¿ES RON PAUL UN EXTRATERRESTRE DEL PLANETA 10?

Puede parecer una exageración, pero la pregunta del título no es mía sino que la he visto hacer a muchos otros comentaristas políticos (bueno, comentaristas ellos que yo sólo soy un mero cronista). El caso es que este buen hombre, Ron Paul, de 76 años de edad, aspecto afable, modales corteses y un historial político sin tacha, es tratado habitualmente de “loco de atar” por sus propuestas políticas. Unas propuestas que, a diferencia de otros políticos como Mitt Romney, por ejemplo, son las mismas que lleva manteniendo desde la primera vez que se presentó a unas elecciones a la presidencia de Estados Unidos, allá en 1988. Es cierto que la mayoría de ellas son más que osadas, algunas incluso descabelladas, pero lo que nadie puede negar es la honradez de la persona que tan dignamente las sostiene. No soy yo tan libertario como para sentirme atraído por la figura de Paul, pero tampoco soy tan poco imaginativo como para no dejarme asombrar por él e incluso haberme dejado convencer por sus argumentos en varias ocasiones (ya les contaré). Es por eso por lo que he pensado que bien podríamos echar un vistazo a lo que está proponiendo últimamente este hombre a los votantes del Partido Republicano y así decidir finalmente si Paul es realmente un extraterrestre o por el contrario es un terrícola como nosotros, sólo que algo más valiente que la media porque no tiene miedo a decir lo que piensa y a defenderlo en público con todas sus fuerzas.

Ron Paul en pleno discurso. Un ejemplo de honradez política. Lo mismo que decía en los años 90 lo está diciendo ahora en 2011. ¿Terquedad o coherencia? Que cada uno elija por su cuenta.

Un poco sobre Ron Paul

Ante todo, un poco sobre el hombre (o extraterrestre). Ron Paul se llama realmente Ronald Ernest Paul y nació el 20 de agosto de 1935 en Pittsburgh (Pennsylvania), hijo de Howard Caspar Paul y Margaret Paul (de soltera Dumont). Licenciado en Biología por el Gettysburg College en 1957 y doctor en Medicina por la Duke University School of Medicine en 1961, Paul se casó en 1957 con Carolyn “Carol” Wells, teniendo el matrimonio cinco hijos: Ronald (conocido como “Ronnie”), Lori, Randal (conocido como “Rand”), Robert y Joy. En 1961, Ron y su esposa Carol se mudaron de Pennsylvania a Michigan, donde él completo sus estudios de Medicina como médico interno en el Henry Ford Hospital de Detroit (Michigan). Inmediatamente se alistó en las Fuerzas Aéreas donde sirvió como cirujano entre 1963 y 1965 y posteriormente formando parte de la Guardia Nacional entre 1965 y 1968, retirándose con el grado de capitán.

Los Paul se mudaron a Texas en 1968 donde Ron abrió su propia consulta médica como médico especialista en Obstetricia y Ginecología, habiendo ayudado a nacer a más de 4.000 niños durante todo el tiempo que ejerció profesionalmente como tal. Como médico, Paul pronto empezó a llamar la atención al bajar continuamente sus tarifas e incluso aceptar trabajar gratuitamente en muchas ocasiones, negándose en redondo a aceptar pagos por parte de Medicaid o Medicare. De hecho, se ha negado incluso a solicitar la pensión de jubilación que le corresponde por ley, alegando que recibir dinero por parte del gobierno sería “hipócrita e inmoral” por su parte después de tanto y tanto como ha criticado el sistema público de pensiones a lo largo de toda su vida política.

Por lo que se refiere a su carrera política, Paul es actualmente miembro de la Cámara de Representantes de Estados Unidos por la 14ª circunscripción electoral de Texas, que abarca el sur y el sudoeste alrededor de Houston, incluyendo la ciudad de Galveston (mi favorita de todo el país; si algún día me pierdo, búsquenme allí), escaño que ocupa desde 1996.Anteriormente, había sido miembro de la Cámara de Representantes de Texas por la 22ª circunscripción electoral de Texas, habiendo servido en tal cargo desde 1979 hasta 1985.

En Washington, Paul es miembro de los comités sobre Asuntos Exteriores y Servicios Financieros y del comité conjunto sobre Economía, además de ser el presidente del subcomité de Política Monetaria y Tecnología, adscrito al comité de Servicios Financieros. Además, Paul es un reputado ensayista que ha publicado más de una docena de libros, la mayoría de los cuales se centran en cuestiones de economía, defendiendo las tesis de la llamada “Escuela Austríaca de Economía”, fundada por Ludwig Von Mises y cuyo principal exponente es Friedrich Hayek. Así, una relación más o menos completa sería la siguiente:

  • Gold, Peace, and Prosperity: The Birth of a New Currency (1981).
  • The Case for Gold: A Minority Report of the U.S. Gold Commission (1982).
  • Abortion and Liberty (1983).
  • Ten Myths About Paper Money: And One Myth About Paper Gold (1983) .
  • Mises and Austrian Economics: A Personal View (1984).
  • Freedom Under Siege: The U.S. Constitution After 200 Years (1987).
  • Challenge to Liberty: Coming to Grips with the Abortion Issue (1990).
  • The Ron Paul Money Book (1991).
  • A Republic, If You Can Keep It (2000).
  • The Case for Defending America (2002) .
  • The Ron Paul – Liberty In Media Awards–2001, 2002 and 2003.
  • Indecency in the Media: Rating and Restricting Entertainment Content: Should the House Pass H.R. 3717, the Broadcast Decency Enforcement Act? (2005).
  • Compulsory National Service: 2006–2007 Policy Debate Topic: Should the All-Volunteer Force be Replaced by Universal, Mandatory National Service? (2006).
  • A Foreign Policy of Freedom: Peace, Commerce, and Honest Friendship (2007).
  • Pillars of Prosperity (2008).
  • Ron Paul Speaks (2008).
  • The Revolution: A Manifesto (2008).
  • End the Fed (2009).
  • Liberty Defined: 50 Essential Issues That Affect Our Freedom (2011) .

Y aparte de todo esto, una larga serie de introducciones, colaboraciones y otro tipo de escritos dan fe de que Paul bien puede ser un extraterrestre, pero en todo caso es un extraterrestre culto y leído, perfectamente capaz de expresar sus ideas con orden y concierto, argumentarlas y defenderlas con acierto contra un oponente. O sea, que si toma una postura, no lo ha hecho alegremente sino que antes habrá sopesado sus pros y contras y tomado su decisión basándose en argumentos racionales y no en la moda del momento. Finalmente, comentar que uno de sus hijos, Rand, es actualmente senador por Kentucky, habiendo sido elegido en las pasadas elecciones del midterm después de una apasionante campaña electoral en la que se benefició incluso del apoyo explícito de Sarah Palin.

Antes de ésta, Paul ya se había presentado como candidato a la presidencia de Estados Unidos otras dos veces. La primera fue en 1988 y lo hizo no como candidato nominado del Partido Republicano sino del Partido Libertario, del que ya les he hablado en alguna ocasión; la segunda fue en 2008 y ahora sí buscando la nominación del Partido Republicano, que no logró. Ésta es la tercera vez que lo hace, habiéndolo anunciado el 13 de mayo de este año. Un poco más tarde, el 12 de julio, Paul anunció que no buscaría su reelección como congresista con la intención de centrarse exclusivamente en su intentona presidencial, algo que suena más bien a retirada definitiva del mundo de la política porque él es el primero que sabe bien que nunca logrará la nominación republicana, pero ciertamente es una manera de despedirse a lo grande.

Y un poco más sobre sus propuestas

Ante todo, creo que deberíamos dejar clara una cosa: Paul no es republicano, es libertario. Los libertarios son una especie de anarquistas de derechas que, en algunas cuestiones, coinciden plenamente con nosotros, los conservadores, pero que en otras se pasan un montón, resultando incluso más radicales que los izquierdistas. Básicamente se trata de unos individualistas acérrimos, demasiado individualistas y demasiado acérrimos para mi gusto. El que Paul forme parte todavía del Partido Republicano es uno de esos misterios de la vida que nadie te explica nunca. Y es que como todos sabemos, existe un Partido Libertario en Estados Unidos y mi opinión es que debería afiliarse a él y defender sus ideas allí y no tocar las narices aquí. Además, su negativa de 2008 a respaldar a John McCain como candidato del Partido Republicano a las elecciones presidenciales fue una actitud bochornosa que me hizo sonrojar. Si el nominado hubiera sido él, seguro que habría exigido que todo el Partido Republicano le apoyara en bloque, ¿verdad? Pero como el nominado fue otro, él respaldó a los candidatos del Partido Libertario, del Constitucionalista, etc… ¡Si hasta respaldó a Ralph Nader!

Dicho esto, vamos a hacer un somero repaso a sus posturas políticas, señalando antes que Paul tiene un apodo: “Dr. No”. Y ese apodo se lo ha ganado a pulso por su insistencia en no votar a favor de una sola propuesta legislativa que no esté recogida expresamente en la Constitución.

  • En cuestiones de política exterior, Paul es partidario de la retirada de Estados Unidos de las Naciones Unidas y de la OTAN porque considera que ambas organizaciones menoscaban la soberanía de la nación. No apoyó en su momento la Guerra de Irak y ha sido muy crítico con los postulados neoconservadores de la anterior administración Bush, sobre todo en lo que se refiere a Oriente Medio, donde considera que la política estadounidense lo único que hace es alimentar la espiral terrorista y someter a los ciudadanos estadounidenses a la amenaza de represalias. Paul abandonaría todas las bases militares estadounidenses en el extranjero y traería a las tropas a casa, negándose a intervenir en cualquier parte del mundo a menos que los intereses de Estados Unidos estuvieran directamente en juego. Al menos es un ferviente defensor de la existencia del estado de Israel, pero dejando claro que no es cosa de Estados Unidos el dictarles lo que tienen que hacer con sus problemas.
  • En cuestiones económicas, Paul es un defensor de la “Escuela Austríaca de Economía”, tal y como hemos visto al repasar su bibliografía. Tiene por norma votar en contra de cualquier propuesta legislativa que suponga autorizar al gobierno federal a que realice un gasto nuevo o imponga un impuesto nuevo, no importándole si el suyo es el único voto en contra que se registra durante la votación (lo que ha pasado más de una vez). De hecho, ha jurado que nunca aprobará una subida de impuestos y que nunca aprobará un presupuesto deficitario. En su opinión, el gobierno federal bien podría suprimir el impuesto sobre la renta si volviera a los niveles de gasto del año 2000, eliminando para ello la mayoría de las agencias federales. Aunque defensor de la teoría de que la inflación es consecuencia de la falta de respaldo en oro del dólar, no es partidario de una vuelta al patrón oro, pero sí de facilitar la posesión tanto de oro como de plata por los particulares y la eliminación de los impuestos asociados a su compraventa para que sea el propio mercado el que decida lo que quiere hacer. ¡Ah, y por supuesto es un feroz defensor de la necesidad de eliminar, gradualmente, la Reserva Federal y todo lo que se parezca a un banco central! Su defensa a ultranza del libre comercio le lleva a rechazar el NAFTA (el tratado de libre comercio entre Canadá, Estados Unidos y México) y la Organización Mundial del Comercio, puesto que se dedican a eso, a “regular el comercio”.
  • Paul apoya todos los derechos constitucionales, incluido el de poseer y llevar armas, pero cree que deben ser los estados los que decidan sobre todas esas cuestiones sociales que no están expresamente citadas en la Constitución como, por ejemplo, el  aborto (personalmente Paul es pro-vida y está convencido de que la vida empieza en el momento de la concepción). Si rechaza Roe v. Wade, esa sentencia del Tribunal Supremo que impuso la legalidad del aborto en todo el país es porque vulnera los derechos de los estados a legislar sobre esa materia. También es partidario de la total separación de la Iglesia y el Estado, pero no en el sentido que tradicionalmente se da a la cuestión, ya que él cree que es el Estado el que, a través del Tribunal Supremo, está interfiriendo cada vez más en la libertad religiosa de sus ciudadanos. Así, por ejemplo, piensa que no debería existir un “matrimonio civil” puesto que el matrimonio es un sacramento religioso y el estado no tiene que inmiscuirse en esas cuestiones. También se opone personalmente a la pena de muerte, pero, tal y como ya hemos visto, cree que cada estado debe tomar su propia decisión al respecto. Es partidario de reforzar la seguridad en las fronteras y se opone tanto a que los inmigrantes ilegales disfruten de los servicios sociales como de una amnistía para ellos, así como a conceder la nacionalidad estadounidense a los inmigrantes ilegales nacidos en Estados Unidos. Su postura más discutida es su no apoyo a la “Guerra contra las Drogas”, de nuevo porque considera que es cada estado el que debería decidir si legaliza o no las drogas en su territorio.

En conclusión, ¿es Paul un extraterrestre del planeta 10? No, no lo es. Pero un poco raro, sí. Sus posturas políticas se entroncan con las más tradicionales de Estados Unidos, siendo casi un Thomas Jefferson redivivo, pero por mucho que uno admire a Jefferson, éste no era un hombre del siglo XXI, sino del XVIII. Cada persona debe adaptarse a los tiempos que le tocan vivir y no a los que le hubieran gustado. Si Paul llegara algún día a ser presidente de Estados Unidos, uno acabaría teniendo la sensación de que ha sido la Confederación la que ganó la Guerra Civil, ya que su manera de gobernar se parecería peligrosamente a esto: “Señores de los Estados, hagan cada uno lo que les plazca que yo no voy a decir nada porque no creo que tenga la autoridad de decir nada”. Estados Unidos dejaría de ser Estados Unidos para volver a ser lo que eran antes de Abraham Lincoln, los Estados Unidos. Y eso sin contar su apego por el aislacionismo más radical, que llevaría sencillamente a que Europa, África y Asia fueran conquistados por quien fuera (actualmente lo serían por el islamismo) y Estados Unidos no dijera mi mu. Eso tenía un pase en el siglo XIX, cuando Estados Unidos sólo podía ser agredido directamente, pero en los tiempos de los cohetes balísticos intercontinentales, esa postura no sólo es anacrónica sino suicida.

En fin, que siento mucho respeto por Ron Paul, a quien reconozco seguir con atención porque sus propuestas son siempre interesantes y me hacen pensar y mucho, pero que, aun reconociendo su excelencia y sabiendo que es un muy digno americano del que me honraría con su amistad, si yo fuera estadounidense, no le votaría ni harto de vino. En algunas cuestiones sueltas, me ha convencido: eliminar los bancos centrales, recuperar algo similar al patrón oro, apartar de una vez al Estado de las cuestiones religiosas, etc., pero, en general, no creo que sea el líder que necesita Estados Unidos en estos comienzos de siglo. Ni siquiera creo que sea el líder que necesita el Partido Republicano. Y es que él no es republicano, es libertario. Y en las primarias republicanas, su papel es de “artista invitado”, el único que suele animar el cotarro, pero de republicano, nada.

Un chiste que da en el clavo. A Paul todos lo admiran por sus osadas propuestas y su atrevimiento, pero a la hora de votarle, no le vota nadie. Casi un castigo mitológico, ¿verdad?

 Y como en 2012 no respalde a Sarah Palin, ¡me va a oír! Advertido queda.

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2 respuestas a ¿ES RON PAUL UN EXTRATERRESTRE DEL PLANETA 10?

  1. AuH2O 4 President dijo:

    Una magnífica aproximación a la figura/persona/personaje de Ron Paul, que suele ser la “salsa” de todos los debates Republicanos, que siempre “adereza” pero nunca es plato principal.
    Como siempre, gracias por acercarnos a este mundo que nos apasiona de la política estadounidense.
    Un abrazo

  2. Santi dijo:

    Por lo que nos cuentas en tu magnífica exposición, Bob, es un utópico en su ultraliberalismo; vamos, un libertario en toda regla. En muchas de sus ideas políticas se excede, una cosa es la pura formulación ideológica que puede queda bonita y otra su aplicación a la cruda realidad del mundo, que con toda seguridad producirían un caos. Está bien como referente ideológico en algunos aspectos, como el pepito grillo del libertarismo. Pero nada más, que hay que tener los pies en el suelo, y los experimentos con gaseosa. Pero llama la atención que siga erre que erre con sus mismas ideas a los 76 años, algo digno de admirar, y, que encima, tenga el humor de presentarse para intentar ser el próximo presidente de EEUU. O es un inconsciente o simplemente busca publicidad para él y sus ideas; y creo que será esto último. Es el punto estrambótico de las primarias republicanas.

    Pero lo que de verdad falta es el conservadurismo con sentido común, y ese sólo lo traerá nuestra Sarah Palin. ¡Se echa en falta! ¡Palin 2012!

    Un saludo y seguimos a la espera.

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