CAJÓN DE SASTRE

Empieza a hacer calor, amigos. El verano ya está aquí y ahora que la temporada de primarias republicanas ya ha terminado prácticamente (sólo faltan las citas del martes que viene en media docena de estados y la del 26 de junio en Utah, aparte de la segunda vuelta en Texas el 31 de julio) con la soporífera victoria de Mitt Romney, en lo que es la segunda vez consecutiva que un demócrata gana la nominación a la presidencia por el Partido Republicano, nos vamos a ver abocados a un tiempo de pocas noticias. Sin embargo, no por eso la actividad política va a reducirse, sólo que será menos evidente y se producirá principalmente entre bastidores y ahí no me dejan entrar y de poco voy a poder enterarme. Una pena, ¿verdad?

En fin, que haremos lo que podamos. Para empezar hoy, tenemos un par de notas de Sarah Palin en su página personal de Facebook referidas a las elecciones que se van a celebrar en Wisconsin el martes que viene. Ya saben, la votación de esa especie de moción de censura que los gerifaltes de los sindicatos allí se han sacado de la manga contra el gobernador, Scott Walker, y su vicegobernadora, Rebecca Kleefisch, culpables del horrendo crimen de pretender desmontarles el chiringuito y poner a cada cual en su sitio: a los trabajadores en su trabajo y a los sindicalistas, a trabajar también (¡qué horror!).

Scott Walker y Rebecca Kleefisch. Ya saben que me gusta ponerles fotos de la gente en la que no estén posando. Y ésta es bastante natural. ¡Guau, qué guapas son las chicas de derechas! ¡Y qué inteligentes! (Claro, por eso son de derechas).

Las últimas encuestas son positivas en lo que se refiere al gobernador Walker, pero no tanto en lo que se refiere a su vicegobernadora, Kleefisch, que es la parte más débil. Por ello, Sarah Palin ha querido recordar a los habitantes de Wisconsin que las cosas están que arden y que el martes que viene hay que ir a votar como sea, aunque haya que hacerlo en el carrito del niño y tirados por el perro. Éstas son las dos notas que les he mencionado:

Por favor, acuérdense de apoyar al gobernador Walker y a la vicegobernadora Kleefisch en la votación de la moción de censura del próximo martes. Wisconsin está todavía en primera línea de la batalla por el futuro de nuestra nación. El año pasado, Andrew Breitbart y yo hablamos en un rally en Wisconsin. Aquí está el vídeo con nuestros comentarios.

Se trata del famoso vídeo de un discurso que dio en Wisconsin en plena calle, mientras llovía, y que, en mi opinión es uno de los tres más importantes que jamás ha dado, juntamente con el de Evansville (Indiana) en 2009 y el de Indianola (Iowa) en 2012. Nosotros lo conocemos principalmente por aquella expresión memorable dirigida al presidente Obama con la que cerró su discurso: “Game On!” (¡Comienza el partido!) y con la que todos entendimos o quisimos entender que Sarah Palin iba a presentar su candidatura en las próximas primarias republicanas a la presidencia. Sigo pensando que sí, que ese día Sarah nos dio una señal de que había tomado ya su decisión y que se había puesto en marcha para hacerla realidad. Luego pasó lo que pasó y no pudo ser finalmente, pero ese día todos los que admiramos a Sarah Palin supimos que estaba dispuesta a dar un paso por nosotros.

Su segunda nota, que es realmente la primera de las dos que se publicó, es la siguiente:

La vicegobernadora Rebeca Kleefisch podría hacer uso de nuestro apoyo financiero también. Su oponente está obteniendo una ayuda económica masiva de última hora por parte de organizaciones de fuera de la capital federal. Demostrémosle que estamos detrás de ella. Por favor, visiten su página web www.rebeccaforreal.com para ayudarla.

Ciertamente, ya les he dicho que de las dos personas involucradas en estas votaciones, Kleefisch es quien lo está pasando peor. No sólo es menos conocida, sino que por tratarse de la vicegobernadora mucha gente cree que su papel no es tan importante como el del gobernador. Y sí que lo es. Veremos finalmente qué pasa, pero ya les digo que estoy bastante tranquilo con respecto a Walker y bastante inquieto con respecto a ella. Kleefisch es toda una Mama Grizzly y necesitamos que continúe en su cargo para asegurar la sucesión en Wisconsin una vez que Walker, a quien toda esta historia ha catapultado como una figura nacional, considere muy seguramente dar el salto a la política nacional.

Pasemos a otra historia. El verano con Romney haciendo una campaña electoral informal por ahí puede ser el peor que recordemos en muchos años. Sin embargo, hay unas fechas que no debemos olvidar de ninguna manera: 27, 28, 29 y 30 de agosto. ¿El lugar? El Tampa Bay Times Forum en Tampa (Florida). Son los días de celebración de la convención nacional republicana. Pero no es lo que suceda dentro lo que nos interesa, sino dos cosas que van a suceder fuera, especialmente una de ellas, y sobre las que estoy intentando averiguar todo lo que pueda.

La primera, la menos importante, pero que me atrae por lo que pueda suceder en ella, es el anuncio de los partidarios de Ron Paul de celebrar una especie de “festival libertario” de tres días de duración y que terminará justo el día antes del inicio de la convención. Se llamará el Paul Festival y, según anuncian los organizadores, tendrá “Música, entretenimiento y activismo”. Para los que puedan verlo, el lugar será el Florida State Fairgrounds, una especie de terrenos municipales situados a ocho millas de la ciudad de Tampa. No, el propio Ron Paul no asistirá, que el hombre ya está un poco mayor para estos festejos medio hippies, pero su hijo, Rand, el futuro del libertarianismo en los Estados Unidos, puede que sí. Divertido lo será un rato. Estos de Paul son lo más ingenioso que existe actualmente en el panorama político estadounidense. A mí me entusiasman muchas de sus ideas económicas, que comparto plenamente; no así las políticas, que me parecen majaderías. Pero de cualquier manera, son tipos con buenas intenciones y con los que tengo más en común que con la caterva de romneyianos que pululan por ahí, vulgo demócratas vergonzantes ansiosos porque Obama les acaricie el lomo siquiera una vez.

La segunda cosa que SÍ, SÍ, SÍ me interesa y sobre la que voy a poner toda mi atención durante esos días es el hecho de que Sarah Palin, a través de SarahPAC, ha contratado un espacio de cierto tamaño en el Channelside Bay Mall, justo a media milla (un paseíto) de la sede de la convención. De momento, nadie sabe qué va a haber allí: una tienda de recuerdos, una cueva de conspiradores, una oficina de reclutamiento de palinitas furiosos, etc. Posiblemente de todo un poco. Ni SarahPAC ni la propia Sarah Palin han dicho una palabra sobre ello y los que lo sabemos, lo sabemos porque nos preocupamos de revisar las cuentas de SarahPAC publicadas cada trimestre en la página web de la FEC (Federal Elections Comission), donde aparece ese desembolso de 4.500 $ como “Paga y señal a cuenta de un espacio”. Por supuesto, tan pronto como el 1 de julio se publiquen las cuentas del segundo trimestre, volveré a chafardear a ver si hay facturas por globos, matasuegras y demás.

Que Sarah Palin estará presente en la convención, eso ya nos lo ha dicho ella varias veces. Que va a tener un local propio por ahí, eso no lo sabíamos. Imagino que será una especie de oficina de relaciones públicas dedicada a trabar contacto con todos aquellos partidarios suyos, ya sea de a pie y con algún tipo de cargo dentro del Partido Republicano. Por supuesto, venderán de todo allí: gorras, camisetas, DVD de The Undefeated, etc. Quizás la propia Sarah Palin pase algún rato allí, saludando a sus partidarios. En principio, no le veo más función que la de hacer de punto de encuentro entre los miles de palinistas que acudirán a la convención y la organización política de Sarah, el SarahPAC, pero no es de descartar alguna sorpresa (o muchas sorpresas), puesto que ya sabemos que ésa es la especialidad de Sarah. Ella va haciendo y luego te lo encuentras y el placer es doble: por lo bueno que es y porque te ha cogido completamente por sorpresa.

“Eooo, Bob, al fin has venido. Te estaba esperando”, me dice Sarah Palin en mis sueños. “¿Te apetece un bocata de salchichón de alce? Llevo uno en el bolso”. ¡Maldita sea, siempre me despierto antes de que me lo dé!

No sé si alguno de ustedes tiene pensado llevar a los niños al Disneylandia de Florida este verano, pero si lo va a hacer y puede reservarse un día de los cuatro finales de julio para darse una vuelta por allí, seguro que lo disfrutara como un enano. ¡Tendría que ir yo también, demonios! ¿Quién sabe? Quizás lo haga.

Y ya para terminar, ahora que se empieza a hablar de quién va a ser el compañero de candidatura de Romney y se aprovecha para sacar de nuevo a colación lo que sucedió hace cuatro años cuando McCain eligió a Sarah Palin para ese puesto, repitiendo otra vez la estupidez de que McCain la escogió a ciegas y así le salió, me ha parecido interesante traducirles un artículo que apareció hace algún tiempo en la prensa estadounidense. Se trata de uno escrito por Arthur B. Culvahouse, quien, para los que no lo sepan, es un abogado que en 2008 se ocupó de la tarea de estudiar y seleccionar al mejor candidato a vicepresidente y presentárselo a McCain para que éste le diera su visto bueno definitivo. El caso es que Culvahouse se decantó finalmente por Palin y McCain estuvo de acuerdo con él. En este artículo, explica cómo llegó a la conclusión de que Palin era la persona adecuada y no está de más que lo leamos todos para así poder cerrar algunas bocas que sólo se abren para decir estupideces.

A.B. Culvahouse: Lo que he aprendido evaluando nominados a la vicepresidencia.
Mantengo mi consejo con respecto a Sarah Palin: “Alto riesgo, alta recompensa”.

Por A.B. Culvahouse

A una corta lista de entre cinco a quince líderes estadounidenses les será pronto notificado que el presunto candidato republicano a la presidencia cree que ellos son serios contendientes para ser su compañero de candidatura. Se les pedirá su aquiescencia para unirse a él en la candidatura del Partido Republicano si es elegido, y, mientras tanto, para someterse a una investigación de antecedentes más intrusiva y de largo alcance por parte de los abogados y asesores que trabajan para la campaña electoral. Ningún otro candidato, ni siquiera el propio candidato a la presidencia, está sometido al mismo escrutinio.

He sido abogado en ambos lados del proceso republicano de investigación de antecedentes a la vicepresidencia. Ayudé a los posibles candidatos a superar el proceso de investigación en cuatro elecciones, empezando en 1976, y tuve el honor de realizar la investigación de antecedentes en nombre de John McCain en su campaña electoral de 2008. Para aquellos de ustedes que han logrado mantenerse al margen de la revisionista película de HBO acerca de esa campaña, yo dirigí el equipo que investigó a Sarah Palin, al parecer, los cinco días de mayor valor periodístico de mi vida.

Para los “investigados”, el proceso puede parecer ad hoc, opaco y a veces caprichoso. Después de haber disfrutado de ilustres carreras en el gobierno, se encuentran con el poder ilimitado del candidato presidencial de escoger a su compañero de candidatura, sobre la base de cualquier criterio que él considere pertinente y sin previo aviso, así como a un proceso de selección cada vez más complejo, que no tiene precedentes en su experiencia política.

En 2008, nuestro equipo comenzó la preparación de informes de investigación de antecedentes de una lista de más de dos docenas de individuos que, sin ellos saberlo, habían sido seleccionados para su examen por el senador McCain. Buceamos en bases de datos públicas, archivos de medios de comunicación, blogs políticos y otras fuentes que permitieron que nuestra búsqueda siguiera siendo discreta. Los que sobrevivieron a la criba y pasaron de una larga lista a otra corta fueron recompensados con el examen más íntimo que existe en el mundo de la política.

Los potenciales candidatos a la vicepresidencia de esa lista corta están obligados a entregar sus declaraciones de impuestos, historias clínicas, estados financieros, expedientes judiciales y cualquier otra cosa con la etiqueta “privada y confidencial”, al mismo tiempo que responden a la mayor cantidad de preguntas sobre sí mismos, sus cónyuges, hijos y su familia extendida, preguntas que no se me ocurriría plantear en cualquier otro contexto.

Sin embargo, como en todas las campañas, si nos hubiéramos permitido que intervinieran los buenos modales, todo lo que nos hubiéramos perdido muy seguramente, habría sido sacado a relucir por otra persona. En 1976, el cuestionario de investigación de antecedentes de de la campaña electoral de Ford tuvo 16 preguntas; el que se utilizó en 2008 tenía casi 80, con múltiples subapartados. Preguntamos acerca de infidelidad, acoso sexual, discriminación, plagio, alcohol o adicción a las drogas, impuestos debidos, historial de crédito y el uso de cargos públicos o sus recursos para el beneficio personal. No había nada que estuviera fuera de los límites.

La investigación de antecedentes de Sarah Palin no fue menos rigurosa, sólo comprimida. Ella fue una adición tardía a la lista corta, catapultada a la contienda por el cálculo de la campaña electoral de que una mujer ampliaría el atractivo de la candidatura. Nuestro equipo de abogados produjo el esperado informe detallado de investigación de antecedentes, sólo que comprimieron ocho semanas de investigación en menos de una. Sacamos información de sitios web basados en Alaska, incluyendo blogs críticos locales y copias de sermones de la iglesia de Wasilla.

Ayudados por la sincera información proporcionada por la gobernadora Palin, identificamos y reportamos cada asunto que surgió posteriormente (con una excepción: la pertenencia de su marido al Partido de la Independencia de Alaska).

Eso incluye el embarazo de su hija, que la gobernadora mencionó en una conversación privada, y la investigación ética provocada por el despido en julio de 2008 del Comisionado de Seguridad Pública de Alaska Walter Monegan por supuestamente negarse a despedir al ex cuñado de la gobernadora, lo que más tarde sería conocido como el Troopergate. De hecho, presentamos a la campaña electoral de McCain un análisis de seis páginas de esa investigación inicial y, en noviembre de 2008, la Junta de Personal del Estado de Alaska encontró que la gobernadora Palin no había violado ninguna ley ética.

Las respuestas de la gobernadora Palin a mis preguntas sobre situaciones hipotéticas estándar (si estaría dispuesta a usar armas nucleares para defender a nuestro país, si autorizaría un ataque contra Osama bin Laden a pesar de que supiera que iban a morir también numerosos civiles) demostraron una impresionante resolución y sensibilidad.

Sin embargo, aconsejé al senador McCain que, dado que sus funciones no habían abarcado nunca la política exterior o los temas de defensa, la gobernadora Palin no estaría listo para ser vicepresidente el 20 de enero de 2009, pero que creía que tenía la presencia y la capacidad para acabar estándolo y ganarse ese puesto. Así resumí su selección como “alto riesgo, alta recompensa.” Me atengo a ese consejo.

En nuestras elecciones presidenciales actuales, a pesar de los muchos riesgos políticos y humillaciones personales implicados, puedo predecir que pocos en la lista corta del gobernador Mitt Romney declinarán la oportunidad de ser considerado. En mi experiencia, cuando los posibles candidatos a vicepresidente se les pide que se someten al proceso de investigación de antecedentes, sus meditadas razones para negarse, y tal vez sus ambiciosos motivos para aceptar, son superados por sentimientos que proceden de uno noble instinto.

En el verano de 2008, le pregunté a cada persona de la lista corta de John McCain: “¿Por qué quiere ser vicepresidente?”. La pregunta raramente era una sorpresa, pero después de que terminaran con la respuesta estándar, cada posible candidato comenzó a hablar desde el corazón sobre el honor, el servicio y la obligación, en ocasiones con los ojos húmedos. Sus sucesores en la lista breve de este ciclo electoral merecen nuestro respeto en la misma medida en que van a recibir nuestro escrutinio.

Pasen un buen domingo. El martes por la noche estaremos todos en Wisconsin. Y el miércoles, aquí en GRGP.

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Una respuesta a CAJÓN DE SASTRE

  1. Santi dijo:

    Una pregunta, Bob, ¿quién crees que ganará, Obama o Romney?. O tal vez te debería preguntar: ¿quién te gustaría que ganase? ¿qué le interesaría más a Palin de cara a su carrera política para el 2016?

    Mis sentimientos están encontrados. No quiero que gane Obama en absoluto, pero Romney tal vez haga una política parecida con el agravante de hacerlo con el marchamo republicano.

    Un saludo.

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