MITT ROMNEY… ¡JA, JA, JA!

Lo prometido es deuda y Romney es un bufón. Las dos cosas son ciertas y no hay quien me las pueda discutir. Y para que puedan disfrutar todos de un momento de hilaridad, que buena falta nos hace, les dejo aquí la traducción de dos artículos de The Washington Post aparecidos recientemente dedicados a ese fenómeno de la naturaleza que es SúperRomney. Por mi parte, creo que huelga todo comentario. Y es que todavía me río a pesar de la media docena de veces que los he leído ya y es difícil acertar con las teclas mientras suelto la carcajada, jua, jua, jua. ¡Chínchate, Romney! ¡Votaré por ti en noviembre, pero te juro que nunca lograrás que te tenga el más mínimo respeto, so chulo! Por cierto, ¿cuándo dices que vas a invitar a Sarah Palin a la convención nacional republicana? Es que no lo he oído todavía…

El cartel dice: “Romney: ni la mitad de tonto que los otros” y los paseantes dicen: “Vivimos en una era cínica”.

Éste es el primer artículo que les quería ofrecer. Les va a encantar, ya lo verán. Y si no, les devuelvo el dinero.

LA POLÍTICA DE LOS CABALLOS DE BALLET
Por Dana Milbank, 27 de julio de 2012

El reino animal ha sido hostil a Mitt Romney en este ciclo electoral.

Primero fue la dañina historia de Seamus, el setter irlandés que ató al techo del coche de los Romney durante un viaje familiar.

Ahora parece que, cuando se trata de las aspiraciones políticas de Romney, Seamus puede que no sea el animal más peligroso en el zoológico de la familia. Esta semana pasada perteneció a Rafalca, el caballo bailarín.

Rafalca, una yegua oldenburg de 15 años de edad, propiedad en parte de los Romney, se clasificó como miembro del equipo olímpico de los EE.UU. y competirá en Londres en el concurso de doma clásica, una forma de baile para caballos y sus jinetes en la que los animales hacen piruetas y serpentinas. También hacen piaffes, que, de acuerdo con la Federación Ecuestre Internacional, es un “movimiento muy recogido, cadencioso, elevado en diagonal” en el que “las caderas con los corvejones activos están muy involucrados”. Rafalca, después de la calificación, voló a través del Atlántico en un reactor de FedEx (no, no la ataron al techo) y al parecer se alimentó durante el vuelo con una comida de sandía.

Comprensiblemente, Romney se mostró cauteloso al hablar de la doma clásica cuando Brian Williams de la NBC le preguntó el miércoles en Londres acerca de su equino olímpico: “Usted de hecho tiene un caballo en la competición. ¿Cómo le parece que van a ir las cosas?”.

“Bueno”, respondió Romney. “Es… una gran… experiencia emocionante para mi esposa y… y para la persona con la que ella ha trabajado, el entrenador del caballo que es quien lo va a montar. Y… por supuesto, es divertido ser parte de los Juegos Olímpicos en cualquier manera en que uno pueda ser parte de ellos”.

Williams siguió: “¿Cuándo será el acontecimiento? Y para aquellos de nosotros que no siguen el deporte, ¿qué sucede? ¿Hay rondas de eso, de competición? ¿O sólo hay una oportunidad? ¿Qué sucede?”.

Romney alegó ignorancia. “Tengo que decirte… Ése es el deporte de Ann. Ni siquiera estoy seguro de qué día será la competición. Ella tendrá la oportunidad de verla. Yo no… estaré… viéndola… la competición. Espero… que su caballo lo haga bien”.

Puede apostarse a que fue la peor entrevista de Romney desde que Chris Wallace le preguntó acerca de Seamus. El nervioso candidato llegó a menospreciar la preparación británica de los Juegos Olímpicos, lo que desencadenó un incidente internacional.

Es comprensible que Romney fuera reacio a hablar de la doma clásica. Seamus puede haber hecho que parezca raro o insensible. Rafalca lo hace parecer un playboy súper-rico.

John Kerry fue hecho parecer decadente en 2004 por la burla republicana de su windsurf, sus camisas de Turnbull & Asser y fluidez en francés. Ahora los demócratas tienen una oportunidad de hacerle algo similar a Romney con su cuenta bancaria en Suiza, sus paraísos fiscales en Gran Caimán y las Bermudas, sus múltiples casas, su apuesta de 10.000 dólares, sus amigos dueños de equipos de la NASCAR y, ahora, los caballos de seis cifras que importa su esposa de Europa. Nada dice “hombre del pueblo” más que el ballet de caballos.

Ann Romney se sintió ofendida por las críticas, diciendo que la doma clásica le ha ayudado con su esclerosis múltiple. Eso fue suficiente para que el Comité Nacional Demócrata retirara una campaña de que mostraba Rafalca junto a Mitt Romney “bailando en torno” a una serie de cuestiones sobre sus declaraciones de impuestos.

Si bien es alentador que los caballos hayan ayudado a Ann Romney, la mayoría de los enfermos de esclerosis múltiple no pueden darse el lujo de importar caballos de 100.000 dólares desde Europa. Y la negación por parte del candidato de la doma clásica como “el deporte de Ann” no es del todo correcta.

En una entrevista con la página web “Chronicle of the Horse”, el entrenador de Rafalca, Jan Ebeling, dijo que Mitt Romney seleccionó la música para la rutina del caballo en una competición internacional; Ebeling, en otra entrevista, dijo que el ex gobernador de Massachusetts, inspirado por su esposa, “realmente disfruta de los caballos”. Romney se unió a su esposa en una competición de clasificación olímpica de doma clásica en abril de 2008 y la pareja declaró un gasto de 77.731 dólares en sus declaraciones de impuestos de 2010 por su parte en el cuidado de Rafalca.

Eso es un montón de pasta (y otra posible razón para la falta de inclinación del candidato a publicar más declaraciones de impuestos), pero téngase en cuenta lo que los Romney obtienen por su dinero: un caballo que puede hacer no sólo un Reinback, un Shoulder-in y un Travers, pero también un Cambio Volante de Pierna, un Renvers y un Medio Paso.

“El objeto de la doma clásica es el desarrollo del caballo mediante un entrenamiento racional, metódico y equilibrado por medio del cual el jinete consigue que éste realice todas sus órdenes con armonía, equilibrio y actividad “, explica la Federación Ecuestre. “Como resultado, hace que el caballo caballo se vuelve tranquilo, elástico, ágil y flexible, a la vez que se hace más confiado y atento a las órdenes del jinete”.

Suena como si esto valiera la pena de verlo. A propósito, la competición de doma clásica comienza el 2 de agosto en Greenwich Park. Pueden apostar a que Mitt Romney no estará allí.

Y éste es el segundo artículo. Es aún más divertido que el primero, ja, ja, ja. ¡Basta, por favor! ¡Que me troncho! Ja, ja, ja…

¡ESO ES MITTÍCULO!
por Matt Miller, 31 de julio de 2012

Va a Londres. Insulta a los británicos. Recibe una reprimenda del primer ministro. Se convierte en carne de tabloide.

Pero el hombre no descansa.

Mitt Romney va luego a Oriente Medio. Insulta la “cultura” de los palestinos. Los palestinos lo llaman “racista”. Uno de ellos dice: ¡Ni siquiera nuestros peores enemigos (es decir, los israelíes) han dicho nunca esas cosas!

Está fuera de contexto, gime el equipo de Mitt. Él no estaba refiriéndose a Palestina. ¡Vaya, si justo el otro día había hecho el mismo comentario sobre los mexicanos!

Aún peor.

¿Qué será lo siguiente en Varsovia? ¿Un chiste de polacos?

Y esto sólo en los últimos días.

Hemos llegado a un momento extraño. A veces, se presenta un fenómeno sin precedentes y tan singular que el lenguaje existente no es suficiente para capturarlo. Así es como el lenguaje se desarrolla, a medida que las nuevas realidades inspiran nuevas acuñaciones para hacer justicia a la experiencia humana.

A menudo, nuestro vocabulario se expande debido a la tecnología. En 2011, se añadieron 400 palabras a nuestra cuenta de 240.000 en el Oxford Concise Dictionary. “Retweet” [retuitear, reenviar un tuit a tus seguidores], “sexting” [sexteo, enviar contenidos eróticos o pornográficos por medio de teléfonos móviles] y “cyberbully” [ciberacoso, cualquier tipo de acoso que tenga lugar por Internet] eran tres de ellos. (“Mankini” [mankini, una especie de bikini para hombres] y “jeggings” [jeggings, mallas hechas de tela vaquera] eran añadidos de baja tecnología, en caso de que se lo pregunte.)

La tendencia de Romney a hacer comentarios falsos y comportarse de manera también falsa, quedarse mudo, hacer oídos sordos, dar respuestas mal meditadas, equivocadas, inverosímiles, torpes, regresivas, fuera de lugar o alguna combinación de todo lo anterior y que se desarrollan sin aparente conciencia de que tengan las mencionadas cualidades, sino que son rápidamente defendidas o dejadas de lado con una arrogancia o una altivez que aumenta la ofensa, nos han llevado a la cúspide de un gran avance lingüístico.

Los adjetivos tradicionales simplemente no van a servir. Cuando Romney irreflexivamente destrozó los preparativos olímpicos británicos, incluso sus aliados se quedaron con la sensación de que el moderno lenguaje inglés no podía responder a las necesidades de la ocasión. (“Es increíble, está más allá del entendimiento humano, es incomprensible”, dijo mi colega en el Post Charles Krauthammer en Fox News antes de añadir: “Me he quedado sin adjetivos”).

Cuando Romney dice que “las empresas son personas, amigo mío”, o da el visto bueno a la explicación de que él “dimitió retroactivamente” de Bain, las bobinas de la mente funcionan, pero la boca se queda corta.

¿Cuál es la nueva palabra adecuada? “Mitticism” [Mitticismo, dicho o hecho propio de Mitt Romney] puede ser un sustantivo útil, pero se siente curioso y oscuro. “Mittgaffe” [Mittpifia, cometer una torpeza en la vida social ] tiene un halo divertido que recuerda a “McNuggets” [referido usualmente a una persona de corta inteligencia que a lo más que puede aspirar en la vida es a ser dependiente en Mcdonalds], pero todavía le falta algo. Después de todo, estamos hablando de un estado de ánimo, una manera de pensar (o no pensar), que va más allá de un simple paso en falso.

No, a veces sólo un adjetivo con pegada sirve.

Yo propongo “Mittículo” [contracción de “Mitt” y “ridículo”].

Mittículo significa que lo que Romney hace es bien ridículo pero muy preciso también a su propia manera. Es decir, Romney es, literalmente, meticuloso en su inanidad.

¿Vamos a probarlo a ver si funciona?

Romney le dijo a Brian Williams de la NBC el otro día que él no sabe nada acerca de la inminente participación del caballo de su esposa en el concurso de doma clásica de los Juegos Olímpicos a pesar de que se ha gastado una pequeña fortuna para ayudar a realizar el sueño de Ann Romney de que “uno de sus caballos de doma clásica” lleguen a los Juegos Olímpicos. Romney quiere hacernos creer que no está siguiendo el asunto en absoluto.

Todos juntos ahora: “¡Eso es totalmente mittículo!”

Romney insiste en que el plan de salud que él aprobó en Massachusetts es totalmente diferente de la Ley de Cuidado Asequible de la Salud [Obamacare] del presidente Obama, aunque Obama dice que fue su modelo, economistas de la salud como Jon Gruber, que ayudó a elaborar ambos planes, dice que son idénticos en todos los aspectos importantes y cada analista imparcial que ha comparado los dos está de acuerdo con él.

¿Qué se puede decir? La pretensión de Romney de que es todo lo contrario es completamente mittícula.

O tomemos los impuestos, donde Romney dice que es urgente que aprobemos miles de millones en nuevos recortes de impuestos para los estadounidenses más ricos, a pesar de que estamos en guerra, hundidos en deuda y recortando en necesarias inversiones públicas en I+D e infraestructuras.

Las prioridades de Romney son vergonzosamente mittículas.

¿Sólo dos años de declaraciones de impuestos? Por favor, está siendo mittículo. ¿No recuerda si alguna vez pagó una tasa impositiva inferior al 13,9%? Qué mittícula evasión. ¿Los cheques-escolares son la respuesta principal a los padecimientos de la educación en los Estados Unidos? Otra artimaña mittícula.

El regalo de Romney al idioma inglés no debería limitarse a los usos políticos, por supuesto. Es fácil imaginar lo que puede dar de sí en el hogar. “Cariño, no seas mittículo“. “Esa es la cosa más mittícula que he oído nunca”. “Nada podría ser más mittículo“.

Una vez debatimos sobre lagunas de los misiles. Hoy, la vergonzosa gira por el extranjero de Romney ha puesto de manifiesto la laguna de adjetivos que nos priva de describir a Mitt en su totalidad. Si usted tiene una idea mejor para una palabra que describa lo que estamos viendo, me gustaría escucharla.

Nota del bloguista: Propongo “pijipollas”, contracción de “pijo” y “gilipollas”. ¿Qué tal? Se aceptan sugerencias. A ver si hacemos una lista y la más guay recibirá como premio una foto mía firmada mientras retozo en los prados, que a uno también le gusta tomar el aire de vez en cuando, ¿eh?

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