CRUZ MEDIO GANA HOY… Y GANARÁ DEL TODO DENTRO DE DOS MESES

Las noticias de Texas son buenas. Ted Cruz, el candidato a senador apoyado por Sarah Palin (y por todos nosotros) ha logrado forzar la segunda vuelta en las primarias republicanas, lo cual tiene mucha importancia y era el objetivo primordial ahora mismo. Recordemos que su rival es el actual vicegobernador del estado, David Dewhurst, y que estaba haciendo frente a unas elecciones con ni más ni menos que siete rivales más, con lo que eso implica de fragmentación del voto. Finalmente, Dewhurst ha logrado la victoria con un 45% de los votos, mientras que Cruz ha quedado en segunda posición con un 34%. Lo bueno del caso es que en Texas, la ley electoral establece que si ninguno de los candidatos obtiene un resultado por encima del 50% en la primera vuelta, debe celebrarse una segunda con los dos candidatos más votados. Y eso es lo que ha logrado Cruz: convertirse, ahora sí, en el único rival de Dewhurst.

Esa segunda vuelta se celebrará en lo más tórrido del tórrido verano tejano, el próximo 31 de julio. Será de lo más interesante porque esta vez no habrá matices, como los ha habido hasta ahora en que cada candidato era más o menos establishment o más o menos teapartier (sí, sigo pensando que la guerra en el seno del GOP está más que declarada y que esos son sus dos bandos, añadiendo además el de los oportunistas que están siempre con el que vence). El 31 de julio la decisión será entre un candidato respaldado por el aparato del Partido Republicano, Dewhurst, o un candidato unánimemente respaldado por el movimiento Tea Party en Texas, Cruz. Y si encima resulta que uno de ellos, Cruz, tiene el apoyo adicional de Sarah Palin y encima es de origen hispano, ¿qué más se puede pedir? Ojalá pudiera votar yo allí porque ya se pueden imaginar a favor de quién lo haría, ¿verdad?

Les detallo como han ido evolucionando las encuestas en estas últimas fechas:

Como podemos ver, Dewhurst es fuerte y se mantiene constante en sus porcentajes, pero Cruz no ha dejado de crecer y lo que verdaderamente importa ahora es hacia qué bando se van a decantar los votantes de Leppert, que son lo bastante numerosos como para poder decidir las elecciones. Ya veremos. Lo que sí puedo decirles es que me imagino perfectamente a Sarah Palin dándose una vuelta por Texas y acudiendo a algún acto público de Cruz. Arizona queda muy cerca de Texas y supongo que este verano los Palin pasaran un tiempo en su nueva casa en aquel estado. Así que, me juego doble contra sencillo a que tenemos una foto de Palin y Cruz juntos dentro de apenas un mes o así, justo cuando más daño le pueda hacer a las esperanzas de Dewhurst (por cierto, sugerencia para éste: invita a Romney a un acto público tuyo… ¡Es mano de santo para perder, amigo!).

Por otra parte, no olvidemos que la semana que viene, el día 5, tenemos una importante cita en Wisconsin: lo que yo llamo la “votación de censura” (recall elections) de su gobernador, Scott Walker, y su vicegobernadora, Rebecca Kleefisch. Forzada esta situación principalmente por los sindicatos del estado, indignados por la voluntad de Walker de poner freno de una vez a sus abusos, el Partido Demócrata se ha visto de alguna manera arrastrado a esta aventura y lo mejor que se puede decir es que su apoyo a la idea ha sido tibio. Tal es así que ya hay quien ha empezado a llamar a toda la aventura el “Big Labor’s Waterloo” (“el Waterloo del sindicalismo”), lo cual es todo un síntoma.

Walker sigue en cabeza en las encuestas. Es cierto que por un margen de una cifra, pero se mantiene firme. Recordemos que su rival es el actual alcalde de Milwaukee Tom Barrett, quien ya fue su rival en las elecciones a gobernador celebradas hace tan solo dos años. Para Barrett, la cuestión tiene miga: dos candidaturas en dos años. Si no vence ahora, que es cuando más cerca está de ello, ya puede despedirse de hacerlo nunca y conformarse con la alcaldía. Sin embargo, maldita la gracia que le tiene que hacer cuando no sólo el Partido Demócrata se resiste a gastar un dólar más en una campaña electoral que, de puertas adentro, saben perdida, sino que además tiene que ver como alguien tan cualificado para hablar en nombre del establishment demócrata como lo es David Axelrod, el antiguo director de campaña de Obama, sale en la televisión asegurando que una derrota de Barrett no tendría ninguna repercusión negativa para Obama de cara a las elecciones presidenciales.

O sea, que te cierro el grifo de la pasta y empiezo a desmarcarme de lo que pueda pasar en Wisconsin, dejando a Obama al margen. Si esos tipos tuvieran la más mínima posibilidad de ganar, no estarían poniendo tierra de por medio a una semana de las votaciones, ¿no?

Además, da gusto ver como en Wisconsin todos los republicanos están unidos detrás de Walker y de Kleefisch, tanto los malos bichos del establishment (¿podrán redimirse quizás?) como los buenos patriotas del Tea Party, trabajando juntos todos ellos y volcándose para lograr mantener a Walker en su cargo. Ojalá hubiera sido así siempre: un buen candidato y todos apoyándolo. Pero no siempre pasa. Imagínense si ese buen candidato hubiera sido Sarah Palin para la presidencia. ¡Qué verano más magnífico íbamos a pasar entonces!

Pero no ha podido ser y toca aburrirse hasta el borde del suicidio con Romney.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Elecciones al Congreso 2012 y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s