EL TEA PARTY: A DIOS ROGANDO Y CON EL MAZO DANDO (a Obama)

Permítanme que les diga una cosa: no creo que Esperanza Aguirre vaya a recluirse en su casa a jugar al “corre que te pillo” con sus nietos. Todo lo contrario; cuando más lo pienso, más convencido estoy de que volveremos a oír hablar de ella como política. Ya les dije que todo esto que ha pasado con ella me ha hecho experimentar un dejà vu, el de Sarah Palin dimitiendo como gobernadora de Alaska. Entonces todos pensamos, y yo el primero (hombre de poca fe que era entonces), que la habíamos perdido irremisiblemente. Pero no fue así. En absoluto. Y es que con su magistral jugada, Sarah Palin se pudo librar por fin de esa jauría de perros rabiosos que la acosaban entonces y pasar a convertirse en lo que es hoy en día: la voz más potente de la derecha conservadora estadounidense y la más querida también. Creo que lo mismo puede acabar pasando con Esperanza Aguirre, a quien imagino harta de esperar a que Rajoy hiciera honor a su palabra y, una vez que comprendió que Rajoy no iba a hacer nada de eso porque sencillamente el tipo ese no tiene palabra, ha decidido saltar del autobús en marcha para evitar que se la lleve a ella también al precipicio. De esta manera, queda libre para, cuando sea el momento, plantarse como la alternativa a un PPSOE cada vez más odiado por todos los españoles de bien. ¿Será el momento de crear un Partido Conservador de verdad? Ya saben que es mi ilusión; romper el PPSOE de una vez y recuperar a los buenos conservadores y liberales que en él languidecen. Ojala sea así.

Mientras tanto, y como quiera que Sarah Palin está semi-retirada de la vida pública (ya les hablaré sobre ello en mi próxima entrada) y no da noticias, les dejo con la traducción de un artículo de The Washington Examiner que ilustra siquiera un poco lo que está sucediendo con el movimiento Tea Party actualmente, en plena campaña electoral. No, el Tea Party no está muerto. Muertos lo están los de la izquierda, que son zombis con el cerebro devorado por sus resentimientos y su ignorancia. Y medio muertos los de la derecha RINO, que son medio zombis con un letrero en la frente que dice: “Cómeme, zombi. Quiero ser como tú”. Pero el Tea Party lejos está de eso y está muy vivo. Y con el cerebro fresco como un rosa. Y sí, Romney sigue siendo una mierda pinchada en un palo, pero tal y como dice el artículo que les presento hoy, no hay nada que me pueda impedir que le vote. Mi aversión por Obama es mucho mayor que mi desprecio por Romney. O sea, ¡chínchate, progre!

Reflexión dominical: La importancia de exhibirse

Glenn Harlan Reynolds, 29 de septiembre de 2012

El mes pasado, escribí que si Woody Allen dijo una vez que el 80 por ciento de la vida es exhibirse, en política lo es más del 100 por ciento. Con las elecciones ahora a sólo unas semanas, esa afirmación parece más y más verdadera.

Las encuestas muestran una contienda presidencial muy ajustada. Pero eso es entre las personas que responden a las encuestas. La elección real dependerá de quien en realidad irá a votar.

Los encuestadores tratan de explicar esto con modelos de “probables votantes” que ajustan los datos en bruto sobre la base de aquellos que es probable que se tomen la molestia de ir votar y no sólo de contestar a un encuestador. Pero esos modelos son más arte que ciencia.

Así que los resultados dependen de quién está realmente lo suficientemente motivado para votar y para animar a otros votantes con ideas afines a hacer lo mismo. En política, esto es lo que se llama el “juego terrenal” y llama la atención mucho menos que el “juego aéreo” de los anuncios de televisión y otros porque, bueno, cubrir el juego terrenal requiere que los reporteros levanten el culo de la silla e informen, en lugar de sólo zapear.

En 2008, Obama noqueó al GOP en este apartado. Su ejército de voluntarios motivados, entre ellos muchos estudiantes universitarios, fue de puerta en puerta, organizó el transporte de la gente a los lugares de votación y, en general provocó entusiasmo. La gente de McCain, por su parte, se limitó a las formalidades habituales.

En 2012, las cosas tienden a ser diferentes, pero los resultados finales pueden dependen de si las cosas van a ser lo suficientemente diferentes.

Los estudiantes universitarios, tal vez contemplando un futuro viviendo toda la vida con sus padres en la deprimida economía de Obama, no muestran el tipo de entusiasmo que mostraron la última vez. Ahora es la campaña de Obama la que parece estar limitándose a las formalidades habituales.

 La base republicana, por otra parte, está motivada. Como dijo recientemente alguien que conozco en Facebook en respuesta al último comunicado de prensa sobre una supuesta pifia de Romney: “¿Hay algo que Romney pueda decir que me vaya a impedir votar en contra de Obama en noviembre? Por supuesto que no”. Ese sentimiento parece ser generalizado.

 Además, el Tea Party, que no estaba ahí en 2008, es la adición de músculo popular que le faltaba al Partido Republicano la última vez. En todo el país, los del Tea Party están haciendo el trabajo poco lucido de ir de puerta en puerta, compilar listas de votantes, organizar transporte en automóvil el día de las elecciones y así sucesivamente. Y en algunos lugares, van más allá.

Uno de los proyectos, “Voluntarios de Virginia”, tiene como objetivo sacar a la gente de estados rojos [republicanos] como Tennessee y Texas y llevarlos a Virginia, un estado clave, para hacer trabajo de base entre hoy y el 6 de noviembre. Otro grupo, “NobamaNevada”, está cogiendo teapartiers de la profundamente azul [demócrata] California para trabajar en el aún por decidir estado de Nevada. En ambos casos, la idea es mover los recursos de donde no ayudarán a los lugares en que sí lo harán.

 Ese es el tipo de cosa que las grandes campañas profesionales hacen todo el tiempo. Pero esta vez, el movimiento Tea Party lo está haciendo por su cuenta. Auto-organización, en lugar de ser organizados.

Por dos razones, creo que hay más de esto de lo que parece.

La primera es que es difícil de cubrir. Sólo sé acerca de estas dos operaciones porque la gente que lee mi blog me escribió acerca de ellas. La organización de base, más o menos por definición, se lleva a cabo bajo el radar. (De hecho, el viejo término de las Fuerzas Aéreas para volar por debajo del radar es “en la hierba”). Y muchos activistas del Tea Party son probablemente felices de hacerlo sin cobertura de prensa por temor a que anime a la gente en el otro lado a organizarse también. Grupos del Tea Party y aliados como Americans for Prosperity y FreedomWorks son felices de comunicarse con los partidarios y voluntarios a través del correo electrónico y sitios web, pero son probablemente tan felices de no obtener la cobertura de los medios de comunicación que podría inspirar a la oposición.

La segunda, por supuesto, es que los medios de comunicación de masas no están muy interesados en cubrir este tipo de cosas de todos modos. Las historias sobre los organizadores de base de Obama en el año 2008 estaban bien. Las historias sobre el Tea Party organizándose esta vez entrarían en conflicto con la preferencia (además de ser un tanto contradictorias) por las narraciones que dicen que el Tea Party es: (1) un invento de un montón de multimillonarios; y (2) un coto de racistas “amargados” que están demasiado ocupados desenterrando certificados de nacimiento de Obama para tomar parte en el duro trabajo político.

En cualquier caso, este tipo de iniciativas marcarán una diferencia. La cuestión, una vez más, es si va a ser una diferencia suficiente.

En 2010, el movimiento del Tea Party propinó un duro revés a Obama y a los demócratas en las elecciones legislativas. Y desde 2010 hasta ahora, ha ido dando golpes a los legisladores republicanos insuficientemente responsables en una elección primaria y caucus tras otra. (Pregúntenle al ex senador Robert Bennett de Utah, o a Richard Lugar de Indiana, o incluso al victorioso pero escarmentado Orrin Hatch).

Pero ahora viene la prueba más grande del Tea Party. ¿Pueden volver unas reñidas elecciones presidenciales contra un presidente amante de la dependencia a favor de un rival fiscalmente responsable?

Es una prueba importante para el movimiento Tea Party y para Estados Unidos. Manténganse en sintonía.

P.D. ¡Viva el Tea Party! ¡Viva el Tea Party! ¡Viva el Tea Party! ¡Abajo Obama! ¡Abajo los demócratas! ¡Abajo los RINOpublicanos! ¡Leña al mono de Romney! ¡Viva Sarah Palin! ¡Viva Esperanza Aguirre!

P.P.D. Sigo sin noticias de mi libro Our Sarah, ¡grrr! ¡Estoy que me subo por las paredes!

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Una respuesta a EL TEA PARTY: A DIOS ROGANDO Y CON EL MAZO DANDO (a Obama)

  1. Santi dijo:

    Esperanza Aguirre acaba de decir que “no se ha retirado de la política sino de la primera línea de la política”. Ojo al dato. Temporalmente de la primera línea, añado yo.

    ¡Viva Esparanza! ¡Viva Sarah! ¡Viva Bob!

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