LO CONFIESO: SOY UN JAB

Y aún peor: soy también un adicto a los Cheetos, lo que nosotros llamamos “ganchitos”. ¡Jo, cómo me gustan! ¡Me pasaría la vida comiéndolos a todas horas! También soy un tipo gordo, vago, siempre mal afeitado y que vive todavía con su madre, escribiendo en mi dormitorio a altas horas de la noche. Y encima soy conservador. Lo peor de lo peor. Un freakie, un “bicho raro” que decimos nosotros. De pequeño, en el colegio, todos los demás niños se reían de mí y siempre estaba solo y así acabé. Las únicas amistades que tengo son las de otros freakies como yo, aunque ninguno se dedica a escribir blogs sobre Sarah Palin, sino que ellos prefieren hacerlo sobre marcianos, la saga de La Guerra de las Galaxias y la cocina tradicional de los batusi del África negra. Ellos y yo solemos quedar una vez a la semana para comer pizza y beber cerveza, comentar nuestras nuevas rarezas a ver quién ha desarrollado más desde nuestro último encuentro (yo, la semana pasada me llevé el premio porque ahora me ha dado por comer las pizzas ingrediente a ingrediente: primero el jamón, luego el queso, luego la salsa de tomate y así hasta que se acaba) y lamentarnos de paso de lo difícil que es conocer chicas. ¡Ah, por cierto! JAB significa “Just A Blogger” (sólo un bloguista), lo que un cretino de juntaletras progre de los Estados Unidos, un tal Juan Williams, pretende que somos precisamente todos los bloguistas conservadores, sólo unos bloguistas, nada comparable a un pedazo de periodista como él y todos los de su calaña. En cuanto a lo de los ganchitos, pues eso es lo que otro cretino de juntaletras progre, un tal Joe Scarborough, cree que somos: gente que sólo sabe que comer ganchitos en el sótano de su casa y que no añaden nada al panorama político predominante.

Evidentemente, el párrafo anterior es irónico-cabreado, por supuesto. Estoy algo rellenito, pero no soy gordo, je, je, je. Y yo no como ganchitos mientras escribo, sino pistachos. Así me viene la inspiración. Sobre lo de las chicas, pues lo cierto es que es muy difícil encontrar a una que esté dispuesta a consentir que su futuro marido dedique una parte de su tiempo libre (casi todo, la verdad) a informarse y escribir sobre otra mujer que no sea ella, aunque esa mujer viva en la otra punta del mundo, ya tenga cinco hijos y su marido pueda partirme la cara con un brazo atado a la espalda. ¡Ay, qué poca comprensión! Como no conozca a otra bloguista pro-Palin, me voy a quedar para vestir santos.

En fin, que estamos a la espera de que el martes que viene concluyan de una vez por todas las primarias republicanas de este año (a la espera de lo que suceda en Texas a finales del mes que viene con nuestro amigo Ted Cruz). La cita es en Utah y tenemos un palinito allí: Orrin Hatch. ¡Vamos a ver si conseguimos el pleno y cabreamos un poco más a esos memos de progres!

Mientras tanto, me gustaría comentarles un par de cosas relacionadas con el RightOnline del que les hablé el fin de semana pasado. En esencia se refieren al hecho, que no pudo dejar de ser notado, de que Sarah Palin no mencionó a Mitt Romney ni una sola vez durante su discurso allí. De esto se ha hecho eco especialmente la prensa progre, tan preocupados ellos por la falta de respaldo público por parte de Palin hacia un candidato al que ellos no votarían ni hartos de whisky (o sea, en cualquier momento a partir de las cinco y media de la tarde).

En mi opinión, Palin ha hecho estupendamente bien en no mencionarlo. Primero, porque no era el lugar ni el momento oportuno, siendo como era una reunión de gente que no tiene nada que ver con Romney (hubiera sido algo así como tener un recuerdo para George Lucas en una convención de fans de Star Trek), no simpatizan con él y el mismo Romney ha demostrado sobradamente que el sentimiento es mutuo. Quien mejor lo expuso fue tal vez Michelle Malkin cuando dijo durante su discurso: “Esto no es RepublicanOnline. Esto no es RomneyOnline. Esto es RightOnline”.

Segundo, porque dudo mucho que Sarah Palin vaya a respaldarle nunca DIRECTAMENTE. Y es que no creo que lo haga de esa manera. Creo que sí que terminará respaldándole como buena republicana porque de lo que se trata a fin de cuentas es de evitar que Obama vuelva a ganar, pero su respaldo será indirecto. Vamos, por eliminación. No sé si me explico. No será: “Apoyo a Mitt porque creo que será el mejor presidente que podemos tener”, sino que será algo así como: “Obama no puede volver a ganar y tenemos que obrar en consecuencia”. Pero todo va a depender mucho de quién sea el que escoja como candidato a la vicepresidencia. Se está hablando especialmente de Tim Pawlenty, el ex gobernador de Minnesotta, o Rob Portman, senador por Ohio, dos RINO sin el menor atractivo y capaces a matar de aburrimiento a una ostra. También es cierto que es desde los cuarteles de Romney de donde están surgiendo más falsedades relativas a la selección de Sarah Palin como su compañera de candidatura por parte de John McCain en 2008. En resumen, esas falsedades se refieren a que Palin no fue estudiada en profundidad antes de su selección, que corría prisa y McCain escogió a la primera persona que se le ocurrió y que fue por su culpa que McCain perdió las elecciones. De toda esta basura ya hemos tenido bastante a lo largo de estos últimos cuatro años y ya estamos más que hartos de desmentirla. Sin embargo, la insistencia que hay en ello ahora que llega el momento de repetir el proceso me mueve a pensar que se trata de una manera de preparar a la gente para un candidato vicepresidencial tan “apasionante” y seguramente tan “conservador” como lo es el propio Romney. Porque insistiendo en que Palin no estaba preparada y fue el debe de la candidatura McCain, lo que se está diciendo es que ningún conservador está preparado y sería suicida escoger a uno para complementar a Romney, debiendo éste optar por una figura centrada, bipartidista, bizcochable que dice aquél. O sea, un RINO rematado.

Pero es que si Romney hace una elección así, muy posiblemente tire por la borda todas las posibilidades que pudiera tener para ganar las elecciones en noviembre, pues eso provocaría el desencanto más absoluto entre los votantes conservadores, que sencillamente se quedarían en casa en lugar de ir a votar. ¿Cuál era la opinión entre los asistentes al RightOnline, que en definitiva son la voz del movimiento conservador estadounidense? Ninguno de los asistentes votaría a Romney si tuviera otra opción, pero comoquiera que ninguno de ellos quiere tener a Obama de presidente otros cuatro años, todos votarán por Romney. Y como muestra, las palabras de Jason Gillman, un bloguista de Michigan (RightMichigan.com):

Nuestra excitación no proviene de Mitt Romney. Proviene de echar a Obama de la Casa Blanca. No conozco a nadie entre todos los que estamos aquí a quien entusiasme Mitt Romney.

Y como que Romney no mola, su programa electoral deberá hacerlo so pena de acabar incluso con ese apoyo a regañadientes, tal y como dijo Bill Collier, otro bloguista de Pennsilvania (Freedomist.com):

Yo voto por el programa electoral, no por el hombre. Si el programa electoral se agua, mi entusiasmo decaerá dramáticamente porque ya tengo a un tipo por el cual no siento ningún entusiasmo. Pero podría superarlo si me das un buen programa electoral.

Cualquiera de ellos, y yo también, estarían encantados de que Romney escogiera como compañero de candidatura a alguien como el senador de Florida Marco Rubio (quien, ojo, me parece un traidor a la causa conservadora por algunas actuaciones suyas que he visto durante la temporada de primarias), el representante también de Florida Allen West o el senador por Kentucky Rand Paul, lo cual ya sería toda una sorpresa si el escogido fuera este último. ¿Se lo imaginan? ¿Un RINO y un libertario juntos? ¡Uf, uf, uf, qué fuerte!

De todas formas, como que Romney no gusta, el principal interés de los bloguistas conservadores estadounidenses actualmente son las elecciones al Congreso. Ello es muy bueno porque la verdad es que donde nos lo jugamos todo es en el Congreso. ¡Al demonio con la Casa Blanca! Ya sabemos que la va a ocupar un demócrata; lo que necesitamos es controlar a ese demócrata y mantenerlo bajo control y eso sólo se puede hacer con una sólida mayoría conservadora (que no es lo mismo que republicana) en ambas cámaras del Congreso. Eso quedó más que claro en las palabras del presidente de Americans for Prosperity, Tim Phillips, la fundación organizadora de RightOnline:

Vamos a tener a quien sea que gane bajo escrutinio, lo que no sucedió en 2001 [cuando fue elegido presidente George W. Bush]. Existe un movimiento ahora que no hemos tenido nunca con un presidente republicano. No hubo nunca nada parecido a lo que tenemos ahora durante los años de Bush. Si lo hubiéramos tenido, creo que todo habría sido diferente en lo que se refiere a leyes como No Child Left Behind, la expansión del gasto de Medicare, el incremento del déficit público, los earmarks y todo lo demás.

¿Les cuento una cosa? ¿Saben quiénes formarían la candidatura de ensueño ahora mismo de esos bloguistas conservadores? Palin-Walker. Nuestra Sarah Palin como candidata a la presidencia y Scott Walker, el gobernador de Wisconsin recientemente triunfador en su batalla contra los sindicatos y el Partido Demócrata. De hecho, hay muchas esperanzas puestas en Walker ahora que ha demostrado que un gobernador conservador con un programa político claro y sensato puede superar cualquier ridícula oposición que le ofrezcan los demócratas a poco que sea valiente y demuestre que no le tiene miedo al choque. Pero ¿alguien se imagina a Romney echándole cojones al asunto una vez que sea presidente? Pues si alguien se lo imagina, que empiece a escribir guiones cinematográficos porque su imaginación es verdaderamente portentosa. Romney me recuerda en este sentido a nuestro Josep Borrell, el fatuo aquel de quien muy acertadamente dijo su propio amo, Felipe González, que “tiene la mandíbula de cristal”. Le ganó unas primarias a Joaquín Almunia, pero luego demostró que era una nulidad absoluta.

Algo así puede pasarnos con Romney. El interés en estas elecciones presidenciales estriba, al menos para mí, en comprobar si el hartazgo de Obama podrá con la atonía que provoca Romney a la hora de ir a votar. Si los estadounidenses se aferrarán finalmente al Anybody But Obama (cualquiera antes que Romney). Es posible que sí, pero si yo fuera Romney me preocuparía mucho el ganar unas elecciones como mal menor aunque claro, para eso tendría que tener antes un mínimo de vergüenza. Y no creo que Romney vaya muy sobrado de ella. Y es que mi opinión fundamental sobre Romney no ha variado en todos estos meses; creo que Romney quiere ser presidente de los Estados Unidos, pero que no sabe para qué. Y que cuando lo consiga, si es que lo consigue, lo primero que hará será preguntarse: “Bueno, ¿y ahora qué?”. Y precisamente por eso, porque no tiene la más mínima convicción que le dicte el camino a seguir, acabará cayendo en manos de una banda de asesores que le mantendrán permanentemente en el mal camino, el de los RINO, pretendiendo contentar a todos y no satisfaciendo a nadie, que es lo que suele suceder en estos casos. Pero eso sí, cuando Mariano Romney y nuestro Mariano Rajoy se encuentren un día, cada uno habrá encontrado a su alma gemela y estoy seguro de que serán muy amigos.

Hay un colega mío por ahí, Mr. L, que ha escrito recientemente su opinión de que Romney será elegido presidente precisamente porque la gente está de Obama hasta los mismísimos y que eso en sí no será malo porque, si Romney gobierna como demócrata, que es lo que le pide el cuerpo, en 2016 sólo habrá un republicano capaz de enfrentarse a él en las primarias y desbancarlo: Sarah Palin. Su razonamiento es sólido, puesto que el único rival de un presidente RINOpublicano es un conservador de verdad, no otro RINO, y el único conservador de verdad que queda ahora mismo es Palin. En cambio, si ganase Obama, las elecciones de 2016 estarían mucho más abiertas al no haber presidente que reelegir y eso permitiría que se presentaran muchos más candidatos a las primarias republicanas, algunos RINO y otros no. No me disgusta la posibilidad, no. Y en 2016, con un Partido Republicano más conservador, con el movimiento Tea Party ocupando puestos de poder dentro de él, con el absoluto fracaso del socialismo de Obama y del medio socialismo de Romney, el camino estaría abierto a la restauración real, por fin, de los Estados Unidos como la patria de la libertad.

A veces, las cosas tienen que empeorar antes de empezar a mejorar. 2016 puede que sea el año, nuestro año. Pidámosle a Dios que lleguemos a verlo. Y que para entonces GRGP siga en activo, para que se lo pueda contar, ja, ja, ja.

Nos vemos el miércoles en Utah.

P.D. Amigo Santi: GRGP está abierto para que te desahogues, tú y todos los lectores, siempre que lo necesites. Me siento muy honrado de gozar de tu confianza y si me lo permites, yo también me quiero desahogar porque yo también opino como tú: ¡Mecago en Rajoy! ¡Qué malo nos has salido, maldito! (y encima no puedo decir eso de “si lo sé, no te voto” porque yo no voté).

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Una respuesta a LO CONFIESO: SOY UN JAB

  1. Santi dijo:

    Ja, ja, ja, qué humor tienes, amigo Bob.

    Y sí, seguramente Sarah actuará con el candidato Romney como tú dices. Pero será interesante verlo, tal vez nos sorprenda una vez más, en la forma o.. en el fondo. ¡Palin forever! ¡Palin 2016!

    Un saludo.

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