AHORA RESULTA QUE TODO EL MUNDO ES CONSERVADOR… ¡JA!

PalabraBob¡Terminó la CPAC! Y si en años anteriores uno podía añadir que “gracias a Dios”, en esta ocasión no ha sido así porque realmente esta ha sido la edición más interesante de los últimos diez años. O, al menos, la menos orientada a la glorificación de los republicanos del establishment; ya saben, esos bichos moderados, tibios, insípidos y pichafrías, incapaces de tener una creencia, idea u opinión propia y mucho menos de defenderla. ¡Por fin la ACU ha puesto proa hacia el buen conservadurismo y ha enviado a los RINO al cuerno, que es donde merecen estar! Por eso, este año hemos tenido una buena CPAC: intensa, estimulante, excitante y hasta divertida; vamos, que ha valido la pena perder algunas horas de sueño para seguirla. También es cierto que estamos en año preelectoral, calentando todos motores para las primarias del año que viene que se prevé que serán a cara de perro y eso ha ayudado mucho. Por el Gaylord National Resort & Convention Center de National Harbor (Maryland), que ha sido donde se ha celebrado la CPAC, han pasado casi todos los que se cree que serán algo el año que viene (y unos cuantos que no lo serán, pero que todavía no lo saben). En consecuencia, qué mejor que ofrecerles unos breves apuntes de lo que ha sido la “orgía de fachas” esa, que diría mi vecino rojo. (¡Pobre, no sabe lo que se pierde! Le voy a poner el discurso de Sarah Palin a todo volumen en el patio, a ver si así ve la luz de una vez… o se muere por fin, je, je, je).

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Empecemos por el final. Ya saben que los estadounidenses se pirran por las encuestas. Y que es tradicional realizar una al término de cualquier reunión, sobre todo política. Son las llamadas “straw polls”, que no sirven de mucho, pero entretienen un montón. En todas las ediciones de la CPAC se realiza una, ¡faltaría más! Y la de este año ha ofrecido los siguientes resultados a la pregunta de quién debería ser el próximo candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos:

  1. Rand Paul: 25,7 %
  2. Scott Walker: 21,4 %
  3. Ted Cruz 11,5 %
  4. Ben Carson 11,4 %
  5. Jeb Bush: 8,3 %
  6. Rick Santorum: 4,3 %
  7. Marco Rubio: 3,7 %
  8. Donald Trump: 3,5 %
  9. Carly Fiorina: 3 %
  10. Chris Christie: 2,8 %

Cabe destacar que es el tercer año consecutivo en que Rand Paul gana la votación, pero eso no tiene nada de extraño teniendo en cuenta que la mayoría de los votantes son jóvenes estudiantes entre 18 y 25 años, que constituyen el porcentaje de la población más inclinado hacia el libertarismo cuando lo suyo es la derecha y no la izquierda. De hecho, es tan habitual que copen las urnas en la CPAC que los guasones hablan de la “Paul Family Poll” en lugar de la “CPAC Straw Poll”, haciendo referencia a lo muy bien que quedaba ya su padre, Ron Paul, en estas cuestiones. Este año han sido exactamente 3.007 los votantes (alrededor de un 20% más que en 2014). Por cierto, para los que la echen de menos en la lista, Sarah Palin acabó en 13º lugar con el 0,8 % de los votos.

Este año la CPAC ha sido distinta; ha tenido menos discursos, ha habido menos RINO pululando por ahí y ha habido más participación por parte del público al haberse reservado en todos los casos unos minutos al final para una sesión de preguntas y respuestas (Query & Answer, Q&A) con el orador de turno, lo que ha ayudado a que la CPAC fuera menos encorsetada que en ediciones anteriores. No hemos tenido, en cambio, un orador principal (keynote speech), pero hemos tenido a algunos oradores invitados que han sido de lo más interesante: Nigel Farage, Mark Levin ¡y el mismísimo Phil Duck Commander Robertson!

Sobre Nigel Farage, podría decir mucho. Admiro su figura y al UKIP (sí, soy euroescéptico y estoy hasta los eurohuevos de Bruselas). Farage ha demostrado sobradamente que es posible cambiar el paradigma político y tengo el convencimiento de que lo mejor está todavía por llegar para él y el UKIP y que no tardaremos en verlo como primer ministro británico, lo cual sería lo mejor que le podría pasar a ese pobre país, tan perdido desde que una panda de cabrones se deshicieron de Margaret Thatcher.

El discurso de Farage fue excelente y para muestra, unos botones:

Estoy aquí hoy como el líder de una fuerza política insurgente en el Reino Unido. Una fuerza política que se las tiene con el establishment y los ha vapuleado de lo lindo. Nuestro color de partido es el púrpura. Y lo que sucedió en 2014 fue una revolución púrpura porque ganamos las elecciones europeas el 22 de mayo del año pasado.

…) Lo que vi fue una élite política en Westminster donde la izquierda y la derecha se habían fusionado eficazmente en una forma de socialdemocracia. Y lo que habían hecho es que se habían adueñado de lo que eran mis derechos de nacimiento. Los mismos que los que estuvieron antes que nosotros lucharon defender. Es decir, nuestra independencia, nuestra democracia, nuestro orgullo, nuestra dignidad. Y los habían entregado a un conjunto de instituciones en Bruselas a cargo de un grupo de ancianos por los que nunca nadie había votado y nadie podía quitar. Y decidí que iba a hacer algo al respecto, que quería que me devolvieran mi país. Así que, al final, fui elegido para el Parlamento Europeo. Y lo afortunado que fui porque tenía la oportunidad de, realmente, luchar cuerpo a cuerpo con los mismos ancianos no elegidos que me preocupaban en primer lugar.

(…) Hemos empezado a representar a un grupo de personas que han sido dejadas atrás por completo. Dejadas atrás por el proyecto europeo. Pero, en realidad, amigos, dejados atrás por algo que creo que puedo identificar en la actualidad estadounidense también. Nosotros hemos tenido el crecimiento del corporativismo. Las grandes empresas, los grandes bancos y los grandes gobiernos. Estructuras dentro de las cuales terminan nuestras industrias del sector privado masivamente sobrerregulado. Una situación en la que el hombre pequeño y la mujer pequeña simplemente no pueden competir con los peces gordos en esta estructura sobreregulada. Y lo que estas personas se han encontrado, sobre todo en Gran Bretaña, es que no hay nadie que hable por ellos. En lo que el UKIP se ha convertido, nos hemos convertido en el partido que representa la aspiración. Creo que cuanto antes se levanten las personas por la mañana para ir a trabajar, mayor es su propensión en Gran Bretaña a votar por el UKIP. Estoy hablando de personas durante los últimos diez años. Quiero decir que pueden ganar el dinero suficiente para ir tirando, pero no pueden ganar el dinero suficiente para salir adelante. Y el corporativismo y el exceso de regulación y la gran política mundial no trabajan para ellos. Así que hemos tirado por el camino del medio. Hemos tirado por el camino del medio y tenemos a estas personas votando por nosotros en Gran Bretaña ahora mismo en números muy grandes. De hecho, lo que el UKIP ha hecho es cruzar la línea divisoria de vidrio de la política británica.

(…) Y si puedo decir una cosa sobre la política estadounidense, una observación, y acepto que soy un extranjero, acepto que soy un invitado, y no quiero entrometerme. Pero déjenme decir esto. Si el Partido Republicano va a ganar la próxima elección presidencial, creo que el Partido Republicano necesita ganarse al tipo de personas que votaron por él hace 30 años. ¿Se acuerdan de los Demócratas de Reagan? Estas eran personas que trabajaban duro. Estas eran personas que eran patrióticas. Estas eran personas que aspiraban y querían progresar. Y no creo que en este momento el Partido Republicano esté en realidad atrayendo a este tipo de personas. Yo les diría a ustedes que tienen que llegar a esas bases. Tienen que intentarlo y conseguir que esos votantes voten por ustedes.

Otro invitado de excepción fue el grandísimo Mark Levin, que, como siempre, estuvo vitriólico. Levin dijo verdades como puños y las lanzó a la audiencia como si fuera un peso pesado en la noche del combate por el título. Después de la elegancia tan british de Farage, nada como un buen pandillero de Brooklyn para seguirle, aunque fuera en días distintos. Levin abrió su intervención citando ni más ni menos que a Thomas Paine cuando decía: “Estos son los tiempos que prueban las almas de los Hombres: El soldado de verano y el patriota del amanecer se escurrirán del servicio a su país; pero el que se destaque ahora, se merece el amor y el agradecimiento del hombre y la mujer”. Luego, Levin tiró directamente contra el presidente Obama al recordarle que bien puede ser que él tenga un bolígrafo y un teléfono, pero que nosotros tenemos en cambio la Constitución de los Estados Unidos y que no es de su posesión, que tampoco lo es este país y que él no tiene ninguna autoridad para transformar radicalmente algo que le pertenece. Hablando ya sobre la inmigración, Levin lo dijo claramente:

No somos una nación de inmigrantes, somos una nación de ciudadanos. Una nación de inmigrantes que se han convertido en ciudadanos. Somos una nación de ciudadanos y me pone enfermo y estoy harto de que los estadounidenses sean degradados y tratados como ciudadanos de segunda clase mientras que cualquiera que cruza la frontera es tratado como el ser humano más virtuoso que existe sobre la faz de la tierra.

También tuvo tiempo para criticar a Jeb Bush, el muñeco oficial del pim-pam-pum de esta CPAC, diciendo que la única dinastía que le gusta a él es la “Duck Dynasty”. Y terminó diciendo: “Y voy a terminar con tres palabras: matad al ISIS”.

Por fin, le llegó el turno a Phil Robertson, quien se centró en esas cuestiones morales que la derecha oficial está tan asustada de mencionar. Así, Robertson, que acudió a la CPAC para ser galardonado con el premio Andrew Breitbart Defender of the First Amendment, dijo directamente a su audiencia que los Estados Unidos sufren de una falta de moralidad. Para subsanarla, Robertson abogó por el matrimonio, un lazo entre un hombre y una mujer que les mantiene libres de enfermedades si mantienen sus votos intactos, siendo fieles el uno al otro. Robertson recordó que la propia administración sanitaria de los Estados Unidos cifra en 110 millones a los estadounidenses afectados por una enfermedad de transmisión sexual, que consideró la venganza de los hippies y de los tiempos del sexo, drogas y rock&roll. Como conclusión, el patriarca de “Duck Dynasty” dio su receta: “Si quieres una solución piadosa, bíblica y médicamente segura, un hombre, una mujer, casados de por vida”.

Después de los tres invitados de excepción, los demás. Pero antes vamos a destacar lo mejor y lo peor de la CPAC. Empecemos por lo peor: Jeb Bush. Como ya he dicho antes, Bush-quiere-ser-Bush-III se ha convertido en el muñeco del pim-pam-pum; todos contra él. Y a fe que como siga así, no llega a las primarias entero. Bush dio un discurso mediocre en la CPAC, demasiado “fabricado” como ser creíble, mostrándose él mismo muy acartonado, como si tuviera muy claro que aquellos (la audiencia) no son los suyos e igual le contagiaban algo. En la parte ridícula de la cuestión, tenemos que las televisiones que retransmitieron su discurso recurrieron a aplausos “enlatados” para pretender que había despertado más aprobación que la poca que despertó y que a la hora de votar en la triste straw poll, Bush recurrió a traerse partidarios en autobús desde Washington para que votaran por él… ¡y aun así se quedó en 5º lugar! Hilarante, ¿no?

A Bush le atizaron, entre otros, Joe Scarborough, el comentarista político republicano de “Morning Joe” en la MSNBC, quien dijo que el candidato del Partido Republicano en 2016 tiene que ser un conservador y ser capaz de atraer a la base conservadora, algo en lo que Bush está teniendo problemas claramente. También le sacudió el senador Jeff Sessions de Alabama, quien fue más allá aún y rechazó rotundamente el apoyo mostrado por Bush a la amnistia a los inmigrantes ilegales, además de recordarle que por mucho dinero que pueda acumular para su campaña electoral, lo que cuentan son los votos y eso ha demostrado sobradamente que no puede conseguir ni uno entre los conservadores: “Voy a decir una cosa: ¡Es la gente de este país la que dirige este país. Contribuciones y simpatizantes son siempre importantes en las elecciones presidenciales y en otras elecciones también, pero los votos pasan por encima del dinero”.

Y el ganador del CPAC Straw Poll, Rand Paul, abundó en esa opinión diciendo:

Tengo una gran fe en los Estados Unidos. Creo que los Estados Unidos pueden crecer de nuevo. Pero tenemos que entender por qué los Estados Unidos se hicieron grandes: a causa de nuestra Constitución, a causa de nuestro sistema económico, a causa del mercado que abrazamos; y está lenta pero seguramente alejándose de ello. Si rejuvenecemos la economía y logramos que el gobierno se aparte del camino, creo que podríamos tener un crecimiento como el que tuvimos durante los años de Reagan, pero no podemos tener a un republicano-ni-chicha-ni-limoná porque acaban siendo no muy diferentes a los demócratas. Lo que realmente necesitamos son republicanos que sean lo que son valientemente, que es partidarios de un gobierno limitado e impuestos más bajos, no una reforma fiscal neutral sea lo que sea eso. Deberíamos bajar los impuestos y con ello se crearán millones de puestos de trabajo.

Bush fue el gran fiasco, de acuerdo. Pero ¿quién fue el gran triunfador? Indudablemente, Scott Walker, el gobernador de Wisconsin. A la chita callando, Walker se ha convertido en el favorito de gran parte de los conservadores, algo que queda más que claro viendo los resultados del straw poll. Descarten a Paul por más que sea el ganador; tiene ese puesto en propiedad. El primero en realidad es el segundo. Y este año lo ha sido Walker.

En su discurso ante la CPAC, Walker se aferró a su historial como gobernador de Wisconsin, sobre todo a su sonora victoria sobre los sindicatos, pero también recurrió a una serie de temas que resonaron eficazmente en su audiencia:

Lo que nos hace excepcionales, lo que nos hace sin duda el más grande país en la historia del mundo es que en momentos de crisis, económica o fiscal, militar o espiritual, ha habido hombres y mujeres por toda nuestra historia que se han puesto de pie y han tomado decisiones con la mente más puesta en el futuro de sus hijos y de sus nietos que en su propio futuro. Señoras y señores, aquí esta noche, este es uno de esos momentos en la historia de los Estados Unidos. Que este sea el momento del cual podamos decirles a las futuras generaciones lo que hicimos para hacer a los Estados Unidos grandes de nuevo.

(…) Ahora allí en Washington tenemos un presidente que mide el éxito de su gobierno por cuánta gente es dependiente del gobierno. Deberíamos medir el éxito justo por lo contrario, por cuánta gente ya no es dependiente del gobierno. Nosotros entendemos que la verdadera libertad, la prosperidad no viene dada por la poderosa mano del gobierno. Viene de la gente capaz de vivir sus propias vidas y controlar sus propios destinos. Este es el modo americano. Aquí en los Estados Unidos hay una razón por la cual celebramos el 4 de julio y no el 15 de abril. Porque en los Estados Unidos, nosotros celebramos nuestra independencia del gobierno, no nuestra dependencia de él. Nuestra independencia del gobierno. No nuestra dependencia de él. Ese es el modo americano.

(…) Y allí en Washington tenemos un presidente, un presidente que traza líneas en la arena y no las mantiene. Un presidente que llama al ISIS un equipo de colegiales, que dice que Yemen es un éxito. Que dice que Irán es un país con el que se pueden hacer tratos. Y añadiendo el insulto a la injuria, cuya anterior secretaria de Estado dio un botón de reinicio a los rusos. Un botón de reinicio. Necesitamos un líder en los Estados Unidos que se plante y comprenda que el terrorismo islámico radical es una amenaza a nuestro modo de vida y a todas las personas amantes de la libertad en el mundo. Necesitamos un presidente, un líder, que se plante y diga que lucharemos contra ellos y no esperaremos a que traigan la lucha al suelo estadounidense para nuestros hijos y nuestros nietos.

Muy bien por Walker, que día a día se va demostrando como un sólido competidor por la nominación conservadora (no digo “republicana” porque no es lo mismo, ya saben). De hecho, Walker es uno de los pocos “presidenciables” que tiene un historial que mostrar para convencernos de la solidez de sus convicciones. Sus reformas en Wisconsin son uno de los pocos éxitos conservadores efectivos en los últimos cinco años, ya no sólo su pulso ganado a los sindicatos (recuerden: la “Act 10”, una ley que retiraba a los sindicatos del sector público del estado de sus derechos de negociación colectiva) o la rebaja del impuesto sobre la propiedad, sino también la muy posible perspectiva de que Wisconsin se una a finales de marzo a los otros 24 estados de la Unión que legislan sobre el “Right to Work”; o sea, el derecho de los trabajadores a no tener que afiliarse obligatoriamente a un sindicato, lo cual no es sólo que sea un derecho de cualquier persona el decidir si quiere o no afiliarse, sino que además limitará la cantidad de dinero disponible por los sindicatos (a través de las cuotas que los trabajadores que no quieran afiliarse no tendrán que pagar) y, en consecuencia, el poder de estos para presionar a los políticos y partidos para que legislan a favor de sus intereses.

Que Walker haya logrado esto en un estado tradicionalmente azul (demócrata) que no ha votado por el candidato republicano a la presidencia en los últimos 30 años es una demostración de su habilidad para implementar políticas conservadoras y lograr su aceptación por parte de sus votantes en un estado nada predispuesto en principio a ello. Con Walker, los conservadores tenemos a un político que tiene algo que mostrar en lugar de cómo muchos otros, políticos que lo tienen todo por demostrar.

Ted Cruz no es uno de estos últimos políticos. Él también tiene un historial que mostrar. Y está más que dispuesto a hacerlo. De hecho, fue él quien invitó a sus oyentes durante su discurso a que juzgaran a todos los competidores por la nominación republicana por sus hechos, no por sus palabras y que les preguntaran directamente qué han hecho ellos por las causas conservadoras.

Cruz empezó su discurso preguntándose cómo podríamos distinguir entre los diferentes candidatos, sobre todo porque ninguno de ellos iba a venir allí a la CPAC y decir que él no es un conservador fetén (salvo Bush, quizás). Él mismo se contestó citando Mateo 7:16 (“Por sus frutos los conoceréis”) y diciendo que la clave de todo está en los hechos, no en las palabras. Si uno es realmente un conservador, tiene que haber luchado en algunas peleas y haberse ganado algunas cicatrices, así que hay que preguntarle cuándo te has alzado tú para luchar. Sin embargo, luchar solamente contra los demócratas no es suficiente. Hay que preguntarles también cuándo se han alzado contras los propios republicanos para tomar el partido del pueblo.

Una prueba de toque esta de luchar contra tus propios correligionarios en estos tiempos en los que, según Cruz, la mayor división no se da entre demócratas o republicanos, sino “entre políticos de carrera en Washington y el pueblo estadounidense”. Cruz está convencido de que “2016 va a ser muy parecido a 1980” y citando a su propio padre, Rafael, quien, refiriéndose a su propia huida de la Cuba castrista, dijo: “He visto cómo arrebataban la libertad una vez y prefiero morir que volver a ver cómo eso sucede otra vez”.

Ya en el turno de preguntas y respuestas, Cruz fue preguntado sobre si el hecho de haber nacido en Canadá podría inhabilitarle para presentarse a las elecciones, a lo que Cruz respondió: “Mi madre era ciudadana estadounidense, así que la ley federal me hace ciudadano estadounidense de nacimiento”, señalando además que la Constitución requiere que el presidente sea precisamente eso, ciudadano estadounidense de nacimiento.

Preguntado también por cuáles serían sus cinco primeras actuaciones en el caso de llegar a la Casa Blanca, Cruz no tuvo ninguna duda: 1) “Revocar hasta la última maldita palabra de Obamacare”; 2) “Abolir el IRS (…) coger a sus 125.000 agentes y ponerlos a todos a vigilar la frontera del sur”; 3) “Detener a los reguladores fuera de control” del EPA y de “la sopa de letras” de las otras agencias del gobierno; 4) “Defender nuestros derechos constitucionales, todos ellos”; y 5) “Restaurar el liderazgo de los Estados Unidos en el mundo como la brillante ciudad sobre una colina”.

Cruz se despidió de sus oyentes con una promesa en el mejor estilo reaganiano: “Los mejores días están por venir” y prometiéndoles que pueden conseguir eso todos juntos.

Por cierto, Cruz cada vez parece estar más dispuesto a lanzar su candidatura, sobre todo después de que se haya sabido que ha contratado a Rick Tyler, un ex asesor de la candidatura de Newt Gingrich en 2012, además de los que ya conocíamos de Catherine Frazier (ex asesora de Rick Perry) y Jason Miller. En una entrevista en Breitbart News posterior a su discurso, Cruz reflexionaba sobre lo que se necesita para ganar la Casa Blanca en 2016 y comparaba lo que había sucedido en 2004, la última elección ganada por los republicanos, con lo sucedido en 2008 y 2012. Para él, la clave estuvo en los millones de conservadores que fueron a votar en 2004, pero que no lo hicieron en las dos elecciones posteriores. Esos electores pertenecían a dos tipos diferentes: los evangélicos y los demócratas de Reagan (todos ellos trabajadores manuales, propietarios de armas, pro-vida y partidarios de una defensa nacional fuerte). Para ganar en 2016, hay que volver a llevar a esos conservadores a votar.

Y eso es lo más relevante de esta CPAC de 2015. También tuvieron su momento otros posibles candidatos como Ben Carson, Carly Fiorina, Bobby Jindal, Rand Paul, Marco Rubio y Chris Christie, pero por lo que a mí se refiere, los personajes a los que voy a seguir con mayor atención son Sarah Palin, Scott Walker y Ted Cruz.  Pero ¿quieren que les diga una cosa? Sigo pensando que Sarah no se va a presentar, que va a apoyar a Cruz y que igual resulta ser verdad aquella conjetura que les ofrecí hace unos meses que decía que un nominado Cruz escogería a Sarah como su candidata a la vicepresidencia, lo que tendría su mucho de justicia poética, ¿verdad? No es que no quiera que Sarah sea candidata, pero… Soy realista y Cruz está montando su campaña electoral desde hace tiempo y mi postulado de Euclides particular es que si Cruz se presenta, ella no lo hará (y viceversa). Y de ahí no me bajo.

¡Venga, hombre, un ticket Cruz-Palin sería nuclear! Imagínense la que se armaría cuando Ted lo anunciara… Sería mi soñada campaña electoral que no pudo ser: Kennedy vs Goldwater. ¡No, sería mil veces mejor! Y contra la Clinton… El sueño húmedo de todo bloguero conservador.

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2 respuestas a AHORA RESULTA QUE TODO EL MUNDO ES CONSERVADOR… ¡JA!

  1. Conservador en Granada dijo:

    ¡¡¡Reagan!!! ¡¡¡¡ Cuánto te echamos de menos!!!
    Necesitamos otro Reagan para combatir los rescoldos del comunismo internacional que están reavivando el fuego que quema la libertad del mundo libre.
    ¡¡Exterminemos al ISIS!!

  2. Wendy TX dijo:

    Palin habla de los veteranos y cambia la imagen de su pagina de Sarah PAC
    ¿Coqueteo indirecto a las primarias republicanas?

    https://www.sarahpac.com/contribute/

    Besitos querido Bob y a todos los Palin`s Boys

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