ANALIZANDO LOS RESULTADOS DEL 4 DE NOVIEMBRE (I)

PalabraBobYa casi ha pasado una semana desde las elecciones de mitad de mandato que tantas alegrías nos proporcionaron (y un par de grandes disgustos en forma de derrotas de Rob Maness, Zach Dasher y Clint Didier). Ahora que las aguas empiezan a aquietarse es hora de dejarse de celebraciones espontáneas y ponerse a reflexionar a ver si realmente tenemos algo que celebrar. Eso es lo que estoy haciendo yo y el resultado de mis cavilaciones se lo voy a ofrecer en estas dos próximas entradas, la de hoy y la próxima. Por supuesto, que vaya por delante que yo no soy ningún genio y que mis opiniones no tienen más valor que el que ustedes estén dispuestos a darles (y yo no les daría mucho, la verdad). Sin embargo, reflexionar es lo que distingue al hombre del monicaco progre y sólo por eso vale la pena pasarse la tarde del sábado entre hojas de resultados electorales, mapas y estadísticas. Además, por muchas tonterías que diga, seguro que digo menos que el mentecato de Arriola… ¡y sin cobrar ni un euro!  ¡Mariano, gilipollas, contrátame y aún podremos hacer algo para evitar a los de Jodemos!

Lo primero vamos a ver un resumen de cómo ha quedado el reparto del poder en los Estados Unidos; el “mapa del poder” que le digo yo. En seguida vamos con ello, pero antes unas indicaciones para su correcta interpretación:

  • GEOGRÁFICAMENTE HABLANDO, he dividido los 50 estados de los Estados Unidos en cuatro zonas (de este a oeste): nordeste (con 9 estados), medio oeste (con 12 estados), sur (con 16 estados; habitualmente son 17, pero aquí no voy a incluir el Distrito de Columbia) y oeste (con 13 estados), que son las cuatro zonas en que se divide el país a estos efectos. Dentro de cada zona, relaciono los estados por orden alfabético.
  • POLÍTICAMENTE HABLANDO, distingo entre dos niveles de gobierno: el federal, que tiene su sede en Washington, D. C., y es ejercido por la representación de cada estado en el Congreso de los Estados Unidos, repartida entre el Senado (Senate) y la Cámara de Representantes (House of Representatives) y; y el estatal, que tiene su sede en la capital de cada estado, y que es ejercido por el gobernador y la asamblea legislativa propia del estado (que puede tener diversos nombres), repartida también entre el Senado (Senate) y la Cámara de Representantes (House of Representatives).

A NIVEL FEDERAL, cada estado está representado en el Senado por dos senadores y muestro la adscripción ideológica de cada uno de ellos en colores (azul: demócrata; rojo: republicano; naranja: independiente). Cabe señalar que los dos únicos casos en que un senador se pretende “independiente” se dan en Maine y Vermont, donde los senadores Angus King y Bernard Sanders fueron elegidos como tales, pero a la hora de la verdad votan siempre de acuerdo con el Partido Demócrata. Si una casilla aparece rayada, quiere decir que todavía no se ha asignado definitivamente ese escaño, pero que ahora mismo las mayores posibilidades las tiene el candidato del color de que se trate.

Cada estado está representado en la Cámara de Representantes por un número variable de representantes, dependiendo de la población del estado. A la hora de representarla, sigo el mismo esquema de colores, pintándola según sea la mayoría de la representación del estado; si la mayoría es demócrata, la pinto azul y si es republicana, roja. Para aclarar mejor la cuestión, incluyo en la casilla el número de representantes que pertenecen al Partido Demócrata (primera cifra) y al Partido Republicano (segunda cifra), para que se pueda apreciar mejor la fortaleza de esa mayoría. Si incluyo una tercera cifra, eso quiere decir que aún hay escaños pendientes de ser asignados a un candidato; pero si ese o esos escaños no son decisivos a la hora de decidir el color de la representación, la he pintado igualmente. Si al final resulta que sí que es decisivo, la casilla aparece en verde.

A NIVEL ESTATAL, cada estado está dirigido ejecutivamente por un gobernador y, tal y como ya saben, muestro su adscripción ideológica en colores (azul: demócrata; rojo: republicano; naranja: independiente). Cabe señalar que el único caso en que un gobernador se pretende “independiente” se puede dar en Alaska, donde Bill Walker puede ser finalmente elegido como tal, pero ya se verá hacía dónde van los tiros porque su candidatura es una candidatura de unidad con el Partido Demócrata y su vicegobernador es demócrata de todas todas.

Cada estado está dirigido legislativamente por una asamblea legislativa que puede tener diversos nombres según el estado de que se trate (“legislatura”, “legislatura del Estado”, “asamblea general” o “corte general”). En cualquier caso, se compone de una cámara alta (“senado” o “senado del Estado”) y de una cámara baja (“cámara de representantes”, “asamblea del Estado”, “asamblea”, “asamblea general” o “cámara de delegados”). Cada una de estas dos cámaras está compuesta por un número variable de miembros. A la hora de representarla, sigo el mismo esquema de colores, pintándola según sea la mayoría de la representación; si la mayoría es demócrata, la pinto azul y si es republicana, roja. Para aclarar mejor la cuestión, incluyo en la casilla el número de representantes que pertenecen al Partido Demócrata (primera cifra) y al Partido Republicano (segunda cifra), para que se pueda apreciar mejor la fortaleza de esa mayoría. Si incluyo una tercera cifra, eso quiere decir que aún hay escaños pendientes de ser asignados a un candidato; pero si ese o esos escaños no son decisivos a la hora de decidir el color de la representación, la he pintado igualmente. También hay que resaltar que en algunas de esas cámaras existen representantes que no son de los sempiternos partidos Demócrata y Republicano, pero para no complicar las cosas, no los he incluido en las tablas (pero los relaciono más abajo). Para complicar más la cosa, en algunos de esos estados los mandatos son de dos años, de cuatro o de dos para una cámara y de cuatro para otra. Y, finalmente, señalar el caso especial de Nebraska, donde sólo existe una cámara, llamada “La Unicameral” y donde oficialmente no existen los partidos en la cámara, sino que cada miembro es elegido a título individual, pudiendo él considerarse demócrata o republicano.

Nota: Hay representantes de terceros partidos en las cámaras altas de Alabama (1), Rhode Island (1) y Vermont (1), así como en las cámaras bajas de Alaska (1), Georgia (1), Luisiana (2), Maine (4), Rhode Island (1) y Vermont (11).

¡Uf, qué rollo les he soltado! Y lo que aún me he dejado en el tintero. No hay tema más apasionante para mí que el sistema político estadounidense y sus intríngulis (a ver si algún día les cuento la trastienda de las primarias republicanas de 1964, las de Goldwater), pero reconozco que no todo el mundo es un loco de la política como yo.

map_of_usa_regions_by_us_census_bureau

NORDESTE (Northeast)

Mapa NE 2014

El Nordeste de los Estados Unidos es territorio liberal, como bien pueden ver ustedes. Tan azul que hace daño a la vista. Y no hay casi nada que  hacer. Scott Brown, el otrora senador por Massachusetts, lo ha intentado ahora en Nueva Hampshire, disputándole el escaño al Senado a Jeanne Shaheen, la demócrata titular, pero se ha quedado a las puertas de la victoria, perdiendo por una diferencia del 3,2% de los votos. No es mucho, pero sí lo suficiente. Y eso que Nueva Hampshire, junto con Pensilvania, es uno de los estados más receptivos al mensaje si no conservador, sí medio conservador de la Costa Este. Allí ya tenemos a una senadora republicana, la ex palinita Kelly Ayotte, pero el medio ambiente influye mucho y Ayotte está escorándose cada vez más hacia el RINOpublicanismo, lo que me hace pensar que difícilmente va a poder renovar el apoyo que obtuvo de Sarah Palin en 2010.

Resumiendo, estas elecciones han visto un mínimo avance republicano en Massachusetts, donde se ha ganado un gobernador, y en las representaciones a la Cámara de Representantes de Maine (ganándose un representante), Nueva Hampshire (ganándose un representante) y Nueva York (ganándose tres representantes). Por desgracia, eso sólo sirve para compensar la derrota del hasta ahora gobernador republicano de Pensilvania, Tom Corbett, que ha perdido por el 9,2% de los votos.

Estatalmente, se ha tomado el control de las cámaras altas de Maine, Nueva Hampshire y Nueva York. Salvo en Nueva Hampshire, que cada vez parece que evoluciona más hacia la sensatez, estas ganancias no hacen más que dejar una asamblea legislativa dividida, lo cual es sinónimo de conflicto. Y si encima el gobernador es republicano, como pasa en Maine, aquello ya es la casa de tócame Roque. O sea, que olvídense de la Costa Este para mudarse. No es buen sitio

MEDIO OESTE (Midwest)

Mapa MO 2014

El Medio Oeste de los Estados Unidos ya es otra cosa. Un sitio al que se puede pensar en ir. Todavía tiene un par de estados tontos perdidos, como Minnesota e Illinois, pero incluso este último parece que se está dando cuenta de que Obama no se merece precisamente un monumento ecuestre en el mejor parque de Chicago. Como quiera que ya es territorio republicano desde hace tiempo, pocos avances se podían hacer aquí, pero se han hecho, lo que ayuda a que la tabla de arriba sea una gozada. En concreto, se han ganado las elecciones a gobernador en Illinois y las de senador en Dakota del Sur y Iowa (estas últimas gracias a nuestra favorita Joni Ernst… ¡hurra!). Además se han logrado dos representantes más por Illinois y uno por Iowa, pero se ha perdido uno en Nebraska, ¡maldita sea su estampa!

Por cierto, en Nebraska las elecciones a la asamblea legislativa, la famosa “Unicameral” (que oficialmente es un senado) son un lío porque tienes que hurgar en cada miembro de la cámara a ver de qué pie cojea. Eso he hecho yo y el resultado es que hay más miembros supuestamente republicanos que demócratas, pero eso es meramente indicativo porque luego a la hora de la verdad las coaliciones entre los miembros de la cámara están a la orden del día y que ayer tú fueras mi aliado no te garantiza que mañana lo sigas siendo. O sea, que he pintado la casilla en rojo por pintarla de algún color, pero no se fíen. Tampoco he incluido el reparto entre partidos de la cámara; son 49 senadores en total, pero decir, por ejemplo, que 30 son republicanos y 19 demócratas es aventurarse demasiado, así que me callo.

Resumiendo, que Illinois empieza a entrar en razón, pero costará todavía porque por algo tiene la reputación de ser el estado más podrido de la Unión y Minnesota dio una vez a una representante llamada Michelle Bachmann, pero fue lo único bueno que salió de allí. No parece que estén por la labor de abandonar el lado oscuro de la Fuerza, je, je, je.

SUR (South)

Mapa S 2014

El Sur de los Estados Unidos es un paraíso, ciertamente. Salvando los pocos estados de las Trece Colonias originales que aún persisten en su error, el resto es muy recomendable para mudarse. Hay buen tiempo, mejor gente y encontrar un demócrata por ahí es casi como dar con una aguja en un pajar. Parecía imposible mejorar lo ya dado, pero se ha logrado. Dos gobernadores más, los de Arkansas y Maryland, este último una proeza en un estado azul hasta las cachas; tres senadores más, los de Arkansas, Carolina del Norte y Virginia Occidental; y un representante más en Carolina del Norte, Florida (aunque también hay que lamentar la pérdida de otro, pero se compensa), Georgia, Texas y Virginia Occidental hacen que la cosecha de este año se pueda calificar de más que buena. Y si encima se ha ganado la mayoría en ambas cámaras de la asamblea legislativa de Virginia Occidental, demostrando que el Old Dominion es cada vez más del “sur” y menos del “nordeste”, ¿qué más se puede pedir? Sí, de acuerdo, tenemos a Bongino peleando por un escaño en la Cámara de Representantes por Maryland. Lo tiene francamente difícil, pero su resultado tan ajustado es ya de por sí una buena noticia. Sólo nos afea la tabla Delaware, que no tiene remedio… Justamente lo único que podría esperarse de un estado capaz de elegir a un tipo como Joe Biden como senador, un grosero al que le gusta bañarse desnudo en la piscina de su residencia oficial y que las agentes del Servicio Secreto no tengan más remedio que verlo.

OESTE (West)

Mapa O 2014

El Oeste de los Estados Unidos es mitad y mitad. La parte del interior, la recorrida por las Montañas Rocosas es seria y recomendable; la parte de la costa, la Costa Oeste, es un chiste. Están en la ruina y siguen empeñados en ello. California cada vez se parece más a un estado fallido y miren la tabla: azul celestial. Como si no fuera con ellos. ¡Y encima se permiten el lujo de reelegir a Nancy Pelosi! ¡Y a Jerry Brown como gobernador, el infame gobernador Moonbeam (“rayo de luna”) de los años 70; un tipo que por aquel entonces se las quería dar tan de cool que parecía que iba hasta arriba de ácido cada día! En fin, que cuando estados antaño tan azules como Colorado (que hubo una época en que parecía que se iba a cambiar el nombre por el de “Azulete”) empiezan a rectificar, California será una reedición de “los últimos de Filipinas”. Antes muertos que volver a ser “Reagan Country”.

¿Avances aquí? Pues alguno sí que ha habido, pero moderadamente. Tenemos un senador más por Colorado y otro por Montana (me temo que los progres de Hollywood van a dejar de comprarse el rancho aquí) y otro representante por Nevada, lo cual convierte a este estado en casi potable si no fuera por la mafia de Las Vegas y la reelección de Harry Reid como senador en 2010, ¡maldición! Bueno, al menos sabemos que cuando está en el Congreso no se habla con nadie de la representación de su estado natal, je, je, je. En la parte negativa, un representante menos por California.

Por lo demás, estatalmente hemos tomado el control de las cámaras altas de Colorado, Nevada y Washington y de las cámaras bajas de Nevada y Nuevo México. Pinta bien; no tan bien como el Sur ni el Medio Oeste, pero indudablemente mucho mejor que el Nordeste, que no tiene más solución que se desgaje del continente y se vaya a la deriva hasta llegar a Groenlandia. Sólo lo sentiré por la Sam Adams, pero por lo demás, cuanto antes se reubiquen geográficamente, mejor que mejor.

En conclusión, que en el Senado tenemos 52 senadores de 100 que muy posiblemente pasen a ser 53 si se confirma lo de Alaska; que en la Cámara de Representantes tenemos 244 de 435 que muy posiblemente pasen a ser 247 si se confirman tres de los cuatro escaños aún indecisos en los que el vencedor ahora mismo es el candidato republicano; y que de los 50 estados, tenemos 31 regidos por un gobernador republicano y aquí no veo cómo podemos rebañar algún estado más.

Bueno, con esta información uno sí que puede decidir a qué estado se muda, ¿no? Por ejemplo, a pesar del clima, no se muden a Hawái, que es un estado de lo más liberal que te puedes imaginar; en cambio, Tennessee es un buen lugar. O Wyoming, donde me parece que hay mucho sitio libre. O Texas, siempre Texas; nuestro adorado estado de la estrella solitaria, de Greg Abbott en la silla del gobernador y de Chuck Walker, Texas Ranger Norris patrullando por ahí.

En la próxima entrada, nada de colorines. Todo palabras. Mis opiniones sobre lo que ha sucedido, lo que está sucediendo y lo que, muy seguramente, teniendo en cuenta la maña que me doy a la hora de profetizar, no sucederá (pero estaría bien que sucediera), je, je, je.

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Una respuesta a ANALIZANDO LOS RESULTADOS DEL 4 DE NOVIEMBRE (I)

  1. Wendy dijo:

    Me llena de alegría, America se llena de un rojo libertad.

    Esta nota me saco una sonrisa por su gran cinismo, tu dime si sonríes por ello.
    http://actualidad.rt.com/actualidad/view/146424-congresista-eeuu-obama-poseido-demonios

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