LA PERFECTA BIBLIOTECA CONSERVADORA: LOS ESTADOS UNIDOS (y III)

LibrosBobComo ya pueden ustedes imaginar, soy un lector empedernido. Y ciertamente si no fuera por la posibilidad de comprar por Internet, no podría contar con una biblioteca como esta que les estoy detallando libro a libro. ¡Ah, bendita globalización! Recuerdo mis tiempos mozos (¡ay, cuánto hace ya de eso!) cuando dedicaba los sábados por la mañana a recorrer las librerías de mi ciudad en busca de algún libro que valiera la pena… y nunca encontraba nada. Me tenía que conformar con lo que hubiera que era poco y tirando a una porquería. Imagínense, mentiras escritas por Santos Juliá y demás patulea de falsos historiadores revanchistas. Sólo cuando Pío Moa publicó su magnífica trilogía sobre la República y la Guerra Civil (sí, soy de la peña moista, que diría César Vidal; y a mucha honra) pude sentir que había aprovechado el día. Gracias a Dios, eso se ha terminado y ahora libro que quiero, libro que me compro y leo antes de una semana. Y es que la mayoría de esos libros que quiero es muy difícil que lleguen a publicarse algún día en España. ¿El motivo? Bien que lo saben ustedes.

Sobre el movimiento Tea Party

Este anaquel es una novedad en cualquier biblioteca. La verdad es que ya tenía yo ganas de llenarlo. Incluso algunos de ustedes me han pedido a veces que les aconseje un libro al respecto. Miren, libros sobre el movimiento Tea Party empieza a haber demasiados (en Estados Unidos, claro; aquí no). Lo malo es que nueve de cada diez libros que tratan la cuestión son basura. Hace un par de años se publicaron en España uno o dos, traducciones de un original en inglés. Ninguno de ellos valía la pena. De hecho, a poco que hubieran valido la pena ya pueden estar ustedes convencidos de que aquí NO se habrían publicado, je, je, je. Tal vez esa sea la mejor manera de comprobar si un libro sobre el Tea Party es bueno. Sí, ya sé que es triste, pero es lo que hay. Esta es la consecuencia más lamentable del abandono vergonzoso por parte de nuestra derecha de la batalla de las ideas. De esos polvos vinieron estos lodos.

Para saber de dónde procede este movimiento tan sorprendente que tiene a la izquierda de todo el mundo en vilo, nada mejor que A New American Tea Party. The Contrarrevolution Against Bailouts, Handouts, Reckless Spending and More Taxes de John O’Hara. Es un libro de 2010; o sea, que muy posiblemente fuera el primero en tratar la cuestión del origen del Tea Party y, a diferencia de otros muchos posteriores que no tienen ni idea de lo que hablan, O’Hara sí que sabe lo que dice porque él mismo fue uno de esos pioneros que poblaron las primeras Tea Party Protests y ayudaron a que cundiera el ejemplo por todos los Estados Unidos. Claro, conciso y ordenado, no se me ocurre otro libro mejor para recomendarles al respecto. Nada de conspiraciones del G-8, del Club Bildeberg o del Club Disney; sencillamente muchos estadounidenses conscientes de lo que está en juego y nada dispuestos, como en Europa, a dejar que sea una elite desconocida de todos y no sujeta a responsabilidad alguna (como nos está pasando a nosotros con la Unión Europea) la que decida los destinos de su nación ni de sus vidas. Además, este libro lo recomendó en su momento mi amor imposible: Michelle Malkin. Y Andrew Breitbart, bendita sea su memoria. ¿En serio necesitan más motivos para comprárselo?

Y ahora que ya sabemos cómo surgió esa segunda revolución americana que es el movimiento Tea Party, ¿qué demonios quieren los tipos esos? Pues poca cosa: un gobierno limitado, tanto en tamaño como en competencias; la plena soberanía de los Estados Unidos para decidir sobre su seguridad sin tanto internacionalismo melifluo de la ONU que, al final, como la Política Exterior y de Seguridad de la Unión Europea, es un camelo; y el respeto estricto a la Constitución de los Estados Unidos, tal y como fue concebida por los Padres Fundadores y no tal y como pretenden que sea un puñado de jueces izquierdistas, los del Tribunal Supremo, a los que nadie ha concedido ese privilegio que se han arrogado ellos mismos. Pero todo esto lo explica mucho mejor The Tea Party. Three Principles de Elizabeth Price Foley. Esta es una obra capital, tal breve que parece más bien una novelita barata, pero tan llena de erudición que cada página es como un tortazo en toda la cara. De hecho, cuando la leí no pude resistirme y publiqué en mi blog una serie con un resumen de la obra, así que de alguna manera está casi traducida al español. Foley, que es jurista y profesora de Derecho, nos describe desde ese punto de vista cada uno de los problemas en los que se centra el movimiento Tea Party y demuestra así que lejos de tratarse de un puñado de chalados fanáticos y racistas, sus miembros son personas sensatas y juiciosas que saben muy bien de lo qué hablan. Y es por eso precisamente que la izquierda los odia tanto; porque no pueden con ellos y comprenden que nunca podrán. Son irrecuperables para ellos y eso les da mucha rabia, ¡grrr!

Y tras el cuándo y el para qué, el cómo. Liberty and Tyranny. A Conservative Manifesto de Mark Levin es la mejor expresión de cómo debería cambiar Estados Unidos para que el movimiento Tea Party dejara de ser necesario. Aún más breve que la obra anterior de Foley, este libro se articula en diez capítulos cada uno de los cuales repasa un aspecto político o económico de los Estados Unidos para hacernos ver de qué manera los progres han logrado desviar la nave del Estado de la intención original de los Padres Fundadores, hacerla encallar y luego echarnos la culpa a nosotros, los conservadores, diciendo que si está encallada lo que hay que hacer no es desencallarla tirando de ella y devolviéndola al mar, si no empujarla tierra adentro a ver si en algún momento encontramos otro mar para que vuelva a flotar. ¿Una tontería? Pues no estaría yo tan seguro. Recuerden que en medio mundo se han pasado el último siglo con la nave encallada y buscando el Mar Comunista, que alguien dijo que existía por más que nadie lo haya visto todavía a estas alturas del siglo XXI. Levin les sonará a algunos de ustedes porque Sarah suele citarlo habitualmente con admiración; “The Great One” que es como se le conoce por allí. Ciertamente, Levin es uno de los más grandes comunicadores conservadores de los Estados Unidos y sus opiniones son apreciadas en lo que valen por millones de personas, entre ellas este desastre de bloguero que les escribe.

Sobre Ronald Reagan

Lincoln y Reagan son mis presidentes estadounidenses favoritos, lo confieso. Sobre Lincoln, poco hay que decir para justificar esa admiración; sobre Reagan, tal vez aún menos. Lincoln ya es historia y la de Reagan aún se está escribiendo, pero él también quedará retratado sin duda como otro gran líder que supo liderar a su país en uno de sus momentos de mayor peligro. De Lincoln, ya tenemos un monumento que en verdad que sobrecoge el ánimo cuando se visita porque transpira la grandeza de uno de los mayores gigantes políticos que han existido en el mundo. Cuento con que Reagan también acabe teniendo uno igual de imponente porque nadie en su sano juicio puede dudar que lo merece. Tardará aún años, pero al final se hará justicia y algún día nuestros hijos o nuestros nietos lo verán y comprenderán por fin el motivo de nuestra inagotable admiración por él.

Los años en la presidencia de Ronald Reagan aún permanecen en el recuerdo de muchos estadounidenses, que gracias a él vieron como su país evitaba el suicidio al que parecía abocado y recuperaba el coraje que los años de Carter en la presidencia le habían arrebatado. Pero Reagan no apareció de pronto para ganar la presidencia; tuvo que insistir ocho años en ello. Y aún antes tuvo que perder la nominación republicana ante Gerald Ford, que ya es perder. Todos sabemos cómo fue Reagan como presidente. Pues aún más interesante es saber cómo era Reagan como candidato, que al fin y al cabo es el aprendizaje por el que pasan todos los presidentes antes de serlo. Reagan’s Revolution. The Untold Story of the Campaign That Started It Allde Craig Shirley es la historia de la campaña electoral de las primarias republicanas de 1976, cuando Reagan perdió la nominación republicana por un pelo frente a Gerald Ford. Extraordinario libro, extraordinaria historia y extraordinario Ronald Reagan, tal vez el último hombre providencial (sí, yo creo en los “grandes hombres” y su efectiva influencia en la Historia; ¡a la mierda con los historiadores marxistas incapaces de concebir a un ser humano que no sea un apéndice de su estómago!) que haya existido en el mundo.

Pero la campaña electoral de 1976 no fue la última de Ronald Reagan. Lejos de resultar derrotado definitivamente, el monumental batacazo que se pegó Gerald Ford ante James Carter demostró bien a las claras que la convención republicana de ese año se había equivocado de todas todas. Rendezvous with Destiny. Ronald Reagan and the Campaign That Changed America de Craig Shirley relata no sólo la campaña electoral de las primarias de 1980 sino también la campaña electoral de las elecciones presidenciales de ese año. Y después de haber revivido, siquiera en nuestra imaginación, la derrota de Reagan en 1976, el revivir su segunda oportunidad en 1980 es un placer de dioses. Miren, ya saben que yo no soy fácilmente impresionable en cuestiones políticas; en mis cuarenta y cinco años de vida, sólo me ha impresionado una persona: Sarah Palin. Sin embargo, estoy convencido de que de haber tenido yo la edad adecuada en 1980 (tenía doce años entonces, ¿qué quieren?), Ronald Reagan sería el segundo nombre en esa lista. O mejor, el de Sarah sería el segundo porque Reagan ocuparía desde entonces el primer lugar. A Reagan lo he podido conocer sólo a través de los libros y nunca uno me ha permitido sentirme tan cerca de él como este de Shirley. Son seiscientas páginas, pero me las tragué todas en un solo fin de semana de invierno. Y cuando terminé, no pude dejar de exclamar: “¡Dios Mío, gracias por Ronald Reagan!”.

Y para terminar de llenar este anaquel, El Presidente, el Papa y la Primera Ministra. Un trío que cambió el mundo de John O’Sullivan. La historia de cómo estos tres gigantes lograron por sí solos aplastar la cabeza de la víbora comunista, lo que tal vez sea el mérito más destacado de Reagan y precisamente por el que la izquierda jamás le perdonará. ¿Cuántas veces hemos soñado con un tiempo en que se combinen las peripecias vitales de tres líderes como ellos para derrotar esa nueva amenaza a la libertad que es el islamismo? Sin embargo, triste es reconocerlo, parece que todavía tendremos que esperar. Ni en los Estados Unidos, ni en el Reino Unido ni en el Vaticano actuales parecen estar por la labor de parar los pies en seco a esos enloquecidos fanáticos religiosos que pueden llevarnos a todos a la tumba a poco que se les crucen los cables algo más de lo que ya los tienen cruzados. Sin embargo, es necesario que conozcamos lo que sucedió entonces, cuando parecía que el comunismo tenía todas las de ganar y finalmente no ganó, para poder aplicar sus lecciones de nuevo si se da la ocasión. Quizás en 2016 podamos empezar a soñar con un nuevo trío que cambie de nuevo el mundo si Sarah Palin se siente llamada a servir a su patria finalmente. Dios lo quiera, de verdad. Por cierto, de este libro conviene saber que la primera edición tenía una traducción tan ridícula, tan llena de errores, que sólo por leer esas meteduras de pata estrepitosas de la traductora (aunque la culpa no es suya del todo; el editor es quien debería haberse dado cuenta de ello en primer lugar y haber puesto remedio antes de su publicación) merece la pena comprarla en una librería de viejo. De hecho, tuvieron que encargar una nueva traducción y sacar otra edición para disimular la vergüenza. Y sí, es un libro de Gota a Gota, la editorial de FAES, ja, ja, ja.

Y esta ha sido mi lista. En total, dieciocho libros ninguno de los cuales les va a decepcionar. Si se los compran todos, seguramente sus cónyuges les traten de locos, protesten porque les van a llenar la casa de libros y juren que ellas no van a limpiarles el polvo. No se preocupen; es natural. Por eso yo sigo soltero, qué remedio. Entre mis libros y una esposa, en caso de conflicto lo tengo clarísimo: ¡mis libros!

P.D. Dentro de un tiempo tendremos otra lista, pero estoy dudando entre una de libros de Historia o una de películas con mensaje conservador. ¿Ustedes qué prefieren?

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3 respuestas a LA PERFECTA BIBLIOTECA CONSERVADORA: LOS ESTADOS UNIDOS (y III)

  1. Jacky dijo:

    WOW… Me encantaron, estaran en mi lista de libro para comprar. Me gustaria las peliculas, porque soy amante de ella y creo puede integrar las peliculas de historia en ellas tambien.. La musica , libros y peliculas son algunos hobbies. ¡Gracias!

  2. Jeany dijo:


    T.W. Shannon for Senate U.S. “The Palin´s Boy”

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