidos dueños de ambos Congresos y de los tribunales. No para derrocar la Constitución… sino para derrocar a los hombres que pervierten la Constitución.

Este es el artículo de marras traducido por mí. Por supuesto, la traducción da pena y no sé cómo no me da vergüenza publicarla siquiera.

http://townhall.com/…/the-marshall-islands-cautio…/page/full

EL ALECCIONADOR CUENTO DE LAS ISLAS MARSHALL

El martes, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria iraní se apoderó por la fuerza del Maersk Tigris mientras este navegaba a través del estrecho de Ormuz. Irán controla la estratégica vía fluvial por la cual pasa el 40 por ciento del petróleo transportado por vía marítima y una cuarta parte de los tránsitos de gas por vía marítima a los mercados globales.

El Maersk Tigris lleva bandera de las Islas Marshall. El archipiélago del Pacífico Sur obtuvo su independencia de los EE.UU. en 1986 después de firmar un tratado cediendo su derecho a la legítima defensa a cambio de la protección de los Estados Unidos. De acuerdo con el tratado, los EE.UU. tienen “plena autoridad y responsabilidad en la seguridad y defensa de las Islas Marshall”.

Teniendo en cuenta las formales obligaciones vinculantes de los EE.UU. con las Islas Marshall, la incautación por parte de Irán de la nave constituía en efecto un acto de guerra contra los Estados Unidos.

En declaraciones a Bloomberg horas después de que se el barco fuera capturado, Junior Aini, encargado de asuntos de la embajada de las Islas Marshall en Washington, indicó que el único recurso de su gobierno es confiar en los EE.UU. para liberar su barco.

Inmediatamente después de que comenzara el incidente, la Armada estadounidense desplegó un destructor en la zona. Pero eso no parece que hiciera mucha mella en los iraníes. Más importante que el movimiento naval fue el hecho de que el gobierno de Obama no condenara su acción ilegal.

Si la administración sigue callada frente a la agresión de Irán, las implicaciones estratégicas se irradiarán mucho más allá de las relaciones bilaterales de los EE.UU. con las Islas Marshall. Si los EE.UU. permiten a Irán salirse con la suya con la incautación ilegal de un barco con bandera de las Islas Marshall que está obligado a proteger por tratado, reforzará la creciente valoración de sus aliados de Oriente Medio que sus garantías de seguridad son inútiles.

Como el Project Omri Ceren israelí puso sobre la mesa en una sesión informativa de correo electrónico para los periodistas: “Los EE.UU. estarían usando las garantías de seguridad no para proteger a sus aliados de Irán, sino para proteger a Irán de sus aliados”.

Pero el presidente Barack Obama, al parecer, no permitirá que un poco de piratería naval iraní desluzca su desfile. Esta semana Obama indicó que se siente muy bien con el estado de su política con Irán. Y tiene toda la razón para estar satisfecho. A cada día que pasa, la posibilidad de que su acuerdo nuclear con los mulás sea echado por tierra, disminuye.

Por un lado, los iraníes están señalando que están dispuestos a firmar un acuerdo con el Gran Satán. Y esto tiene sentido. Para ellos, el acuerdo no tiene ningún inconveniente.

En primer lugar está el dinero. La semana pasada, el Departamento de Estado indicó que no descarta el pago a Irán de 50 mil millones de dólares como “prima por firmar”. Los 50 mil millones serían un anticipo de los fondos iraníes que han sido congelados en bancos occidentales bajo los términos del régimen de sanciones que sería levantado en el caso de que se concluyera un acuerdo.

Irán puede hacer mucho con 50 mil millones.

Irán está gastando 3 mil millones al mes para financiar su guerra en Siria. Con 50 mil millones en sus bolsillos, los ayatolás pueden luchar por un año y medio más sin vender ni un solo barril de petróleo.

De acuerdo con un informe de principios de esta semana en el Canal 10, durante la visita del ministro de Defensa sirio general Fahd al-Freij a Teherán esta semana, se le instruyó para que permitiera a Hezbolá abrir un frente contra Israel en los Altos del Golán. La “prima por firmar” de Irán pagaría la nueva guerra de Irán contra Israel.

En cuanto a su programa de armas nucleares, incluso Obama admitió que cuando su tratado expire dentro de 10 años, Irán tendrá capacidad para construir armas nucleares a voluntad.

Irán puede soportar la contradicción ideológica de firmar con su enemigo teológico centrando su odio en el Congreso de los Estados Unidos, algo que el ministro de Relaciones Exteriores Mohammad Javad Zarif hizo sin esfuerzo en una conferencia de prensa en Nueva York el miércoles.

En casa además, Obama ya no se enfrenta a una seria oposición a su política con Irán. La ley de revisión del acuerdo nuclear iraní, el proyecto de ley que se está debatiendo en el Senado, se asegura de que el Congreso no tenga capacidad para interponerse en el camino del acuerdo. En contraste con las disposiciones de la Constitución de Estados Unidos que requieren una mayoría de dos tercios del Senado para aprobar un tratado internacional, el proyecto del Senado requiere una mayoría de dos tercios de los senadores para bloquear la aplicación del acuerdo nuclear de Obama con el mayor patrocinador del terrorismo.

Obama ha intimidado con éxito a los senadores demócratas centristas para que abandonen su preocupación por la seguridad nacional y apoyen su tratado.

Ellos a su vez han convencido a los centristas republicanos, y a la AIPAC, para impulsar la legislación y así convertir al Congreso en socio del gambito nuclear de Obama.

A los intentos de los senadores republicanos, entre ellos el candidato presidencial senador Ted Cruz, para incorporar enmiendas al proyecto de ley requeriría que el Congreso, o bien tratara el acuerdo como un tratado internacional, lo que al menos requeriría una mayoría simple para rechazarla, se han opuesto enérgicamente no sólo los demócratas, sino el liderazgo republicano también.

La confianza de Obama en que su tratado será aprobado le ha liberado para marcar el próximo objetivo de su política exterior en lo que él se refirió recientemente como el “cuarto trimestre” de su presidencia: Israel.

De acuerdo con un informe publicado en Foreign Policy, la administración está tratando de retrasar las resoluciones anti-Israel en el Consejo de Seguridad de la ONU, incluyendo un proyecto de resolución francés que exigiría a Israel entregar toda Judea, Samaria y el norte, sur y este de Jerusalén a los palestinos, hasta después de que el acuerdo con Irán se concluya a finales de junio. Según el informe, la administración no quiere molestar a los demócratas pro-Israel cuando todavía los necesita para aprobar el acuerdo con Irán.

Sin embargo, Obama no tiene problemas para marcar el objetivo.

Y eso fue lo que hizo el lunes la subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos, Wendy Sherman.

En un discurso ante Reform Jews, Sherman emitió una amenaza directa contra Israel. En sus palabras: “Si el nuevo gobierno israelí es percibido dando un paso atrás en su compromiso con una solución de dos estados, eso hará nuestro trabajo en el ámbito internacional mucho más duro… será más difícil para nosotros prevenir la internacionalización del conflicto”.

En un aparente intento de suavizar la impresión causada por la dura declaración de Sherman en la opinión pública israelí, el miércoles el embajador estadounidense Dan Shapiro concedió una entrevista a la Radio del Ejército.

Aunque su hebreo con acento americano siempre deleita al público, las declaraciones de Shapiro fueron simplemente una reafirmación más diplomática de la amenaza de Sherman.

Como él mismo dijo: “Estamos entrando en un período sin negociaciones [entre Israel y los palestinos] y esto nos lleva a dos retos importantes.

“Uno, ¿cómo lo hacemos para progresar hacia la solución de los dos estados para dos pueblos; y dos, las negociaciones han sido siempre fundamentales para la prevención de la deslegitimación de Israel”.

En otras palabras, Shapiro señaló que la administración de Obama espera que Israel haga concesiones significativas a los palestinos a cambio de nada, en ausencia de negociaciones. Y si no somos capaces de hacer tales concesiones no recíprocas, no tendremos legitimidad y los EE.UU. no tendrán más remedio que actuar en contra de Israel en la ONU.

Es decir, en palabras de Shapiro y de Sherman, la falta de voluntad de Israel de arrodillarse ante las demandas palestinas y estadounidenses para hacer concesiones a los palestinos es lo que ha causado y lo que alimenta la campaña internacional para deslegitimar su derecho a existir.

Para cualquier persona que contemple la idea de que Shapiro y Sherman tienen razón al culpar a Israel del movimiento para su deslegitimización, esta semana hemos recibido nuevas pruebas de su falsedad.

Esta semana, los líderes del movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones condenaron a Israel no por no hacer concesiones a los palestinos. Esta semana condenaron al Estado judío por ayudar a las víctimas del terremoto en Nepal.

Desde que la misión de ayuda humanitaria israelí partió hacia Nepal a principios de esta semana, figuras líderes en el movimiento BDS han estado trabajando horas extras para atribuir malas intenciones e incluso intenciones demoníacas a su misión.

Kenneth Roth, director ejecutivo de Human Rights Watch, tuiteó en su cuenta de Twitter: “Es más fácil hacer frente a un desastre humanitario lejano que al más cercano provocado por Israel en Gaza. ¡Poned fin al bloqueo!”.

Max Blumenthal, un antisemita judío que ha adquirido importancia en la campaña BDS, tuiteó: “Para un país responsable de tantas catástrofes causadas por el hombre, los desastres naturales no pueden venir a menudo”.

Ali Abumiah, el editor de Electronic Intifada, entonó que Israel era racista al evacuar a bebés nacidos de madres de alquiler en Nepal y dejar a las madres atrás. También tuiteó: “Operación de propaganda a toda marcha para explotar el terremoto de Nepal para mejorar la imagen sangrienta de Israel”.

Estos ataques, que atribuyen intenciones malignas a los esfuerzos de ayuda humanitaria de Israel, dejan claro que no hay conexión entre las acciones de Israel y la hostilidad hacia Israel.

El propósito del movimiento BDS no es presionar a Israel a hacer concesiones a los palestinos. Su objetivo es deslegitimar el derecho de Israel a existir y deslegitimar el apoyo al derecho de Israel a existir.

Si Israel es malo al enviar a cientos de soldados y trabajadores de ayuda a Nepal para rescatar a las víctimas del terremoto, claramente Israel será atacado por hacer concesiones a los palestinos que los palestinos y la administración de Obama insistirán que son insuficientes.

La afirmación de Shapiro de que las negociaciones entre Israel y la OLP, o concesiones unilaterales israelíes a los palestinos, protegen a Israel de sus detractores occidentales es totalmente infundada.

Hay un hilo que corre entre la política de Obama hacia Irán y su política hacia Israel.

Ese hilo común es la mentira. Los objetivos reales de Obama en ambos casos tienen poco que ver con los declarados.

Obama afirma que quiere impedir que Irán adquiera armas nucleares. Pero como vemos en su disposición a permitir que Irán se convierta en un estado en el umbral nuclear mientras se comporta de manera salvaje en el estrecho de Ormuz, cometiendo masacres masivas en Siria, construyendo un imperio que incluye a Irak, Siria, Líbano y Yemen, y amenazando a sus vecinos árabes e Israel, la finalidad de las negociaciones del gobierno con Irán no es impedir que Irán se convierta en una potencia nuclear.

El objetivo de las negociaciones es la construcción de una alianza estadounidense-iraní bajo las condiciones de Irán.

Así, también, Obama dice que su objetivo es avanzar en la causa de la paz entre Israel y los palestinos.

Pero su presión y hostilidad hacia Israel no hace nada para lograr este objetivo. El objetivo de una política de actuación hostil con Israel no es promover la paz. Es distanciar a los EE.UU. de Israel y alinear la política israelí de los Estados Unidos con el eterno tratamiento hostil de Europa hacia el Estado judío.

Tres días después de que un barco navegando bajo su bandera fuera incautado por la Guardia Revolucionaria de Irán, los ciudadanos de las Islas Marshall descubrieron que su decisión de poner su seguridad en manos de los Estados Unidos ya no es la apuesta segura que pensaban que era hace 29 años.

Cualquiera que crea que Israel va a ganar aceptación diplomática o incluso un respiro de la presión estadounidense si hace concesiones a los palestinos está haciendo igualmente una apuesta muy arriesgada.

Hasta aquí la entrada de hoy. Mañana me pondré criticón, pero ya les adelanto que de los tres nuevos candidatos que han surgido, el que más me gusta es Ben Carson (siquiera porque es el único que no ceja en enviarme propaganda suya, ja, ja, ja).

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Una respuesta a LAS PRIMARIAS EMPIEZAN A CALENTARSE, PERO SARAH SIGUE IMPERTÉRRITA

  1. Ray Padrón dijo:

    Sorprendido como tú, Bob, de que quienes ocupan los puestos de poder en Estados Unidos estén haciendo posible lo que hasta hace unas décadas atrás era inimaginable. Pero no desesperanzado. Es verdad que los politicuchos y pseudointelectuales americanos de hoy son las antípodas de los verdaderos líderes americanos que fundaron la nación más grandiosa en la Historia, sin embargo pienso que el pueblo, la gente, el hombre común americano está esperando un liderazgo de calidad para despertar en ese espíritu que hizo a sus ancestros embarcarse en el Mayflower y rebelarse contra la mayor potencia de su momento con su voluntad, sus armas, su fe y su constitución para alcanzar su libertad. Y Europa, esa vieja pusilánime que ya olvidó el siglo XX, es -como dijera acertadamente Oriana Fallaci- en el mejor de los casos un pozo de Poncios Pilatos. Saludos Bob, siguiéndo todas tus notas.

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