BLOGUISTA DE GUARDIA (VII): ¡YA ESTOY DE VUELTA!

Se acabaron las vacaciones, amigos. Volví a mi casa el jueves pasado y además de la depresión postvacacional que llevaba a cuestas me encontré con que a mis vecinos de arriba se les había reventado una tubería del agua durante estos últimos días y el techo de mi cuarto de baño estaba echado a perder. Son un matrimonio mayor y hace muchos años que nos conocemos, así que no hubo ningún problema cuando subí a verles. Ellos llamaron a su compañía de seguros, yo llamé a la mía y ya está todo arreglado. Bueno, casi todo… Mañana tengo que volver al trabajo y mi jefe ya me ha mandado un mensaje de correo electrónico recordándome lo mucho que me ha echado de menos durante todo este tiempo, lo mucho que me necesita y los muchos expedientes que se acumulan encima de mi mesa porque “tú eres el único que entiende algo de ellos y espero que no se te haya olvidado todavía”. ¡Ay, qué mal día va a ser mañana! Y es que manda huevos la cosa; ahora que ya no tengo que pensar en volver al cole, resulta que volver al trabajo es algo peor…

En fin, que hoy es el último día de mi serie de “bloguista de guardia”. Y llevo retraso; quería escribir una entrada el viernes, tan pronto como hubo terminado esa indignante convención nacional republicana de Tampa (Florida), pero con los de las obras levantándome el techo del cuarto de baño, era imposible. Así pues, vamos al tajo.

Lo primero que teníamos pendiente eran los resultados de las primarias republicanas en Arizona, celebradas el pasado martes 28 de agosto. Tres eran los palinitos que teníamos en liza y los resultados han sido buenos, pero podrían haber sido mejores: de tres, dos han vencido y uno se ha quedado en el camino. Bueno, al menos remontamos un poco el vuelo después de la mala racha que llevábamos últimamente.

Como candidato al Senado, Jeff Flake logró una apabullante victoria con el 69,4% de los votos sobre su rival, William Cardon, que sólo pudo obtener el 21,21% de estos. Como candidatos a la Cámara de Representantes, Paul Gosar obtuvo la nominación por la 4ª circunscripción electoral con el 51% de los votos mientras que su rival, Richard Gould, sólo obtuvo el 31,7%. Éstos son los triunfos; en cuanto a la derrota, la de Kirk Adams en su envite por la 5ª circunscripción electoral, que, a pesar de una barbacoa a la que acudió personalmente Sarah Palin para servir chuletas y un llamamiento de última hora hecho en Facebook en su apoyo, perdió frente a su rival Mike Salmon, obteniendo el 46,2% de los votos y el 53,8% respectivamente. Una lástima porque Adams era una buena baza y la diferencia es escasa, pero no ha podido ser.

Otra cosa que tenía que contarles es que Todd Palin, el macanudo marido de Sarah, sigue adelante en Stars Earn Stripes, que el lunes pasado emitió su tercer episodio. Ciertamente es todo un espectáculo ese programa, pero no es sólo eso, sino que a través de las pruebas a que son sometidos los participantes, uno se da cuenta de los desafíos que tienen que afrontar los verdaderos soldados de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos y el increíble grado de preparación física, psicológica y técnica que deben alcanzar para poder cumplir con sus misiones. ¡Bravo, Todd! ¡Y bravo, soldados!

De Kirk Adams ya les he dicho que ha perdido su primaria, pero pocos días antes de la celebración de ésta, hizo público un video en el que no sólo aparece Sarah Palin, sino que además recoge siquiera brevísimamente lo que es una campaña electoral a pie de calle en los Estados Unidos. Es por eso que no me resisto a ofrecérselo para que se desintoxiquen un poco de la estupidez hollywoodiense, tan alejada de la verdad como lo suele estar siempre un progre (“¿La verdad? ¿Qué es eso? ¿Saco la pistola?”, dijo el progre estadounidense convencido de que la verdad es lo que dice Obama y nadie más).

Y ya por fin, les hablo un poco sobre la mierda de convención nacional republicana. Creo que ya habrán podido intuir que no me ha entusiasmado mucho, que digamos. Primero, Sarah Palin ha estado ausente por completo de ella. Sencillamente no ha ido a Tampa y eso que estaba convencido de que se dejaría ver siquiera, pero no ha sido así. Estoy intentando localizar siquiera un fotografía del quiosco que supuestamente iba a montar en el muelle de Tampa, pero tampoco la encuentro y empiezo a dudar que finalmente lo montara.  De hecho, incluso la noche del discurso de Ryan, Fox News canceló su acostumbrada intervención televisiva, algo sorprendente y que, por más que la propia Sarah se tomó con filosofía, a muchos de nosotros nos pareció como una especie de censura anticipada, evitando así que Sarah pudiera explicar en directo lo que no le había gustado del discurso o decir algo que no se ajustara a la línea oficial que tan ansiosamente desea imponer el maldito establishment.

¿Que qué me pareció el discurso de Ryan? Pues lo he visto, lo he leído varias veces y la verdad es que me ha dejado frío. Nada que ver con lo experimenté cuatro años antes cuando vi a Sarah Palin pronunciar el suyo. Y les recuerdo que entonces yo era un autista político, que apenas sabía nada de nada y lo que es peor, poco le preocupaba el serlo. Pero sintonizar el ordenador para ver el discurso, ver a Sarah subir al estrado y escuchar sus primeras frases de Sarah y de pronto sentir que un nuevo mundo se abría ante mí fue todo uno. Para mí, el discurso de Sarah Palin en 2008 fue la caída del caballo camino de Damasco y por mucho que aprecie a Ryan, esté de acuerdo en que es un activo valioso y comparta muchas de sus opiniones, su discurso me dejó tan pancho, incluso con ganas durante los últimos diez minutos de que terminara de una vez. Triste, pero cierto.

No me gustó que Ryan sólo hablara de economía y dejara de lado todos los demás asuntos (el gobierno limitado, la soberanía de los Estados Unidos y el originalismo constitucional) que tanto y tanto nos preocupan a todos los teapartiers y que son por los que hemos empeñado nuestro tiempo, nuestro esfuerzo y hasta nuestro dinero. Así pues, me irritó sobremanera el que Ryan, precisamente Ryan, no mencionara ni una sola vez al movimiento Tea Party ni le agradeciera su existencia, teniendo en cuenta que si no hubiera sido por nosotros, posiblemente a estas alturas no habría Partido Republicano alguno y mucho menos un Partido Republicano que tuviera una mínima posibilidad de derrotar a Obama este año. No me gustó pues que todo lo redujera a una mera cuestión económica, como si la única crisis a la que tienen que hacer frente los Estados Unidos fuera una de este tipo y no tuvieran también otra institucional y fundamental tal vez más grave. Ryan es majo, sí; pero Romney no lo es (es un pedazo de cabrón y nada más). Y las órdenes de la superioridad, o sea del establishment, para esta convención han sido: “El Tea Party no existe. Todos a una”. Pero sí que existe y me ha resultado muy triste el comprobar que incluso gente supuestamente tan corajuda como Rand Paul, el senador por Kentucky; Ted Cruz, el nominado a senador por Texas; Scott Walker, el gobernador de Wisconsin; y Nikki Haley, la gobernadora de Carolina del Sur, pasaron por el estrado de la convención, pronunciando sus respectivos discursos y ni uno de ellos, repito NI UNO (¡joder!), tuvo la más mínima mención al movimiento Tea Party. Ni una simple línea, ni una simple palabra, nada… Como si para evitar su existencia bastara con no pronunciar su nombre. Que eso lo haga Ryan, que es el compañero de candidatura del cabrón de Romney, se entiende (pero no se comparte) en el sentido de que sabe que no debe salirse del guión que le marca el amo o podría acabar convertido en la nueva Sarah Palin y no todos tienen los cojones que tiene ella, pero que lo hagan Paul, Cruz, Walker y Haley, precisamente la gente que se lo debe todo al movimiento Tea Party y que sin ellos no serían más que una panda de fracasados a los que no habría votado ni su familia, eso sólo tiene un nombre: cobardía.

En cuanto al discurso del día siguiente, el de Romney, pues no me tomé la molestia de verlo en directo porque uno tiene cosas mejores que hacer que soportar una hora de memeces dichas por un memo, aunque sea dormir a pierna suelta. Lo leí transcrito al día siguiente y me pareció aún más flojo de lo que me esperaba. Mucha tontería mencionando a su “papá” y su “mamá”, sus valores familiares, lo buena persona que es, pero de lo que realmente nos importa a todos, nada de nada de nada. Más que un discurso, parecía una intervención parroquial. Por supuesto, el memo no mencionó nada del movimiento Tea Party tampoco, pero en su caso ya era esperado, pero es que tampoco mencionó ni una sola vez a las tropas estadounidenses desplegadas en el exterior (Afganistán es el infernal lugar que nos viene a todos inmediatamente a la memoria), lo cual es casi criminal en alguien que pretende convertirse en su comandante en jefe. Por supuesto, tampoco se comprometió en nada que no fuera la economía, crear puestos de trabajo, garantizar la independencia energética de los Estados Unidos, etc. Esas cosas tan caras a los de la derecha de hoy en día, que se han vuelto más marxistas de lo que hubiera podido esperar nadie y todo lo interpretan en términos económicos, conscientes de que no tienen nada que ofrecer en cualquier otra cuestión, ya sea social o moral, porque nada les asusta más que llevarle la contraria a la izquierda y ser tildados de “fachas” por ellos.

En definitiva, que Ryan me decepcionó aún más de lo que ya me esperaba que lo hiciera, Romney me confirmó en mi opinión de que en 2016 va a haber que echarlo de la Casa Blanca como sea una vez que se descubra que no es más que un Obama algo pálido y el Partido Republicano ha dejado de convertirse en mi partido, reniego de él y si fuera afiliado, ahora mismo me estaría comiendo el carnet del partido con grapa y todo.

Pero esta reacción mía no tiene nada que ver con Romney-Ryan, sino con otra cuestión: un golpe de estado que se ha producido durante la convención en los comités de reglas y que se refiere a las reglas 12 y 15 (ahora 16) de funcionamiento del partido entre convenciones. Algo que no suele aparecer en las noticias porque dicen que es algo demasiado aburrido, pero que por eso mismo conviene no perder de vista. De hecho, ha sido la comidilla del día en todos los blogs pro-Tea Party (¡y este lo es a machamartillo!) durante estos últimos días; incluso Sarah Palin ha publicado una nota al respecto. Mañana les contaré de qué va todo esto, pero vaya por delante que con lo que se ha producido, el Partido Republicano ha dejado de ser un partido democrático para convertirse en un remedo del viejo PCUS (el Partido Comunista de la Unión Soviética) con su politburó y todo (en eso se convierte a partir de ahora el RNC, Republican National Committee). Es algo muy grave, más de lo que se imaginan y que va a tener gravísimas consecuencias de cara al futuro, especialmente de cara a una hipotética campaña de Sarah Palin en las primarias de 2016 contra Romney.

Mañana tocan rayos y truenos.

P.D. Amigo Santi, lo de Clint Eastwood me pareció igual que los fuegos artificiales del último día. Bonito, pero sólo eso. Que Eastwood no era precisamente demócrata, ya lo sabíamos muchos. Lo bueno es cuando se atreven a decirlo en público, siquiera para fastidiar un poco a los progres. De todas formas, Eastwood puede hacer lo que le dé la gana porque no se va a quedar sin una película que llevarse a la boca, cosa que no pueden decir muchos otros de sus colegas con menos fama y dinero, aunque algunos bien que se han arriesgado a confesarlo.

P.P.D. Amigo Gonzalo, supongo que ya lo sabrás, pero Ryan ha confesado que la lista de su iPod empieza en Metallica y termina en Zeppelin. Eso te alegrará. Y por mi parte, que quede claro que sigo apreciando a Ryan pese a todo.

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Esta entrada fue publicada en Elecciones presidenciales 2012, Partido Republicano y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a BLOGUISTA DE GUARDIA (VII): ¡YA ESTOY DE VUELTA!

  1. Santi dijo:

    Evidentemente Ryan no es Palin, es mucho más disciplinado ante los RINOS del establishment. Lo siento, Bob, pero este malhadado congreso ha sido una victoria en toda regla de los RINOS, que dominan a placer al Partido Republicano. Todos han pasado por el haro y han comulgado con ruedas de molino.

    Todos menos el toque folckórico dado por el gran Clint Eastwood. También le quisieron hacer pasar por el haro dándole un texto que tenía que leer, pero es mucho Clint para esos lerdos. Y así se marcó un discurso original dándole a Obama y a los políticos en general. No apoyó explicitamente a Romney y lo que hizo, a su manera un tanto teatral, fue dar una lección de filosofía política de un conservador con toque libertario. Una bocanda de aire fresco ante tanto RINO y tanto acobardado con falta de “cojones”.

    Un saludo.

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