SARAH PALIN EN LA GALA EN HONOR DE TERRI SCHIAVO

PalabraBobLamentablemente ya vuelvo a llevar retraso. La llegada de la primavera me ha tenido unos días fuera de servicio. Ha sido un pequeño ataque de alergia sin importancia, pero como quiera que no me era posible escribir coherentemente con una mano y sonarme las narices constantemente con la otra, he tenido que aplazar la redacción de esa entrada que les había prometido: la del discurso de Sarah Palin en la Terri Schiavo Life & Hope Network’s Award Gala del 5 de abril pasado en Filadelfia (Massachusetts).

Ciertamente, a la luz de los acontecimientos acaecidos hoy mismo, ese brutal atentado durante el transcurso del maratón de Boston, y precisamente en ese estado, Massachusetts, podría parecer que poca importancia tiene lo que dijo allí o no. Sin embargo, con atentado o sin él, las palabras de Sarah Palin siempre tienen importancia y mi misión es dejar constancia de ellas para que todos aquellos hispanohablantes que se interesen por su figura y su mensaje las conozcan. Así pues, aunque con retraso, aquí está mi crónica de ese discurso, consciente de que ahora mismo otras cosas nos rondan a todos por la cabeza; sobretodo el ferviente deseo de descubrir y capturar a los autores de esa salvajada y hacérsela pagar bien cara por más que eso no vaya a devolver la vida a los que la han perdido ni sanar a los que han sido mutilados. Ojalá Obama haga honor a su palabra y persiga a esos criminales hasta el último rincón de la Tierra.

Por cierto, una nota de desesperanza: la prensa liberal estadounidense ha aprovechado la ocasión para adelantar que se trata de un atentado provocado por la “extrema derecha” y que esos son precisamente los que se oponen a Obama, al control de armas y a cualquier otra cosa que la izquierda desee y la derecha no. Por supuesto, el movimiento Tea Party va incluido en el paquete. Pues bien, yo soy de derechas, me cago en Obama, me opongo al control de armas y a cualquier cosa que se les ocurra a los rojos y me honro de ser un miembro honorario del movimiento Tea Party y cualquiera que haya sido el responsable de esta atrocidad, si acabara demostrándose que simpatiza con la derecha estadounidense, no es uno de los míos y no quiero siquiera compartir el mismo techo que él. Locos los hay en todas partes y si de mí dependiera y supiera quién ha sido, lo denunciaba inmediatamente si es que no utilizaba mi AR-15 para pegarle tres tiros yo mismo. Pero ya hablaremos largo y tendido cuando se sepa quién ha sido y cuáles son sus ideas políticas. Que yo sepa, el único sospechoso detenido hasta ahora es un ciudadano saudí y el arma del crimen parece ser la misma tan utilizada por los terroristas islámicos de Irak, Afganistán y Gaza: esas bombas caseras, las IED, tan destructivas sin embargo… ¡Hmmm! Interesante, ¿verdad?

En fin, vamos a lo nuestro, que ya toca.

La Terri Schiavo Life & Hope Network’s Award Gala del pasado 5 de abril se celebró en Filadelfia (Massachusetts) y su objetivo era doble: homenajear a Terri Schiavo, aquella joven en estado de coma que fue dejada morir en 2005 por inanición por los médicos en obediencia a una orden judicial y en contra del deseo expreso de sus padres, y, más genéricamente, defender la vida humana, ya sea la de los no nacidos todavía o la de los que se encuentran desgraciadamente en estado vegetativo.

Terri Schiavo

Así, y en consonancia con el carácter del acto, la primera declaración de Sarah Palin ante una sala llena de espectadores (más de 400), fue que nada es más “importante que la defensa del derecho a la vida” y que la muerte (o el asesinato, en mi opinión) de Terri no fue en vano. “Su compromiso, su viaje, nos enseño a los estadounidenses quiénes somos y lo que podemos llegar a ser”, dijo ella, añadiendo que “su historia ciertamente no ha terminado todavía”.

Sarah recordó a Terri como una hermosa joven con un valor indesmayable y aseguró a la multitud que Terri nos continúa enseñando a todos con su ejemplo que sigue viva. “La lucha no ha terminado”, dijo. “Terri nos está enseñando todavía. Estamos ganando impulso. Terri está cambiando las cosas”. Y es que ella “lideró el camino con su determinación y su declaración de que quería vivir”. Y contra los que pretenden que su muerte (asesinato) fue un acto de piedad, Sarah no tuvo ningún reparo en comparar ese proceso mental de “vida marginal” con el del propio Hitler.

Después de recordar a la homenajeada, Sarah se puso ella misma como ejemplo al hablar de sus experiencias personales. Así, recordó su embarazo de Trig en 2008 y cómo estaba tan preocupada que se las apañó para hurtar la noticia a los medios de comunicación durante siete meses, siendo como era la gobernadora de Alaska en aquel entonces, algo que, humorísticamente, agradeció al hecho de que en Alaska es más fácil de hacer que en otros estados porque allí una siempre puede añadirse una capa más de ropa y no resultar extraño, aunque lo malo es que la gente acaba pensando que una se está volviendo “gordita”.

El embarazo de Trig fue toda una sorpresa para ella y no tuvo ningún reparo en confesarlo. De hecho, con buen humor hasta reconoció que le “habían metido un gol”. De hecho, ella pensaba que a su edad ya no estaba para esos trotes y que cuando lo supo, incluso le recordó a Dios que si bien ella se llama Sarah, “¡mi marido no es Abraham!”, por si acaso había habido algún error. De paso, sarah alabó a su ginecóloga de Alaska, una médico claramente pro-vida, que siempre se refirió al todavía no nacido Trig como un “bebé” y no un “feto”.

Palin Schiavo 1

Cuando los médicos le confirmaron finalmente que el nuevo hijo de los Palin iba a padecer síndrome de Down, se sintió abrumada por una cantidad tal de sentimientos y emociones que puede comprender a los que piensan que el aborto es la mejor solución en estos casos. Sin embargo, la reflexión y una actitud más serena le hicieron comprender que esa no era la solución y que nunca lo era. Ella escogió la vida de Trig y cuando lo tuvo en sus brazos se dio cuenta de la bendición para ellos que suponía ese niño. “No puedo imaginar la vida sin Trig”, siguió explicando Sarah. “Él es nuestra vida. Él es nuestro mundo”. Y es que como ella misma dijo: “Dios nunca te da más de lo que puedes manejar”.

1-0, pero pronto fue 2-0 cuando se enteraron de que Bristol también estaba embarazada cuando no tenía siquiera 18 años. Afortunadamente, Bristol también escogió la vida de su hijo, Tripp, “la decisión correcta” en palabras de su madre.

Sarah reconoció que ambas situaciones son muy diferentes a la padecida por la familia de Terri Schiavo, pero en todas ellas destaca la existencia de fe, esperanza y amor mostrada por las respectivas familias hacia alguien que se hallaba indefenso en ese momento y que cualquier situación similar existente en la actualidad es igual también. “Todas las Terris de mundo valen la pena”. Su homenaje fue también a esa familia, los Schindler, cuando dijo: “La familia de Terri rehusó abandonar la lucha por su vida porque ella bien lo valía”. Y remachó el argumento añadiendo que “no estamos aquí para jugar a dioses y apagar la vida que Él ha creado”.

Palin Schiavo 3

Quizás haya quien piense que, antes al contrario, no valen ni un dólar para gastar en ellas, como seguramente lo piensen dentro del gobierno Obama. Ellos se aferrarían a eso tan manido de la “calidad de vida” para negar su ayuda a otra Terri. Sarah no pudo dejar de preguntarse entonces quién puede determinar qué es eso de la “calidad de vida”. Y su respuesta fue que con toda seguridad un burócrata de Washington no, sobre todo si pretende hacerlo basándose en el intelecto, los éxitos mundanos, su fortaleza física o su capacidad de contribuir a la sociedad. “Nuestra historia ha estado llena de injusticias pero la gente se ha alzado siempre para luchar contra esas injusticias”, dijo para animar al público a defender el derecho a la vida. Son las familias, tal y como dijo ella, no distantes burócratas gubernamentales sin rostro, los que deberían poder escoger lo que es mejor para los miembros más vulnerables de nuestras propias familias: los no nacidos, los mayores, los que tienen necesidades especiales.

Recordó también una pegatina que lleva en el coche que dice: “Mi hijo tiene más cromosomas que el tuyo”, en referencia a Trig. Y aprovechó la ocasión para atizar al asesor médico de Obama, el Dr. Ezekiel Emanuel, el matasanos partidario de racionar la atención médica en base a la capacidad del paciente a contribuir a la sociedad;destrozar ObamaCare y agradecer irónicamente que por fin los liberales hayan admitido finalmente que es cierto lo que dijo en su momento de los “comités de la muerte” (death panels) y de que los costes sanitarios sólo podrán ser reducidos a base de racionamiento y nuevos impuestos (a determinar cuál es la parte del racionamiento que le corresponde a cada uno), cuando tanto se rieron de ella al principio.

Sarah animó a todos los estadounidenses, desde “Florida hasta Alaska; desde vuestras casas hasta la Casa Blanca” a mantenerse firmes en apoyo de la vida”, no dejando que los partidarios de la cultura de la muerte nos marginen como unos meros “extremistas de derechas”, lo que despertó un rugido de aprobación por parte del público. Habló también de una batalla que se está ganando ahora que nuevas encuestas demuestran que más del 50% de los estadounidenses se consideran ahora mismo pro-vida. Calificando a Estados Unidos como “la mayor nación de la Tierra” a causa de que sus declaraciones fundacionales establecen que todos somos CREADOS iguales por Dios y que nuestros derechos provienen de Él, Sarah se refirió al papel histórico de Filadelfia, donde los antiguos revolucionarios fundaron una nación basada en la idea de que la vida y la libertad provienen de Dios. “Somos de Dios”, dijo ella con absoluta convicción, “y por esa razón tenemos una valía que es inmensurable”.

Finalmente, Sarah pidió a los miembros en activo de las Fuerzas Armadas y a los veteranos que hubiera entre el público que se pusieran en pie para que la multitud pudiera reconocerlos y agradecerles su esfuerzo, algo que hace habitualmente donde quiera que va. Pero esta noche, Sarah pidió también a los hombres de iglesia y a los médicos que se levantaran también, además de a los Schindler, los padres de Terri. También agradeció efusivamente a las voluntarias de una escuela católica que ayudaron a preparar la gala y con las que se reunió tras su intervención para hablar con ellas, posar para unas fotos y hasta enseñarles las fotos de sus hijos que lleva en el teléfono móvil, al tiempo que las animaba a seguir con su voluntariado

“La familia es la quintaesencia de nuestra sociedad”, dijo Sarah. “Desde el bebé más pequeño en el seno materno hasta el hombre más poderoso del mundo, todos somos iguales”. En consecuencia, defender la vida es hacer de Estados Unidos un sitio mejor.

“La búsqueda de la felicidad por parte de un hombre no debe llevarse por delante el derecho a la vida”, concluyó Sarah. “Están los criterios humanos de perfección y luego están los criterios divinos. Sus criterios son los que importan”.

Como anécdota curiosa que me gustaría resaltar, quiero contarles la de aquel hombre que, una vez que Sarah hubo terminado su discurso y abandonaba el salón, la llamó: “¡Gobernadora!”. Sarah se fijó en él y este le dijo entonces: “¡Nos veremos en su inauguración en enero de 2017!”. Sarah no dijo nada, pero una sonrisa cruzó por su rostro y tras saludar de nuevo a todos agitando la mano, abandonó finalmente el recinto.

Palin Schiavo 2

Sí, nos veremos en Washington en enero de 2017. Y entonces estaré hasta yo allí. Y se lo contaré en directo a todos ustedes. ¡Palabra de Palin!

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Discursos de Sarah Palin y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s