¿QUIERES QUITARME MI ARMA? HAZLO, PERO CÓGELA POR EL CAÑÓN Y VERÁS QUE RISA…

SPFacebookAlguna vez he discutido con gente a la que conozco la cuestión de la legalización o no de las armas de fuego. Para mí, el asunto está claro: deben ser legalizadas y solamente entendería que se restringieran en el caso de armas de guerra. Precisando, armas automáticas como una carabina M4 podría admitir que fuera declarada ilegal su posesión por parte de civiles, pero una carabina AR-15, que es semiautomática, nunca jamás. Y quien dice su posesión, dice también el derecho a llevarlas encima, ocultas o no. Generalmente, mis contertulios me replican que entonces esto sería el Salvaje Oeste y que nos mataríamos a tiros los unos a los otros por una discusión de tráfico. Eso es una estupidez, simplemente. Ni siquiera hay que perder un minuto replicándola. También me dicen que entonces los criminales camparían por sus respetos, pero ¿cuándo un criminal ha dejado de hacerse con un arma de fuego, si esa es su intención? Aún más, siendo como soy un ciudadano amante de la ley y el orden, tengo muy claro cómo podría conseguir yo un arma de fuego, ilegalmente por supuesto. Y hasta sé lo que me costaría y cuánto tardaría en obtenerla. Y si eso lo sé yo, que no me meto en líos, imagínense un criminal planeando un robo o un atraco.

Tonterías. Lo que verdaderamente subyace bajo esta discusión es la voluntad por parte del poder de evitar que los ciudadanos tengan los medios para defenderse a sí mismos y así conquistar una parcela de libertad que pueda llevarlos a ser menos dependientes de ese Gran Gobierno con el que nos acosan lenta pero inexorablemente.

Hoy tenemos una nota de Sarah sobre ese asunto. Pero digo mal porque no es de Sarah realmente, sino de Bristol, que es la segunda persona que más nos gusta después de Sarah, ¿verdad? Es una entrada en su propio blog, que sigo recomendando encarecidamente que lo sigan (es bueno, es interesante, es divertido y, sobre todo… ¡es breve!), dándonos  a conocer una noticia que bien debería estar en nuestros medios de comunicación nacionales: toda una rebelión contra el poder constituido en Connecticut. Un acto de desobediencia civil como no se veía desde los tiempos de Martin Luther King. Y al igual que entonces, en defensa de los derechos individuales de las personas. ¿Quién lo iba a decir después de tanto tiempo que nos íbamos a ver de nuevo en las mismas?

¡Vale, me callo! Esta es la nota de Sarah, haciendo la presentación de la entrada de Bristol:

¡Así se hace, propietarios de armas de Connecticut! Echen un vistazo a la entrada del blog de Bristol.

Me either

¿Recuerdas cuando los colonos se pusieron en fila para registrar sus mosquetes? Yo tampoco.

Y esta es la entrada de mi colega bloguera Bristol (ella dotada de la virtud de la brevedad, yo aquejado de verborrea crónica), je, je, je:

¡ASÍ SE HACE, PROPIETARIOS DE ARMAS DE CONNECTICUT!

¿Has visto este artículo de Breitbart? Mark Meckler escribe:

¿Sabía usted que en voz baja –en voz muy baja gracias a unos medios de comunicación parciales– decenas de miles de ciudadanos estadounidenses entregaron un mensaje sobre los límites del gobierno?

¿Sabía usted que los ciudadanos de un estado se involucraron en un acto masivo de desobediencia civil que ha dejado a los funcionarios estatistas de ambos partidos rascándose la cabeza a la vez que todo un esquema regulatorio se colapsaba?

La semana pasada, los políticos de Connecticut se sorprendieron al descubrir que sólo una fracción de los propietarios de armas de Connecticut obedecieron la directiva estatal de presentarse, declarar sus armas y registrarlas ante el gobierno.

¡En otras palabras, Connecticut obligó a la gente a registrar sus armas de fuego y NADIE LO HIZO!

ME ENCANTA esa pancarta que el hombre ese enarbola, también.

Pancarta armas

No registraré mis armas. Soy un ciudadano respetuoso con la ley, no un violador.

¡Así se hace, Connecticut!

Y como sé que a todos ustedes les interesa leer completo el artículo de Mark Meckler en Breitbart News, aquí lo tienen también:

Los dueños de armas de Connecticut entregan un mensaje: ‘No, no lo haremos’

¿Sabía usted que en voz baja –en voz muy baja gracias a unos medios de comunicación parciales– decenas de miles de ciudadanos estadounidenses entregaron un mensaje sobre los límites del gobierno?

¿Sabía usted que los ciudadanos de un estado se involucraron en un acto masivo de desobediencia civil que ha dejado a los funcionarios estatistas de ambos partidos rascándose la cabeza a la vez que todo un esquema regulatorio se colapsaba?

La semana pasada, los políticos de Connecticut se sorprendieron al descubrir que sólo una fracción de los propietarios de armas de Connecticut obedecieron la directiva estatal de presentarse, declarar sus armas y registrarlas ante el gobierno.

Aquí está el Hartford Courant:

Todo el mundo sabía que habría algunos propietarios de armas que desobedecerían la ley que los legisladores aprobaron apresuradamente pasado mes de abril, que requiere que los residentes registren todos los rifles de estilo militar ante la policía estatal para el 31 de diciembre.

Pero pocos pensaban las cifras serían tan malas.

A finales de 2013, la policía del estado había recibido 47.916 solicitudes de certificados de armas de asalto, dijo el teniente Paul Vance. Unas 2.100 adicionales que estaban incompletas aún podría venir.

Esa cifra de 50.000 podría ser tan poco como el 15 por ciento de los rifles clasificados como armas de asalto propiedad de residentes en Connecticut, según estimaciones de la gente en la industria, incluyendo la National Shooting Sports Foundation con sede en Newtown. Nadie tiene nada que se acerque a las cifras definitivas, pero las estimaciones más conservadoras sitúan el número de armas de asalto no registradas muy por encima de las 50.000 y tal vez tantas como 350.000.

Este es un momento importante en la lucha por los derechos fundamentales. La Segunda Enmienda es un derecho individual, basado en el inherente derecho de la ley natural a la legítima defensa. Se trata de un derecho individual al igual que el derecho a la libertad de expresión es un derecho individual. Se trata de un derecho individual al igual que la libertad religiosa es un derecho individual.

¿Se registraría usted ante el gobierno antes de hablar? ¿Antes de asistir a los servicios religiosos?

El gobierno de que va demasiado lejos pierde su legitimidad y en su acto pacífico de desobediencia civil, los ciudadanos de Connecticut han hecho que una ley injusta sea totalmente irrelevante.

Las ramificaciones nacionales son inmensas. Ahora mismo, los activistas por el control de armas del gran gobierno se han enfrentado a una revuelta de los ciudadanos de Colorado, en tanto que legisladores claves fueron destituidos tras expandir la regulación de las armas. Ahora los propietarios de armas de Connecticut han torpedeado el registro de armas en uno de los estados más liberales de la nación.

Si la Segunda Enmienda puede sobrevivir a los ataques del gran gobierno, incluso en estados como Colorado y Connecticut –donde jóvenes dementes se enzarzaron en trágicos tiroteos–, puede sobrevivir en los estados de todo el país.

Fundamentalmente, los propietarios de armas de Connecticut han proporcionado un modelo para los ciudadanos activistas en otros estados. Uno no necesariamente tiene que salir a las calles para protestar contra el gran gobierno o incluso unirse a grupos locales de ciudadanos o donar a causas políticas. Cuando se le presenta una ley injusta, usted puede enviar un mensaje simple, claro y tranquilo.

No.

Un senador estatal republicano otea problemas en el horizonte:

“Yo pensaba honradamente desde mi propio punto de vista de que la gran mayoría se registraría”, dijo el senador Tony Guglielmo, R-Stafford, el senador republicano de mayor rango en el comité de Seguridad Pública de la Cámara. “Si tú apruebas leyes que la gente no respeta y no siguen, entonces tienes un auténtico problema”.

Sí, hay un “auténtico problema”, pero no es la defensa de sus derechos fundamentales por parte de los ciudadanos. El “auténtico problema” es la falta de respeto a las libertades civiles por parte de la legislatura.

Bien hecho, propietarios de armas de Connecticut. Ustedes les han enseñado a los estadounidenses una lección sobre el poder de autogobierno.

Pues ciertamente es todo un puñetazo en la cara para Obama y sus secuaces, tan prestos a pensárselas todas con el fin de esclavizar aún más a sus compatriotas. Tontos serían si creyeran que sólo con eso va a recapacitar y enmendarse; todo lo contrario: le hará rabiar y perseverar en su empeño. Que se esperen en Connecticut cualquier nueva jugada sucia al respecto porque esto no va a quedar así. Bueno es Obama para eso. ¿Les mandará a los del IRS (ya saben, la Agencia Tributaria allí; el brazo cabrón de la ley obamita? No me extrañaría. Espero no haberle dado la idea, ¡glups!

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sarah Palin y Facebook y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s