¡Y MÁS CALDO TODAVÍA!

Ayer conocimos un poco a Deb Fischer, la candidata favorita de Sarah Palin para convertirse en la próxima senadora republicana (rama conservadora decente) por Nebraska. Un apoyo éste, el de Sarah, que no puede ser más controvertido, puesto que ha optado por una candidata que no sólo era la tercera en las preferencias de los electores hasta hace poco, sino que además lo ha hecho contra la opinión de muchos reconocidos partidarios suyos, como mi admirado Mark Levin o varias ramas del movimiento Tea Party, que han hecho público su apoyo a uno de los otros dos candidatos. ¿Que si me sorprende? En absoluto. Ya se lo digo siempre: Palin es Palin y quien pretenda saber qué piensa o qué va a hacer está condenado a llevarse un chasco tras otro y acabar irritado porque “la tía esa no hay manera de que haga lo que yo digo que tiene que hacer”, como bien le ha pasado a más de uno que todavía no ha podido digerir el que Palin no le llame cada día para pedirle instrucciones.

No es mi caso, ya que no tengo la más mínima intención de “dirigirla”, si es que se puede decir así. Yo soy palinista (o palinita, como prefieran) sin reservas, entiendo que la que se está jugando los cuartos es ella y que yo mientras vivo tan tranquilamente en mi casa, por lo cual lo menos que puedo hacer es respetar sus decisiones y pensar que sus buenas razones ha debido de tener para tomarlas, me gusten o no me gusten. Así, me limito a seguir sus andanzas, intentar adivinar cuáles son sus intenciones y confiar en que tenga éxito en su empeño porque de ese éxito depende en gran parte lo que vaya a ser del mundo en un futuro próximo. El caso es que mientras tanto no sé qué me divierte más: si ver a los rojazos rabiando a más y mejor porque Palin ha hecho esto o lo otro y eso les saca de quicio o ver a los RINOflautas rabiando aún más por lo mismo. Creo que lo segundo, por aquello de que ya es hora de ir desenmascarando a todos esos falsarios que se las dan de conservadores de toda la vida y no tienen ni idea de quién es Burke. Aprovecho para recomendarles a todos la lectura del último comentario de nuestro amigo Educantabro por lo que tiene de magistral a la hora de exponer esto mismo que les estoy contando.

Y dicho esto, vamos a hablar de un nuevo palinito, tal y como les prometía ayer. En este caso se trata de Rafael Edward Cruz, más conocido como Ted Cruz. Nacido en Calgary (Canadá) el 22 de diciembre de 1970, Cruz es hijo de un cubano que, tras luchar junto a Fidel Castro en la revolución cubana y ser encarcelado y torturado por las fuerzas de Batista, logró escapar, dejó Cuba y emigró a los Estados Unidos, a Austin (Texas) concretamente. Eso fue en 1957 y su intención era la de empezar a estudiar en la Universidad de Texas, lo cual era toda una osadía teniendo en cuenta que el chico llegó a los Estados Unidos sin saber hablar inglés y con sólo un billete de 100 dólares cosido a su ropa interior para que no se lo robaran. Pero como precisamente eso es el “sueño americano”, en lugar de lloriquear clamando contra el cielo por lo dura que es la vida, se arremangó, empezó a trabajar como friegaplatos en un restaurante y no cejó en el empeño de lograr licenciarse, lo que finalmente consiguió. Por su parte, la madre de Cruz es estadounidense.

Ted nació en 1979 en Canadá, donde sus padres residían temporalmente por motivos de trabajo. A la vuelta de estos a los Estados Unidos, Cruz empezó sus estudios universitarios, yendo primero a Princeton primero y licenciándose luego en Derecho en Harvard ni más ni menos. Como curiosidad, mientras estudiaba en Princeton Cruz formó parte del equipo de debate de la universidad, logrando convertirse en el mejor orador del país en 1992, lo cual para un político es todo un plus. Por su parte, una vez en Harvard, Cruz se convirtió en editor de la Harvard Law Review, igual que cierto plumífero que se pasa todo el día cacareando sobre lo mismo. Cruz está casado y tiene dos hijas llamadas Caroline Camille y Catherine Christiane, además de una cierta obsesión por la letra “c” como podemos ver.

En la actualidad, Cruz es trabaja en una firma de abogados, pero entre 2003 y 2008 fue el abogado-jefe del estado de Texas, un puesto no electivo que es nombrado por el fiscal general del Estado de Texas, siendo el primer hispano en ser nombrado como tal y también el más joven en todos los Estados Unidos y quien más tiempo ha ocupado el puesto en la historia de Texas. No es un novato en la escena política puesto que además de su tiempo como abogado-jefe, Cruz ha desempeñado diversos cargos de relevancia en el departamento de Justicia, en el Tribunal Supremo de los Estados Unidos y en la Comisión Federal sobre el Comercio, además de servir como asesor de la campaña Bush-Cheney en 2000 y ser profesor asociado en la Universidad de Texas, de nuevo igual que el mismo plumífero de antes, pero sin tanto cacarear.

Un currículo de lo más interesante, ciertamente. Pero que se redondea cuando sabemos que Cruz se ha especializado a lo largo de su carrera como abogado en las demandas presentadas ante el Tribunal Supremo de los Estados Unidos, donde ha presentado muchos casos. Uno de los más destacados, y que me suena hasta a mí, fue el conocido como Distrito de Columbia v. Heller, donde Cruz logró que el Tribunal Supremo fallara a favor de la Segunda Enmienda de la Constitución, la del derecho a poseer y llevar armas encima, garantizando la aplicación de ese derecho en todos los Estados Unidos.

Otros casos relevantes que ganó y que nos pueden interesar conocer son su defensa del monumento a los Diez Mandamientos sito en el Capitolio de Texas, que algunos pretendían derribar, y su defensa de la recitación del Pledge of Allegiance (juramento de lealtad) en las escuelas públicas texanas, así como el caso Medellin v. Texas, cuando el Tribunal Penal Internacional quiso reabrir las causas de 51 criminales condenados a muerte en todos los Estados Unidos.

Por lo que se refiere a las elecciones al Senado, Cruz está compitiendo por el escaño ocupado actualmente por otra senadora republicana, Kay Bailey Hutchinson, quien les sonará sin duda porque fue una de las candidatas en las primarias a gobernadora de Texas celebradas en 2010, cuando el entonces gobernador Rick Perry logró alzarse con la disputadísima nominación gracias sobre todo al apoyo de Sarah Palin. Hutchinson lleva ya 18 años en el Senado y tras algunos dimes y diretes sobre si se iba a presentar a la reelección o no, finalmente ha decidido que no (aunque yo creo que eso más bien lo han decidido otros porque ella contaba con convertirse en gobernadora y entonces dimitir de su escaño senatorial, pero como que no lo ha logrado ser, quería continuar a pesar de algunas voces en contra dentro de su partido y, finalmente, ha desistido de repetir en el pesebre).

Los rivales de Cruz son un montón. En concreto, todos estos:

  • Glenn Addison, propietario de una funeraria.
  • Joe Agris, cirujano plástico.
  • Curt Cleaver, empresario.
  • David Dewhurst, vicegobernador de Texas.
  • Ben Gambini, empresario.
  • Charles Holcomb, juez jubilado.
  • Craig James, periodista deportivo.
  • Tom Leppert, antiguo alcalde de Dallas.
  • Lela Pittenger, abogada.

De todos ellos, los que tienen alguna posibilidad son sólo tres: Cruz, Dewhurst y Leppert. De momento, el favorito es Dewhurst, quien lidera las encuestas aunque todavía hay un gran número de indecisos. Cruz ocupa un consistente segundo puesto a poca distancia de Dewhurst y Leppert es el tercero, muy rezagado con respecto a los dos primeros. Es por ello que el anuncio el martes pasado por parte de la campaña electoral de Cruz de que ha obtenido el apoyo de Sarah Palin, justo cuatro días antes de que sea abra el plazo para votar por correo (las primarias se celebrarán el día 29 de mayo), pueden marcar un antes y un después en la campaña de Cruz.

De todas formas, Cruz no es un don nadie y a diferencia de Fischer en Nebraska, a quien apenas nadie más que Sarah Palin ha apoyado, él sí que ha recibido sus buenos apoyos: Jim DeMint, Rand Paul, Mark Levin, Erick Erickson, FreedomWorks, etc. En este caso, sí que coinciden todos: Cruz es el hombre. Lo que no pasó en Nebraska, donde cada uno apoya a un candidato diferente y sólo Palin ha apoyado a Fischer. ¿A que tiene valor esta mujer? Nadie le dice lo que tiene que hacer y tanto le da si les gusta a los demás o no. Sólo por eso sería una gran presidente de los Estados Unidos, lo que nunca logrará ser Mariano Romney (¡muy bueno, Educantabro!), aunque como que no lo va ser nunca, poco importa.

En esta ocasión, Sarah Palin también ha proporcionado su apoyo a Cruz a través de una carta de respuesta a otra carta previa de éste en la que le rogaba su apoyo, lo cual me hace pensar que son cartas de hace algún tiempo que Palin les remitió con la indicación de que las hicieran públicas cuando más les conviniera y ese momento es ahora. En ella, Palin dice:

Nos enorgullecemos de unirnos a los conservadores de Texas y de toda la nación apoyando tu campaña electoral para llegar a ser el próximo senador del estado de la estrella solitaria. Tus principios conservadores, apasionada defensa de nuestra Constitución y de nuestro sistema de libre mercado destacan en un momento en que estas piedras fundacionales de nuestra libertad y prosperidad están bajo ataque. Nuestro objetivo común no es sólo el de cambiar la mayoría que controla el Senado, sino asegurar que conservadores con principios como tú están allí para defendernos.

A esta carta, Cruz respondió declarando:

La gobernadora Palin ha sido una inspiración para los conservadores de todo Texas y de toda la nación. Sus principios y su pasión a la hora de defenderlos, así como el nunca asustarle el decir la verdad al poder y al establishment. Me siento honrado de haber recibido el apoyo de la gobernadora Palin mientras luchamos para restaurar la cordura fiscal al circo que es Washington. Con el apoyo de la gobernadora Palin, y el apoyo de decenas de miles de conservadores por todo Texas, devolveremos a nuestro país a la senda correcta, tomaremos las riendas del gasto y la deuda fuera de control en Washington y restauraremos la Constitución.

Como pueden ver, la respuesta de Cruz repite uno tras otro los temas comunes de Sarah Palin, señal de que no son imaginaciones suyas y que muchos miles de compatriotas suyos los comparten. Y para todos aquellos que se empeñan una y otra vez en asegurar que Palin no le importa a nadie y que es incapaz de convencer a su perro para que se tumbe en el suelo y no en el sofá de su casa, ¿por qué demonios iban a preocuparse tantos candidatos en obtener su apoyo si eso fuera así? Ya hemos visto que tanto Fischer como Cruz fueron ellos los que rogaron a Palin que les apoyara. Seguro que encima de la mesa de su despacho hay muchas cartas más similares. De hecho, sé incluso de alguna que no ha obtenido respuesta y buen berrinche ha cogido el remitente por no poder lucir una carta con el membrete de Palin en su página web. Pero de ese cretino hablaremos otro día. Por ahora, quedémonos con estos dos nombres: Fischer en Nebraska este martes que viene y Cruz en Texas dentro de tres semanas. ¿Palin Power? Confiemos en que sí.

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Esta entrada fue publicada en Elecciones al Congreso 2012 y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a ¡Y MÁS CALDO TODAVÍA!

  1. Santi dijo:

    Sí, amigo Bob, nuestra Palin es imprevisible. Sus designios son inescrutables. Confiemos en ella y, por ello, en Cruz. ¡Aúpa los hispanos conservadores con sentido común!

    Un saludo.

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