¿LE CONFIARÍA USTED A OBAMA UN BILLETE USADO DE AUTOBÚS? YO NO

SPFacebookY al igual que yo, el resto del mundo (salvo la parte progre de esta, claro; aunque me temo que si no mira nadie, a buenas horas iban a hacer el memo). Viene esto a cuento de una interesante aparición de Sarah Palin en el programa de Sean Hannity en Fox News en la que comentó con detalle la situación en Ucrania, ahora que todos parecen haber descubierto que las tonterías que supuestamente decía en 2008 no eran tales y sí cosas muy serias. Y como quiera que tenemos mucho que leer sobre la cuestión, hoy me ahorro las tonterías habituales que suelo introducir aquí y paso directamente a la acción. Aquí tenemos la nota de Sarah, que en realidad es de Sean Hannity y de la cual Sarah simplemente se hace eco, anunciando su aparición:

¡Echad un vistazo al programa de Sean Hannity de esta noche a las 10 pm ET! 

Sarah Palin: “Cualquier persona que lleve el gen del sentido común sabría que Putin no cambia sus rayas… él quiere ejercer un enorme poder y dominación”.

No te pierdas la entrevista completa de Sean con la gobernadora Palin esta noche a las 10 pm ET.

Pues dicho y hecho, aquí tienen el video con la intervención de Sarah.

Y para completarlo, aquí está mi resumen de lo que dijo:

En la entrevista con Hannity, comentando la cuestión ucraniana, Sarah afirmó que es la debilidad de Obama la que ha envalentonado a Putin y tal vez incluso a los chinos, al tiempo que lamentó la pobre figura que hace internacionalmente Obama comparada con la de aquel: “La gente ve a Putin como uno que lucha con osos y busca petróleo. Ellos ven a nuestro presidente como uno que lleva vaqueros de mamá y se equivoca y parlotea”.

Y aún más, Sarah dijo lo obvio, que cualquier persona que tenga el gen del sentido común sabría que Putin no cambia sus rayas y que está burlándose de Obama. Para ella, la ambición de Putin se remonta a la época de los zares y lo que busca es que el imperio ruso crezca de nuevo y ejerza un mayor poder y dominación.

Afirmó también que Rusia ha sido capaz durante estos últimos años de desarrollar sus recursos energéticos, que en su mayor parte van a Europa, para fortalecer su economía y sus fuerzas armadas. De esta manera, China, abrumada por sus insaciables necesidades energéticas, permitirá que Rusia busque más conquistas y adquiera más territorios para fortalecer el intercambio energético entre ambos países. Contundente, Sarah aseguró tener toda la razón cuando expone que existe un vínculo claro entre “energía y seguridad” y “energía y prosperidad”.

Pero si Rusia se ha fortalecido, Estados Unidos se ha debilitado y para Sarah, el país necesita “nuestros oleoductos” y acusó a los ecologistas por impedir el desarrollo energético de Estados Unidos (por ejemplo, con la construcción del oleoducto Keystone XL que llevaría el petróleo de Canadá directamente a las refinerías de Texas y de allí a todo el mundo) en nombre de la protección de oscuras especies,  bromeando con el hecho de “que los gusanos bien pueden sacrificarse un poco por los demás”.

Por lo que se refiere a la estrategia de Obama de “liderar desde detrás”, Sarah la consideró un desastre, sobre todo porque ignora esa política exterior que debe ejercer Estados Unidos que es la de “la paz mediante la fortaleza” que “sólo un Estados Unidos militarmente fuerte puede ejercer” y que “es el único medio de que nuestro mundo sea más seguro”.

Finalmente, Sarah dio su opinión de que los Estados Unidos se lanzaran a perforar en la plataforma continental y en las tierras federales y permitieran libremente el empleo de la técnica del fracking, no sólo pasarían a ser energéticamente independientes, sino que incluso se convertirían en un país exportador de energía. Esto favorecería el crecimiento económico y la creación de empleo, aumentando la recaudación de impuestos y proporcionando así los fondos económicos necesarios para una defensa nacional fortalecida.

Hay que ver lo mucho que se aprende escuchando a esta mujer, ¿verdad? Pues para que tengamos aún más elementos de juicio para valorar lo que está sucediendo (sobre que Obama es un necio, no necesitamos más pruebas), la siguiente nota de Sarah incluye un enlace a un magnífico artículo de Elliott Abrams en The Weekly Standard comentando lo que supuso la reciente entrevista de Jeffrey Goldberg a este mismo necio de hace pocos días.

Esto me parece impresionante; espantoso, triste y sorprendente. En vísperas de la visita de Netanyahu, el presidente Obama anuncia al mundo que él le dirá el primer ministro de Israel lo que debe hacer; que va a culpar de los disturbios en la región a Israel y ordenar que adopten un “plan de paz” sancionado por Obama que exige a Israel que ceda aún más tierra y autoridad. Verdaderamente sorprendente.

Esta es la entrevista de marras. Es larga, así que tómense su tiempo (y no me culpen a mí, je, je, je. Yo, esta vez, he sido breve):

Si él lo cree así, tiene que ser así

La pavorosa entrevista a Obama

En vísperas de la visita de Netanyahu a Washington, el presidente Obama ha concedido una larga entrevista a Jeffrey Goldberg que muestra a un dirigente ejecutivo que ha aprendido casi nada sobre el mundo en sus cinco años de mandato.

En primer lugar, felicitaciones a Goldberg: presionó a Obama en varias ocasiones, desafiando las formulaciones vagas y buscando la claridad. Goldberg presionó duramente a Obama, especialmente sobre Irán y Siria.

Obama no es bueno improvisando, sobre todo cuando se le desafía; él es mucho mejor con un discurso preparado. Y lo que surgió es un retrato horrible del presidente y su concepción del mundo.

Veamos Siria. Aquí está lo que dijo Obama:

“Creo que los que creen que hace dos años, o tres años atrás, habría habido algún tipo de solución rápida a esta cuestión si nosotros hubiéramos actuado con más decisión, malinterpretan por completo la naturaleza del conflicto en Siria y las condiciones sobre el terreno allí. (…) En los últimos dos años, he empujado a nuestros equipos a averiguar cuáles son las mejores opciones en una mala situación. (…) Pero he estudiado un montón de planes de juego, una gran cantidad de planes de guerra, un montón de escenarios y nadie ha sido capaz de convencerme de que si tomamos una acción militar, incluso aunque fuera sin botas sobre el terreno, íbamos a solucionar realmente el problema. Y los que reclaman eso, lo haceb sin una gran cantidad de información muy específica”.

¿Quiénes son estas personas que tienen información inadecuada, malinterpretan el conflicto en Siria y creen que hay mucho más que los Estados Unidos podría haber hecho? Incluye a los dos secretarios de Estado, Clinton y Kerry , su ex secretario de Defensa, Leon Panetta, y su ex director de la CIA David Petraeus, todos los cuales querían dar mucho más apoyo de EE.UU. a los rebeldes sirios. Y tal vez, más en relación con ello, veamos el caso de Fred Hof.

Hof ha estado trabajando en Siria y el amplio Oriente Medio desde 1970 , primero como oficial del Ejército y luego para el Departamento de Estado. Se le dio el rango de embajador y el título de “asesor especial” sobre Siria por Obama en 2012 . Hof ha dejado al gobierno y ahora es un alto miembro del Consejo del Atlántico, donde escribe regularmente sobre Siria en el sitio web del Consejo. Él sabe mucho más acerca de Siria que el Sr. Obama y vio la misma inteligencia que Obama (de hecho, sin duda, leyó mucha más). Y lo que escribe está lleno de creciente angustia e ira por el fracaso de Obama para actuar frente a los asesinatos en masa del régimen criminal de Damasco. Pero para Obama, toda esa crítica “malinterpretan por completo las condiciones sobre el terreno allí”, que, por supuesto, sólo Obama comprende realmente.

Los “argumentos” de Obama sobre Siria en la entrevista con Goldberg son insultantes para sus anteriores (y, en el caso de Kerry, actuales) asesores principales, cuyo consejo rechazó y engañó sobre sus consejos. Él describe una situación en la que los críticos ignorantes buscan “una acción militar a gran escala”, que es similar a la afirmación del gobierno de que los que quieren sanciones contra Irán son “belicistas”. Pero eso es una falsa descripción, porque lo que se recomendó una y otra vez era una serio ayudar a los rebeldes  y un golpe de una sola vez (“increíblemente pequeño”, dijo Kerry,  no “a gran escala”) sobre los activos de armas químicas. Así que tenemos al presidente ridiculizando a los que no estaba de acuerdo con él, lo que incluye a sus principales colaboradores y los mejores expertos, y negándose, incluso ahora, a entender que su política de pasividad en Siria ha producido casi el peor de los mundos posibles: 150.000 muertos, 6 millones de personas sin hogar y una amenazadora concentración de quizás 25,000 yihadistas en el corazón del Oriente Medio.

Sobre Israel, Obama fue áspero y hostil a Netanyahu apenas unos días antes de la visita de Netanyahu, toda una bienvenida a Washington. Pero los errores de su propio análisis son sorprendentes. Él dice que hay que dar a los palestinos “la dignidad de un Estado”, pero los tunecinos y los egipcios y otros árabes que se rebelaron en la “primavera árabe” tenían un estado. Carecían de dignidad porque ese estado los trataba con desprecio, sin darles libertad real y encarcelándolos si la reclamaban. Bajo Obama, la corrupción en la Autoridad Palestina se ha disparado y han pasado cinco años adicionales sin unas elecciones.

Obama dice esto:

“Los palestinos todavía prefieren la paz. Ellos todavía prefieren un país propio que les permita encontrar un trabajo, envíar a sus hijos a la escuela, viajar al extranjero, ir y venir del trabajo sin sentirse como si estuvieran restringidos o limitados como pueblo”.

Sí  además prefirieran la libertad de prensa y de expresión, y la celebración de elecciones libres y un sistema judicial independiente, y un gobierno que no robe su dinero, bueno, eso no es de mucho interés para Obama. Es que ni siquiera vale la pena mencionarlo. Así que él les daría a los palestinos la “dignidad” que condujo a la opresión y las revueltas en otras partes del mundo árabe, y parece no tener ningún interés en las condiciones reales de la vida política en el estado que él crearía.

La carga de hacer la paz se pone totalmente sobre los hombros israelíes. El presidente de la AP Abbas (cuyo mandato terminó hace cinco años y que está rodeado por la creciente corrupción) es retratado como un hombre encantador listo para la paz, sin mencionar que él la rechazó cuando le fue ofrecida por el entonces primer ministro Olmert en 2008. ¿Está Abbas realmente, ahora, listo para firmar lo que no respaldó en ese entonces: un acuerdo que ponga fin al conflicto por completo y finalmente les diga a los “refugiados” palestinos que no tienen derecho a ir a Israel? ¿Un acuerdo que reconoce a Israel como un estado judío? Estas dudas no son reconocidas por Obama, que asume que los únicos problemas están en el lado israelí.

Luego viene el tipo de amenaza vaga que el secretario de Kerry también ha hecho, en su caso tal vez sin querer:

“Lo que también sabemos es que Israel se ha vuelto más aislado internacionalmente. Tuvimos que plantarnos en el Consejo de Seguridad en cuestiones que hace 20 años habrían generado mucho más apoyo europeo, mucho más apoyo de otras partes del mundo cuando se trata de la posición de Israel”.

Ahora, en verdad, el gobierno de Obama se ha plantado en el Consejo de Seguridad con gran renuencia, tratando desesperadamente a veces de evitar los vetos de resoluciones anti-Israel que merecían un un rechazo rápido y fácil. Y esa renuencia estadounidense a ponerse claramente y desde el principio del lado de Israel en el Consejo de Seguridad ha alentado a los europeos a retroceder, así que la cuenta de Obama tiene sus vueltas. Pero el mensaje sigue siendo claro: si Israel rechaza los términos que se le dan, la vida se volverá más difícil.

La diferencia entre una predicción estadounidense de mayor aislamiento internacional y una promesa estadounidense de que eso sucederá no es muy grande.

OBAMA: “Si no ves ningún acuerdo de paz y continua la agresiva construcción de asentamientos, y hemos visto más construcción agresiva de asentamientos en los últimos dos años de la que hemos visto en mucho tiempo, si los palestinos llegan a creer que la posibilidad de un estado palestino soberano contiguo ya no está a su alcance, nuestra capacidad para gestionar las consecuencias internacionales va a ser limitada.

GOLDBERG: ¿La voluntad o la capacidad?

OBAMA: No necesariamente la voluntad, pero la capacidad para gestionar consecuencias internacionales va a ser limitada. Y eso tiene consecuencias.

En cuanto a “la agresiva construcción de asentamientos”, vale la pena señalar que, a petición de Obama, Netanyahu suspendió la construcción de asentamientos durante diez meses en 2009. Al parecer, ese gesto, su coste político para Netanyahu, y el hecho de que ganó para Netanyahu y los israelíes absolutamente nada por parte de los palestinos o los europeos, ahora se olvida.

Los israelíes recuerdan, como tal vez Obama no, que para salir de Gaza se requirió de Ariel Sharon que librara una batalla política de dos años que le hizo perder su partido: tuvo que abandonar el Likud y fundar un nuevo partido, Kadima. Y eso fue en Gaza, donde sólo 7.500 judios vivían en un pequeño número de asentamientos en un área sin significación religiosa. La batalla política sobre Cisjordania sería mucho mayor por lo que Obama está diciendo a Netanyahu que debe arriesgar su propio futuro y el de su partido, confiando solamente en la fiabilidad de Abbas y del propio Obama. En el caso de Sharon, él tomó esos riesgos sólo cuando se hubo asegurado una promesa absoluta de apoyo de George W. Bush, a quien veía como un socio fiable. Obama no ayudó a su causa cuando, al llegar al cargo, hizo caso omiso de todas las promesas que Bush hizo a Sharon en 2004. En las negociaciones de Kerry, cualquier acuerdo de paz real, se alcanzaría el próximo año o en 2016, cuando Obama sea un cero a la izquierda. ¿Quién sabe lo que las promesas estadounidenses valdrán, cuando después de todo Obama no tuvo en cuenta todas las que su predecesor hizo?

Cuando se trata de Irán, Obama muestra una actitud que sólo puede ser descrito como solipsista: lo que está en su mente es la realidad. Y cualquier otra realidad es simplemente una tontería. Aquí está el intercambio clave:

GOLDBERG  Así que para ser claros: ¿Usted no cree que los líderes iraníes ahora piensan que su amenaza de “todas las opciones están sobre la mesa ” en relación con su programa nuclear; usted no cree que ellos hayan dejado de tomársela en serio?

OBAMA: Sé que se la toman en serio.

GOLDBERG: ¿Cómo sabe que se la toman en serio?

OBAMA: Tenemos un alto grado de confianza en que cuando ven 35.000 efectivos militares estadounidenses en la región que participan en constantes ejercicios de entrenamiento bajo la dirección de un presidente que ya se ha mostrado dispuesto a tomar medidas militares en el pasado, deberían tomarse mis declaraciones en serio. Y el pueblo estadounidense debería también, y los israelíes también, y los saudíes también…

GOLDBERG: Entonces, ¿por qué los sunitas tan preocupados por usted?

OBAMA: Bueno, yo no creo que esto sea personal. Creo que hay cambios que están teniendo lugar en la región que han cogido a muchos de ellos con la guardia baja. Creo que el cambio siempre es aterrador.

Es bastante obvio para todos los analistas que Irán no teme mucho un ataque militar estadounidense en estos días, sobre todo después del fracaso de Obama para actuar en Siria el pasado verano. Pero Obama lo niega, refiriéndose a sí mismo en tercera persona como alguien “que se ha mostrado dispuesto a tomar medidas militares”. Drones, seguramente; una incursión rápida, también. Pero en Libia y Siria, se mostró muy reacio a emprender una acción militar. ¿Recuerdan el “dirigir desde detrás?”. Si él realmente cree que es visto como un tipo que da miedo con su dedo cerca del gatillo, todos tenemos un problema.

Goldberg lo presiona, preguntando por qué (como es obvio) nadie en el Golfo cree a Obama. “Yo no creo que eso sea algo personal”, dice el presidente; el problema es de ellos, no de él, y su análisis es terapéutico: el cambio siempre es aterrador y están teniendo problemas para ponerse al día. Pero hablen con los árabes del Golfo y uno encuentra rápidamente que es de hecho bastante personal: no confían en Obama. Ellos creen que su manejo de Irán y Siria, y para el caso, de Rusia, han hecho del mundo un lugar más peligroso.

El cambio no asusta aparentemente a Obama, que confía en que todas sus políticas son correctas. Los que no están de acuerdo o están desinformados, o quieren un conflicto, o son ignorante sobre los riesgos a los que pronto se enfrentarán o tristemente son incapaces de adaptarse a los acontecimientos mundiales. Este es el Obama que dijo de su propia candidatura que “este fue el momento en que la subida de los océanos comenzó a disminuir y nuestro planeta empezó a sanar”. Si él lo cree, tiene que ser así. La entrevista Goldberg revela que tras cinco años, nada ha cambiado.

¡Menudo imbécil! Yo, qué quieren que les diga, estoy verdaderamente espantado. ¿Cómo ha podido llegar a la Casa Blanca? Pensaba que después de la experiencia de Carter, los estadounidenses habrían aprendido la lección. Pero no. The World Turned Upside Down, que tocaron los británicos mientras se Cornwallis se rendía en Yorktown en 1781. 

TWTUD

Me voy a tomar un carajillo a ver si se me pasa el miedo que me ha entrado. Por cierto, que no se nos olvide; tenemos que hablar de las primarias republicanas en Texas.

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Una respuesta a ¿LE CONFIARÍA USTED A OBAMA UN BILLETE USADO DE AUTOBÚS? YO NO

  1. Santi dijo:

    ¡Cuánta razón tiene Sarah! ¡Palin 2016!

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