EL PATIO (DEL GOP) ESTÁ QUE DA PENA

Una semana más seguimos esperando a que Sarah decida que ya es el momento de anunciar su candidatura, algo que está más cerca de lo que nos imaginamos todos. La semana que viene, que es la última de septiembre, debería hacerse realidad, digo yo. Pero eso no es más que una opinión particular, ¿eh? Y teniendo en cuenta mi largo y glorioso historial de meteduras de pata al respecto, mejor no me hagan mucho caso. Además, ya nos dijo la propia Sarah que cuando fuera el momento, nadie iba a quedarse sin saberlo. Por lo que sólo tenemos que echarle un poco más de paciencia a la espera de que llegue ese ansiado momento en el que podamos gritar para mofa y escarnio de tantos sabiondos empeñados en que no se iba a presentar: ¡Sí, sí, sí, Palin 2012!

Veamos cómo van las cosas hasta ahora. Un dato que posiblemente algunos de ustedes desconozcan son las llamadas deadline (fechas límite) de los diferentes estados, una cuestión de la que se ha venido hablando bastante en relación con el retraso de Sarah Palin a la hora de presentar su candidatura. En resumen, se trata simplemente de la fecha máxima establecida legalmente por un estado en la que un candidato puede inscribirse para participar en sus primarias (sea del partido que sea). Cada estado establece la fecha que estima más oportuna y no suele exigir mayores condiciones que tratarse de un candidato oficialmente reconocido como tal por la FEC (Federal Elections Commission, Comisión Federal de Elecciones) y, en ciertos estados, presentando además un cierto número de firmas de residentes en ese estado que avalen dicha candidatura.

Ojo, que una cosa es anunciar públicamente la presentación de su candidatura y otra muy distinta el ser reconocido oficialmente como tal. Esto último, que a la postre es lo único que cuenta, es prerrogativa de la FEC, el organismo federal encargado de velar por el correcto desarrollo de todos los procesos electorales celebrados en los Estados Unidos que tengan carácter federal. Uno puede anunciar el lunes en su bar favorito ante sus amigotes que se presenta a las elecciones y no presentar la documentación oportuna ante la FEC hasta el sábado, no siendo pues hasta ese sábado cuando empiece a gozar de la condición oficial de candidato y, por tanto, de gozar de todas las prerrogativas anejas a ella (y de sus obligaciones también).

Por lo que se refiere a los estados de las primeras primarias, las deadlines son las siguientes:

  • ­Iowa (caucus): No existe deadline puesto que no obliga estrictamente a los candidatos a inscribirse (algo lógico puesto que los caucus son organizados por los propios partidos políticos y no por el estado, tal y como sucede en el caso de las primarias).
  • Nueva Hampshire: 21 de noviembre.
  • Carolina del Sur: 1 de noviembre.
  • Nevada (caucus): Tampoco existe deadline.

Otras fechas de otros estados son las de Florida, el 31 de octubre, y Michigan, el 23 de octubre, por ejemplo. Por otra parte, aún estoy confirmando la cuestión de los avales, pero parece ser que Carolina del Sur exige además la presentación de un mínimo de 35.000 firmas de residentes en el estado para ser admitido como candidato a las primarias. Y así algunos otros estados, que no todos.

Con estas fechas, vemos que octubre será sin duda el primer mes de campaña electoral estrictamente hablando de Sarah Palin. No sólo porque el 23 de octubre ya es una fecha límite en el caso de Michigan, sino porque necesitará poder gozar de esa condición de candidata oficialmente reconocida para recoger firmas, por ejemplo. Algo que no me preocupa lo más mínimo porque no hay quien pueda dudar de la capacidad de Sarah de recoger 35.000, 70.000 o hasta 100.000 firmas en un solo día si fuera menester.

Por lo demás, recordemos que el próximo 11 de octubre, Sarah Palin estará en Corea del Sur donde ha sido invitada a pronunciar el discurso principal en el World Knowledge Forum, un foro organizado por uno de los principales periódicos de negocios de aquel país. Sería todo un éxito que los organizadores pudieran presentarla ya como candidata a la presidencia de Estados Unidos, aparte de que eso amplificaría en varios millones de vatios el alcance de su intervención que, muy seguramente, combinará los asuntos exteriores y los económicos. Una ocasión que ni pintiparada para dejar boquiabiertos a algunos zoquetes que andan por ahí y  de paso proporcionarnos una descarga extra de adrenalina a todos nosotros, sus ya de por sí enfervorizados partidarios.

Fuera de eso, Sarah tiene anunciados dos discursos antes de irse al Lejano Oriente: uno, el 7 de octubre  en Saint Louis (Missouri), donde compartirá escenario con Glenn Beck; y otro al día siguiente, 8 de octubre en Lynchburg (Virginia). Teniendo en cuenta que muy posiblemente se marche a Corea del Sur al día siguiente, 9 de octubre, para tener tiempo para quitarse el jet-lag de encima, eso deja únicamente esta semana y como mucho la que viene para hacer efectivamente el ANUNCIO.

Por cierto, el próximo debate entre candidatos republicanos está previsto justamente el 11 de octubre que viene en Hanover (Nueva Hampshire). Los participantes aún no están decididos, pero podemos imaginarnos lo que puede salir de ese debate si resulta que Sarah Palin ya ha anunciado su candidatura y no está presente en el escenario. De hecho, ni siquiera estaría en el país. ¿Puede alguien imaginarse mayor desprecio a los medios de comunicación? Me encantará ver la cara de primos que les queda a Romney, Perry, Bachmann y demás cuando se den cuenta de que nadie les presta la menor atención porque se han convertido todos de pronto en meros figurantes, estando la actriz principal, Sarah Palin, haciendo un bolo muy lejos de allí. Desprecio a los medios de comunicación, desprecio a esa panda de RINO y una nueva demostración de que toma sus propias decisiones y tanto le dan los convencionalismos, para mayor susto del establishment. Para los curiosos, les diré que el próximo debate previsto después de éste tendrá lugar el 18 de octubre en Las Vegas (Nevada). ¿Y si Sarah decide que no quiere participar en él? Igual lo hace, pero creo que no lo hará porque será muy consciente de lo mucho que deseará todo el mundo verla. No, cuando Sarah anuncie su candidatura, será con todas las consecuencias, sin cuartel, el cuchillo entre los dientes y a degüello.

Frotándose las manos. Sí, ciertamente. El momento de las tortas está al caer.

Y hablando un poco sobre lo que ha sucedido durante este fin de semana tenemos un curioso, pero relevante resurgimiento de Hermann Cain, quien ha ganado un straw poll (encuesta) celebrada por el propio Partido Republicano el sábado pasado en Florida. Cain obtuvo el 37% de los votos, Perry el 15%, Romney el 14%, Santorum el 11% y Paul el 10%. ¿Qué quiere decir esto? ¿Acaso no estaba Cain para el arrastre? ¿No lo había dado ya por descartado? ¿Es que ha cambiado de perfume? No, sencillamente quiere decir que se le acabó la cuerda a Perry, nada más.

Hablemos claro: todos teníamos buena opinión de Rick Perry antes de que lanzara su candidatura porque no conocíamos a fondo su historial político. Y ahora que lo conocemos, me retracto por completo de mi pasado apoyo para que formara ticket con Sarah Palin. Por su parte, Romney continúa siendo lo más parecido a Rajoy que uno pueda imaginarse en Estados Unidos: un político profesional más, sin principios, sin valores y sin un proyecto que llevar a cabo y que, por eso mismo, se niega en redondo a comprometerse en ninguna cuestión incluso si le preguntan si cree que mañana hará buen día, murmura vaguedades, pide socorro a su secretaria, no tiene nada que decir y cuyo programa electoral parece contener un único punto: ser presidente (aunque no sepa para qué). Romney ha encarado estas primarias con una premisa: no encontrarse en un compromiso. Por ello, él tampoco se pronuncia sobre ninguna cuestión de actualidad. Así, sus discursos son plúmbeos, sus intervenciones en los debates son soporíferas y sus meteduras de pata, escandalosas cuando se demuestra que en el pasado había dicho una cosa y la contraria como le pasó en este último debate (Perry le atacó especialmente con su Romneycare y le discutió que fuera, tal y como Romney defiende últimamente, “un plan estatal para un estado”, cuando él mismo había escrito en su libro No apologies que “podemos conseguir lo mismo para todos en el país”, una frase que apareció en su edición en tapa dura –anterior a Obamacare, cuando molaba-, pero que fue oportunamente borrada en la edición en rústica –posterior a Obamacare, cuando ya no molaba-. Romney se empeñó en negar que hubiera escrito eso nunca).

Romney (al igual que Rajoy en España) no pretende ganar las primarias; su plan es que las pierdan todos los demás y ganar él por eliminación, basándose en su vago aroma conservador (rancio la verdad). Y aún así eso sólo le aseguraría ganar las primarias, pero le garantizaría con toda seguridad perder las elecciones frente a Obama. Romney tiene la mandíbula de cristal, como dijo Felipe González en su momento de Josep Borrell, y es cierto. Si fuera él el nominado republicano, Obama se lo zamparía antes de un mes, al tener la oportunidad de evitar que la campaña electoral se centre en su mala gestión presidencial y la alternativa que se presenta, sino en que su rival republicano llevó a cabo su misma política durante su único mandato como gobernador y ahora finge renegar de ella, y entonces el Obamato sí que sería “de los mil años”.

Perry fue un soplo de aire fresco ante esa perspectiva y por eso ha logrado la delantera en las encuestas desde que anunció su candidatura. Romney es un candidato horrible, casi un castigo divino, y los otros no son mucho mejores. Antes que cualquiera de esos, mejor escoger a Paul, que al menos nos daría algo de diversión cuando Obama se encontrará debatiendo con alguien con ideas aún más locas que las suyas. Sin embargo, ha bastado un mes de bucear en el historial político de Perry en Texas para comprender que él y Romney están cortados por el mismo patrón y que tampoco es un candidato creíble. Perry se ha quemado antes de lo que nadie se esperaba y la primera señal de que eso es así es ese primer puesto de Cain en la encuesta de Florida que hace justicia a una buena intervención de Cain en el último debate celebrado el jueves por la noche anterior. Los votantes conservadores, agrupados casi todos bajo la bandera del Tea Party, siguen buscando su candidato. La verdad es que si uno pudiera auscultar el corazón de todos esos votantes, todos latirían igual: Run, Sarah, run! Ahora mismo, la demanda de un candidato conservador de verdad es tal después de los fiascos de Cain (a pesar de su momentáneo éxito del sábado, un mero rebote provocado por la desesperación), Bachmann y Perry, que no se me ocurre mejor momento para que Sarah anuncie su candidatura. Es el momento perfecto y ella, no lo dude nadie, es la candidata perfecta para estas elecciones. Ya no se trata de elucubrar sobre si se va a presentar o no. Es que ahora es la gente la que QUIERE que se presente. Y yo más que nadie, ansioso como estoy por poner una etiqueta en el blog que diga que “Está usted entrando en ‘territorio Palin’. Cuidado con el bloguista. Muerde”.

Afílense las uñas y pasen de los que dicen que saben, pero no saben de la misa la mitad. Sarah es Sarah, ya se lo he dicho mil veces. Y esto está que arde. Nada de flojear ahora. ¡Palinistas, a las armas!

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3 respuestas a EL PATIO (DEL GOP) ESTÁ QUE DA PENA

  1. ¡El que tenga miedo, que se compre un perro, porque nosotros estamos listos para que nuestro general nos dirija a la batalla de la libertad! ¡Estamos guardando la pólvora!

  2. Santi dijo:

    Bueno, la daremos otras dos semanas de plazo, ja, ja, ja. Nos tiene de los nervios a los palinistas, pero es que lo bueno siempre se hace esperar, ¿verdad Bob?

    El ANUNCIO será una conmoción y está al caer. ¡Qué tiemblen los RINOS y los liberales demócratas! ¡Llegó la hora de la verdad! ¡Ganaremos esta batalla! ¡Palin 2012!

  3. Fer dijo:

    Hola Bob, ¡ Hasta sueño con el anuncio de Sarah !.
    Este “podría” ser un buen momento: con unos candidatos republicanos que no despiertan entusiasmo y un Obama en decadencia…
    Vamos Sarah, da el paso definitivo y arrasa !. Basta de mediocres.
    Como tú dices – es la hora de los gigantes. Es la hora de Sarah.

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