RICK PERRY, EL OTRO GRAN CANDIDATO CONSERVADOR

¡Qué bonitas son las bodas! (católicas, por supuesto). Sobre todo si no eres el novio o la madre de la novia, que son las únicas personas que no las disfrutan nada, de tan nerviosos que están. En mi caso, el viernes pasado se casó mi amiga L. (por fin ha desistido de que Todd Palin se vaya a divorciar) y eso me impidió estar con ustedes como es habitual. Fue una pena, pero tuvo su compensación: el ahora suegro de mi amiga L. resultó ser un antiguo izquierdista decepcionado que empieza a sentir que tal vez la derecha tenga razón y está secretamente interesado en Sarah Palin. En consecuencia, buen cuidado tuvo L. de presentarnos para que pudiéramos hablar, lo que hicimos largo y tendido durante los postres y el resto de la tarde. Le he recomendado algunos libros, varios blogs (entre ellos el mío) y creo que la peña conservadora ya tiene un miembro más… y éste blog otro lector, ja, ja, ja. ¡Bienvenido, Paco!

Por lo demás, anunciarles que sigo en la brecha. A partir del 1 de agosto, “Going Rogue, Going Palin” estará también en Twitter. La dirección de mi cuenta, que ya está creada, es la siguiente: https://www.twitter.com/MooseconXPalin. En la columna de la derecha, arriba de todo, podrán encontrar mi primer mensaje y el correspondiente botón para apuntarse (a ver si consigo más de siete amigos, para que los de Coca-Cola me pongan algún anuncio). Cuento con “tuitear” a mansalva durante este verano y confío en que uno de esos mensajes sea el del anuncio de Sarah de su candidatura. Yo creo que hasta la primera semana de septiembre no lo tendremos, pero Sarah es Sarah y bien sabe ella lo que tiene que hacer.

Y una vez anunciadas las novedades, vamos al tajo. Hoy quiero hablarles sobre Rick Perry, el gobernador de Texas. Todos saben que Perry es mi apuesta como compañero de ticket en la candidatura de Sarah, que sueño con que sea Palin-Perry 2012. Y también saben que Perry, que tampoco ha anunciado todavía si se va a presentar a las primarias o no, tal y como algunos le están reclamando, puntúa bastante alto en las encuestas. Algo curioso porque los tres nombres que aún no han anunciado su candidatura: Palin, Perry y Giuliani, son los que suelen copar los tres primeros puestos en todas ellas. Señal de que los candidatos presentados hasta ahora no satisfacen a nadie. Al menos a los conservadores, agrupados en su mayor parte en el movimiento Tea Party; los liberales, los RINO, en cambio, ya están más que satisfechos con Romney y babean incontroladamente ante un ticket Romney-Pawlenty (¡puaj!).

Rick Perry, 47º gobernador de Texas. Su biografía es la de un auténtico estadounidense, ahora la verán. Tal vez por eso precisamente lo odian tanto los demócratas que, envenenados por el snobismo de Obama, han dejado ya de amar a su propio país y, en consecuencia, a odiarse a sí mismos.

De Rick Perry, la verdad es que por aquí sabemos poco más que es el jefe superior de los Texas Rangers y, en consecuencia, el jefe de Cordell Walker (aka Chuck Norris). Curioso que no haya salido siquiera de pasada en ningún episodio en Walker Texas Rangers, algo que no hubiera sido tan sorprendente porque Perry ya hizo sus pinitos en el cine, concretamente en una película de 2005 protagonizada por Tommy Lee Jones titulada Man of the House (que creo que no se ha distribuido aquí en España y que iba de un Texas Ranger bastante brutote que debía proteger a un grupo de jovencitas y encantadoras cheerleaders que habían presenciado un asesinato), haciendo Perry precisamente de gobernador de Texas. Dicen que bordó su actuación, ja, ja, ja.

Biografía

James Richard “Rick” Perry nació el 4 de marzo de 1950 (tiene 61 años) en Paint Creek (Texas), una pequeña población a unos 100 kilómetros al norte de Abilene, en la parte oriental de Texas, que pertenece al condado de Haskell. Sus padres fueron Joseph Ray Perry, ranchero, y Amelia June Perry (de soltera Holt). Rick constituye la quinta generación de tejanos de su familia y, para que no se diga que fue un niño bien, destaquemos que en casa de sus padres no tenían agua corriente (e imagino que el servicio estaba en una caseta fuera de la casa, al mejor estilo de “La casa de la pradera”).

Sus primeros años en la escuela demostraron ya que el pequeño Perry había nacido para político puesto que el año que les tocó a los niños de su clase elegir al “rey” del Carnaval de la escuela, el pequeño Rick se las apañó para alzarse con el triunfo comprando los votos que necesitaba, pagándolos a razón de unos pocos centavos por voto. No es extraño puesto que su padre, Ray, a quien Perry considera su mayor héroe, era un demócrata que además de llevar su rancho, encontró tiempo para dedicarlo a la política sirviendo muchos años como commissioner (comisionado) del condado de Haskell y miembro de su consejo escolar.

Perry se graduó en 1968 en el Paint Creek High School, tras lo cual empezó sus estudios universitarios en la Texas A&M University, donde estudió Ciencias del Comportamiento Animal (algo que le serviría muy bien para su futura carrera política, dado el zoo que suele ser ese mundillo). Es cierto que su primera intención era la de estudiar Veterinaria, pero sus notas no eran lo bastante buenas como para entrar en esa facultad, así que escogió otra carrera parecida, licenciándose en 1972.

De sus años más jóvenes conviene destacar que Perry fue un entusiasta boy scout, habiendo llegado a ostentar la categoría de eagle scout (la más alta posible dentro de los boy scouts en Estados Unidos), algo que su hijo, Griffin, también logró en su momento. En la universidad, Perry fue un alumno la mar de popular (guapo como es, no extrañará a nadie), habiendo formado parte del Cuerpo de Cadetes, de la fraternidad Alpha Gamma Rho (¡las juergas que debió correrse allí!) y de los Yell Leaders, una especie de cheerleaders masculinos que es toda una tradición en esa universidad). Además, es curioso saber que durante uno de los veranos en que estuvo en la universidad, trabajó con la empresa Southwestern Company en Missouri como vendedor puerta-a-puerta de Biblias, ni más ni menos. Algo que sin duda le ayudó a desarrollar sus habilidades comunicativas… y su paciencia y espíritu de sacrificio.

Tras licenciarse, Perry se alistó en las Fuerzas Aéreas, completó su entrenamiento como piloto y empezó a volar en los C-130, siendo destinado durante los siguientes cinco años tanto en los Estados Unidos como en Oriente Medio y Europa, obteniendo el rango de capitán. En 1977, se licenció y volvió a casa de sus padres, ayudando a estos a llevar el rancho familiar, cuya producción era principalmente de algodón.

En 1982, Perry se casó con Anita Thigpen, su novia ¡de la escuela primaria! a quien conoció durante un recital de piano (¡eso es amor eterno!). Divertido: durante su primera cita, los padres de Perry condujeron el coche mientras ellos se decían ternezas en el asiento de atrás. El matrimonio tiene dos hijos ya mayores: un chico, Griffin, y una chica, Sydney. Anita se licenció en Enfermería en la universidad.

Otros datos sobre él son los siguientes: Perry tiene las piernas ligeramente curvadas, algo que él achaca a “intentar parecerme a los vaqueros esos cuando era niño”; es un apasionado de la Historia, sobre todo de la de la Segunda Guerra Mundial y disfruta leyendo todo lo que puede sobre ella (su padre, Ray, fue artillero de cola en un bombardero durante la Segunda Guerra Mundial, por cierto); sus gustos musicales se decantan por el rock clásico, sobre todo el de The Who; le gusta mucho la vida al aire libre y, especialmente, pescar y cazar; le gusta también correr, el baloncesto y el fútbol americano (jugó como quaterback en el equipo de los Paint Creek Pirates); toca la batería, habiéndolo hecho incluso en público durante un concierto de ZZ Top en Washington en 2005 ante varios miles de personas; la comida que más le gusta son las palomitas de maíz; y en 1991, cuando le preguntaron en una entrevista con quién le gustaría comer un día, escogió a Cynthia A. Parker, la madre blanca del jefe comanche Quanah Parker; William B. Travis, el comandante en jefe de El Álamo; George A. Custer, coronel de caballería; y Robert E. Lee, comandante en jefe del Ejército de la Confederación.

Perry dice que su interés por la política tal vez comenzó en noviembre de 1961, cuando su padre lo llevó con él al funeral de Sam Rayburn en Bonham (Texas), una de las grandes figuras de la política tejana, quien a lo largo de su carrera había sido speaker tanto de la Cámara de Representantes de Texas como de la de Washington.

Bonita foto de Perry junto con Sarah. Ciertamente se sienten cómodos el uno con el otro. Y ambos tienen ideas muy parecidas. Serían una gran pareja política que podría devolver su grandeza perdida a unos Estados Unidos al borde del precipicio.

Perry, ¿demócrata?

Ya hemos visto que su padre, Ray, era demócrata. Es natural pues que su hijo lo fuera también. Todo empezó en 1984 cuando el congresista estatal Joe Hanna dejó vacío un escaño en la Cámara de Representantes estatal y otro congresista, John Sharp, que había sido compañero de Perry en el instituto, pensó en él para el puesto. En aquel entonces, Perry no era más que un ranchero y antiguo piloto de las Fuerzas Aéreas, sin una idea clara de lo que iba a hacer en el futuro. Lo más que le había pasado por la cabeza fue ser piloto comercial, algo que se planteó en 1978, durante una grave sequía que estaba a punto de provocar la ruina de la granja familiar, habiendo llegado incluso a concertar una entrevista con los directivos de Southwest Airlines. Sin embargo, las lluvias acabaron llegando a tiempo, la cosecha se salvó y Perry se olvidó de sus intenciones.

Sharp le llamó por teléfono y antes de tres semanas Perry lanzaba su candidatura por la 64ª circunscripción electoral de Texas, que incluía su condado natal de Haskell. No tuvo ningún problema en ganar las elecciones (Perry no ha perdido NUNCA unas elecciones, ojo al dato) y aquí comenzó su carrera política. Sin embargo, si bien fue elegido por el Partido Demócrata, no era un liberal ni mucho menos. De hecho, Perry ya era entonces un estricto conservador fiscal que, nombrado pronto para ocupar un puesto en el Comité de Asignaciones de la cámara, luchó desde el primer día de su nombramiento para mantener equilibrado el presupuesto estatal y reducir los gastos al mínimo. O sea, que era un demócrata conservador, como era lo más habitual entre los demócratas del Sur antes de que las “culture wars” de los años 70 convirtieran al Partido Demócrata en un partido medio socialista.

Es cierto que algunos de sus votos durante esos años, seis, en los que fue representante, no casaban bien con su conservadurismo fiscal, pero nadie es perfecto y en ocasiones uno lamenta sus acciones pasadas, sabedor de que ya no tienen remedio. El caso es que durante estas últimas elecciones de 2010, las del midterm, en las que Perry se presentaba de nuevo como gobernador de Texas, la oposición demócrata decidió sacar a relucir todo ese historial como congresista demócrata de Perry, lo cual fue más que risible puesto que si con ello pretendían desacreditarlo, les salió el tiro por la culata. Y es que cuando uno tiene como ídolo a Ronald Reagan, otro antiguo demócrata recuperado para la causa de la sensatez, ¿le va a asustar el pasado demócrata de Perry? ¡Vaya chorrada!

Así, en concreto, los demócratas le reprocharon que se presentara como el campeón del “no” a los impuestos cuando en 1987 había votado a favor de un aumento de impuestos por valor de 5.700 millones de dólares propuesto por el entonces gobernador republicano Bill Clements y al que se oponían muchos en las propias filas del Partido Republicano. La ley fue aprobada por un escaso 78 a 70 y aquello se convirtió en el mayor aumento de impuestos de la historia de Texas, algo que hoy en día, ajustando la inflación, supondría unos 11.000 millones de dólares.

En aquel momento, ese aumento de impuestos tenía la intención de compensar un grave déficit presupuestario. Veinticinco años después, en 2011, Perry se vio ante la misma tesitura, ahora siendo él el gobernador y sufriendo nuevamente de un grave déficit presupuestario, pero en esta ocasión demostró que había aprendido de la experiencia y se opuso a subir los impuestos, decidiendo en cambio recortar gastos al mejor estilo Palin, siendo la partida dedicada a Educación la que sufrió los recortes más severos. Como ya he dicho antes, con ello Perry demostró que había aprendido la lección y con ello también se ganó nuestro aplauso más entusiasta. Y es que a nosotros, conservadores de nacimiento, no nos importa de dónde venga cada uno siempre y cuando sepa perfectamente a dónde va. Y si uno ha tenido un pasado demócrata, pero ha reflexionado y ha comprendido que estaba equivocado, estamos encantados de darle la bienvenida a nuestras filas, tanto si viene del comunismo, de la socialdemocracia o si ha sido punk con cresta de colores.

Otra historia supuestamente sucia que le sacaron los demócratas a Perry fue su propuesta en 1989 de que se triplicara el salario de los legisladores estatales. Tal y como defendió Perry entonces, su salario era muy exiguo y a todos sus colegas les costaba mucho llegar a final de mes puesto que sólo cobraban 7.200 dólares al año, ya que sus funciones legislativas eran consideradas “a tiempo parcial”. En su caso particular, Perry confesaba que sólo gracias a los ingresos de la granja familiar y al trabajo como enfermera de su esposa en Haskell, su localidad de residencia, lograban salir adelante. Además, declaró: “No sé cómo es que la gente del negocio de los seguros o de las inmobiliarias se dedican a esto. Ésa es una de las razones por las que voté a favor del aumento de sueldo. Creo que toda la gente de Texas debería poder plantearse el servir en el Congreso”. Sin embargo, los texanos decidieron que era mejor tenerlos atados corto y en un referéndum votaron mayoritariamente en contra, tras lo cual Perry no volvió a sacar el tema a relucir más. (¿Mi opinión? Yo creo que nuestros representantes deberían estar bien pagados, más que nada para evitar que puedan tener tentaciones. Pero una cosa es estar bien pagados y otra muy distinta es estar demasiado bien pagados, como lo están los españoles. Sí a un sueldo razonable, pero no a toda esa ristra de gajes añadidos que conlleva actualmente el ejercicio de un cargo público. Y a la hora de poner orden, empecemos con las listas abiertas, ¿eh?).

Por fin, el tercer esqueleto en el armario que le sacaron los demócratas fue que en 1988 Perry apoyó y organizó en Texas la candidatura de Al Gore a las primarias demócratas a la presidencia de ese año. Sí, sí, Al “Yo sí que soy una catástrofe” Gore. Sin embargo, todo el mundo tiene un pasado y en 1988, Gore, lejos de ser el bufón apocalíptico y avaricioso en que se convirtió un par de décadas después, era un buen demócrata conservador del Sur al que muy bien podía apoyar una persona decente, lo cual fue el principal motivo para que Clinton lo incorporara a su ticket en 1992, todo lo contrario que ahora. De hecho, cuando se lo recuerdan a Perry, éste responde invariablemente: “Acabé recuperando el juicio”.

Y ésta para avanzar el futuro: Sarah presenta a Rick Perry como su compañero de ticket. Los Estados Unidos se vuelven locos de entusiasmo… y Obama sufre tal ataque de rabia que se come media alfombra del Despacho Oval. Biden, por su parte, pregunta qué tiene Perry que no tenga él.

Al comienzo de su sexto año como representante, Perry empezó a preocupar a sus correligionarios al rumorearse  que estaba a punto de cambiar de partido y pasarse al Republicano. Y es que su natural conservador se daba de patadas con lo que ya estaba siendo una fuerte tendencia del Partido Demócrata hacia el liberalismo radical. Así, declaró que le gustaría “que el ala izquierda del partido [demócrata] dejara sentirse cómoda al ala derecha”. No fue así y sus intenciones iniciales de “cambiar mi partido” para no tener que abandonarlo ante su “desacuerdo” con lo que estaba sucediendo se vieron aguadas definitivamente y su actitud rebelde ante los dictados de la cúpula dirigente de su propio partido movieron al liberal Texas Observer a tildarlo de ser “el Benedict Arnold [un traidor de la Revolución Americana] del Partido Demócrata” por hacer causa común más veces con el gobernador republicano, Bill Clements, que con sus colegas demócratas.

La situación era muy tensa y Perry declaró que “si el Texas Observer alguna vez dice algo bueno sobre mí, es que me he dado un golpe en la cabeza y estoy para que me manden a casa”. El 29 de septiembre de 1989, Perry anunció oficialmente que abandonaba el Partido Demócrata y se pasaba al Republicano, declarando de paso que “mi intención es votar con las mismas convicciones que hasta ahora. La única diferencia será que habrá una “R” [de “Republicano”] al lado de mi nombre.

En 1990, Perry se presentó por primera vez como candidato republicano al cargo de comisionado de Agricultura, desafiando al entonces ocupante del puesto, el demócrata Jim Hightower, un partidario del reverendo Jesse Jackson. Perry ganó las elecciones por un estrecho margen, pero las ganó. Y volvió a hacerlo en 1994, al ser reelegido ahora por un amplio margen.

En 1998, Perry decidió no repetir como comisionado de Agricultura y en cambio se presentó a vicegobernador. De nuevo ganó las elecciones y se convirtió en el segundo de George W. Bush, quien había sido elegido gobernador en 1992. Luego, cuando en 2000 Bush dimitió para presentarse como candidato a la presidencia de los Estados Unidos, Perry fue nombrado gobernador interino, pasando a serlo por derecho propio al ganar las elecciones en 2002, 2006 y 2010. De esta manera, Perry se ha convertido en el gobernador más longevo de la historia de Texas con sus once años en el cargo (algo que habla bien a las claras de la poca paciencia que tienen los tejanos con sus gobernadores).

Muy por encima, podemos decir que la actuación de Perry como político durante toda su vida está fundamentada en sus firmes creencias cristianas. Así, se opone a cualquier tipo de reconocimiento a los matrimonios homosexuales y a la legalidad del aborto. En Texas, Perry ha impulsado leyes que limitan el derecho al aborto tardío y que obligan a las menores de 18 años que quieren abortar a comunicárselo antes a sus padres. Siguiendo esa tónica, Perry firmó en mayo de este año una ley que obliga a cualquier mujer que quiera abortar a que el médico que le vaya a practicar el aborto le practique una ecografía antes de que se le administre cualquier tipo de sedante o anestesia. En esa ecografía, el médico debe explicarle claramente lo que aparece en pantalla, la imagen de su hijo no nacido, y ésta obligación sólo puede ser rechazada por la mujer en caso de violación, incesto, anormalidad fetal o mandamiento judicial en el caso de una menor. El médico debe permitir a la mujer ver la imagen de la ecografía y oír los latidos del corazón del bebé, así como proporcionarle una explicación sobre de quién son esos latidos. Sin esto, ningún aborto puede ser practicado. Perry también es defensor de la teoría del diseño inteligente (también llamada “creacionismo”), apoyando que se enseñe en las escuelas de Texas al mismo tiempo que la teoría de la evolución. Por fin, Perry apoya la pena capital, no cree que haya pruebas científicas que avalen el calentamiento global causado por la actividad humana y se opone a la regulación de las emisiones de gases de efecto invernadero, pero no a la búsqueda de formas más eficientes y limpias de producir energía.

¿A que son unos buenos mimbres en conjunto? ¿A que no estaría nada mal un ticket Palin-Perry? ¿A que como acierte voy a publicar una entrada que diga: “¡Qué listo soy!” con letras de cinco centímetros de alto? Y aún tengo muchas más cosas que contarles sobre Perry, pero lo haré haciendo poco a poco. Todo a su tiempo.

¿Qué? ¿Alguien más se apunta al club de la “doble P” (Palin-Perry)?

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2 respuestas a RICK PERRY, EL OTRO GRAN CANDIDATO CONSERVADOR

  1. marta dijo:

    La verdad siempre me había gustado Perry, pero ahora, me gusta aún más!!
    Por supuesto que me apunto al club de la doble P.

  2. Santi dijo:

    En términos generales Perry me parece un buen candidato a… vicepresidente. Sería un buen ticket “P-P”, vote “PP” (uhmmmm, me recuerda a nuestro PP, ja, ja, ja). Respecto a su paso del partido demócrata al republicano, me parece perfectamente lícito, pero es que resulta que ha pasado del ala derecha demócrata al ala derecha republicana, saltando por encima de los RINOS. ¡Palin 2012!

    P.D. Al empezar a leer creía que eras tú el que se había casado, Bob, ja, ja, ja. Y en tus entradillas muchas veces no sé si hablas en serio o en broma. Pero están muy bien, amigo, son divertidas.

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