LA ENTREVISTA DE NEWSWEEK

La actualidad manda, así que hoy he tenido que modificar mis planes para esta entrada: nada de encuestas hoy; será el viernes que viene. Y es que cuando Sarah Palin habla, la gente inteligente se calla y escucha porque seguro que lo que dice es muy interesante. Justo lo que voy a hacer yo acto seguido: callarme y dejar hablar a Sarah. Esto que les ofrezco es mi (pésima) traducción de la entrevista con ella que publica Newsweek esta semana. Una entrevista realizada por Peter J. Boyer y con fotografías de Emily Shur el pasado 10 de julio. No es una entrevista en profundidad, pero tiene su interés. Y, sobre todo, deja alguna frase para el recuerdo: “De verdad creo que puedo ganar”. Un nuevo mensaje para todos sus seguidores; y van ya… ¿En serio aún puede tener alguien dudas sobre si se va presentar o no? Pues yo creo que ya no caben más dudas. Es Palin 2012, sí o sí.

Palin planea su próximo movimiento

Sarah Palin no ha entrado en la carrera por la Casa Blanca (todavía), pero cree que el premio está ahí para quien lo quiera coger. En una conversación con Peter J. Boyer, Palin advierte a Boehner que no eleve el techo de la deuda, proclama que Obama es vencible y dice que la competencia por 2012 está lejos de estar completa.

“Nosotros no hacemos publicidad de a dónde vamos”, dijo Palin, quien regresó a su casa de Wasilla, Alaska, después de una serie de apariciones multitudinarias por todo el país.

“Creo que puedo ganar unas elecciones nacionales”, declaró Sarah Palin hace pocas noches, sentada en el comedor privado de un hotel en la zona rural de Iowa. El motivo de su visita a la quintaesencia de los Estados Unidos de los pueblos pequeños era una reunión de sus fieles que se hubiera convertido instantáneamente en un fervoroso acto de campaña a poco que elle hubiera dicho la palabra mágica. Pero no la dijo y, por el contrario, fue un día más de su no-campaña, esta vez coronada por una dulce victoria: acababa de asistir al estreno de un documental entusiastamente positivo sobre ella titulado The Undefeated.

“El pueblo de los Estados Unidos está desesperado por un cambio positivo y merece ese cambio positivo que nos saque de este mal camino”, me dijo durante una conversación que se prolongó hasta altas horas de la noche e, inevitablemente, volvía al tema que lleva excitando y asustando a los medios de comunicación y a los aspirantes republicano a la presidencia desde hace meses: sus intenciones políticas. “No soy tan egoísta como para creer que tengo que ser yo o que sólo puedo ser yo para cambiar las cosas”, dijo. “Pero sí creo que puedo ganar”.

Dos años después de dimitir como gobernadora de Alaska -no una retirada, dijo después de la decisión, citando la general de la Guerra de Corea Oliver Smith, sino “avanzando en otra dirección”, Palin ha demostrado ser ella misma una fuerza duradera capaz, con un mínimo esfuerzo, de mantener a los profesionales de la política y, sobre todo, a la prensa en un estado de desequilibrio perpetuo. Esto deriva, en parte, por supuesto, de su posición como una posible candidata presidencial con el presumido potencial de un favorito, un estado que parece inclinada a mantener durante el mayor tiempo posible. El día que nos conocimos, su hija Bristol había declarado en una entrevista de televisión que Palin ya había tomado una decisión sobre si se postularía a la presidencia -una afirmación de que Palin rápidamente trató de desmentir. “Creo que Bristol ha tomado una decisión y Bristol quiere que sea candidata a presidenta”, dijo. “Pero todavía estamos pensando en ello. Todavía estoy pensando en ello”.

Si Palin no termina presentándose, la razón será fácil, dijo. “La familia. Si todo se reduce a la familia diciendo simplemente: ‘Por favor, mamá, no hagas esto ‘, entonces esa sería la razón final para mí porque tu familia tiene que estar con uno en esto”.

 La familia ha sido elemental para la identidad política nacional de Palin desde el momento en que fue presentada como la compañero de ticket de John McCain en 2008, acompañada por su marido amante de la naturaleza, Todd, y cuatro de sus cinco hijos, incluido el más joven de ellos, Trig, que había nacido cuatro meses antes con síndrome de Down. La fascinación de la prensa por estas criaturas pintorescas se convirtió rápidamente en algo tan oscuramente especulativo que el candidato Barack Obama amenazó con despedir a quien quiera de su campaña al que se encontrara participando en las conjeturas.

Sin embargo, Palin, que tiene ahora 47 años, dio a entender que su familia no trataría de disuadirla de entrar en la carrera. “Mis hijos saben que la vida no se supone que sea fácil y que ciertamente no es justa”, dijo. “Y saben que, incluso en su final, tienen que hacer algunos sacrificios por el bien mayor”.

Track, el hijo mayor, que fue desplegado en Irak durante la campaña de 2008, está casado y a cargo del negocio familiar de pesca comercial en Alaska, viviendo tranquilamente fuera del ojo público. Willow, quien cumplió 17 la semana pasada, parece responsable (“Mientras su camioneta marche bien, ella está bien”, dijo Palin), y Piper, de 10 años, es una experimentada activista política. Bristol está a lo suyo. Eso deja a Todd, que se sentó con nosotros para parte de la entrevista. “¿Si quiero que se presente?”, Dijo. “Todo depende de ella. Quiero decir, vamos a hablar de ello. Pero ella está definitivamente calificada para gobernar este país. Y arde en deseos de servir”.

Independientemente de la decisión que tome Palin, ésta alterara las circunstancias casi ideales de que disfruta ahora. Desde el trajín de sus ciber-perchas en Twitter y Facebook, y la aparición ocasional en Fox News (donde es una colaboradora en nómina), Palin es capaz de hacer un montón de politiqueo, libre de los gravámenes de una candidatura declarada. No tiene un equipo de campaña dirigiendo su curso (una famosa fuente de malestar durante su carrera vice-presidencial) y tampoco un secretario de prensa instándola a acomodarse a lo que ella llama “los sesgados medios de comunicación”. Ella y Todd son libres de mantener cualquier horario que deseen. “Nosotros no hacemos publicidad de a dónde vamos”, dijo esa noche en lo que podría ser la más sutil declaración de la temporada política.

Tomen la espontaneidad, y el hermetismo, de los días previos a la proyección de la película. The Undefeated es una defensa contundente del historial de Palin y un argumento para su indispensabilidad política –un accesorio de campaña ideal. (SarahPAC, el comité de acción política de Palin está ofreciendo los DVD a los seguidores que donen 100 dólares o más.) Steve Bannon, el director de la película, había planeado desde hacía mucho tiempo un vistoso estreno en Iowa, previendo que fuera el vehículo de Palin para hacer su primera aparición este año en ese estado tan importante políticamente, cuyos caucuses de mediados de invierno son la primera prueba de la viabilidad de un candidato.

Palin aceptó la invitación de Bannon la semana antes de la fecha prevista del estreno, dejándole tan sólo cinco días para organizar el evento. Se instaló en Pella, una antigua ciudad holandesa con el mayor molino de viento en funcionamiento del país y reservó todas las habitaciones disponibles en el hotel principal de la ciudad. Bannon también obtuvo los servicios de Craft International, una empresa de seguridad de gama alta, que envió al lugar un equipo de cuatro personas: tres ex SEAL de la Marina y un ex miembro del SAS.

Llegaron el día antes del evento y se les instruyó para acudir esa noche al aeródromo local, donde los Palin iban a llegar en un avión privado. La noche pasó, pero los Palin no llegaron. El equipo se enteró al día siguiente de que la pareja había ido a Minneapolis a ayudar a Bristol a instalarse para el inicio de su gira de promoción en el Mall of America.

A la mañana siguiente -el día del evento- Bannon y su equipo de seguridad se enteraron, a través de Twitter, que los Palin había pasado la noche en Des Moines. (“Nuestro hotel estaba justo en la manzana de The Des Moines Register“, me dijo Palin más tarde, claramente satisfecha. “Nadie supo que estábamos allí”). Después de la carrera matutina de Sara por el río, se dirigieron a Pella.

Sobre la marcha, un nuevo plan de seguridad fue concebido: los agentes de Craft se reunirían con los Palin cuando salieran de la carretera interestatal de Des Moines, a unos 45 minutos, y les escoltarían hasta la ciudad. La calle frente a la Casa de la Ópera de Pella, donde la película iba a exhibirse, se bloqueó a medida que llegaban los camiones-satélite, los equipos de cámaras de televisión se establecían y una multitud de periodistas y gente de Iowa ansiosos. Pero a medida que la hora del evento se acercaba, los hombres de seguridad se encogieron de hombros, nada de los Palin. Entonces, apenas una hora antes del estreno programado, se supo que ya habían llegado, que había aparcado su Chevy Malibu de alquiler y estaban más arriba de la calle en una panadería holandesa, firmando autógrafos y posando para fotografías con sus admiradores.

“¡Son tan Griswold!”, señaló un miembro del equipo –en una referencia a la serie de películas de National Lampoon sobre las desventuras de una familia del Medio Oeste de vacaciones.

El evento de Iowa fue una poderosa demostración del atractivo popular de Palin. Se organizó, en un plazo muy corto, casi en su totalidad por una red dedicada de voluntarios de Palin, que llenó los 350 asientos de la ópera y resultaron ser un millar de personas para la barbacoa-sólo-por-invitación que siguió a la proyección. Vestida con una camisa de botones, pantalones vaqueros y un cinturón de cuentas con una gran hebilla de color rojo, Palin se abrió camino alegremente entre la multitud, firmando gorras y ejemplares de sus libros oyendo el estribillo, “¡Esperamos que te presentes!”.

Si estaba fatigada cuando la fiesta terminó, no era evidente en sus maneras tal como apartó una silla fuera de la mesa en el comedor privado y se sentó a hablar. La experiencia de ver una versión cinematográfica de su biografía política y luego mezclarse con multitudes de partidarios claramente la había conmovido. Parecía a la vez centrada y llena de júbilo.

Pero antes de empezar, ella y Todd, ambos haciendo trabajar sus omnipresentes BlackBerrys, se ocuparon un poco de los negocios familiares urgentes.

SARAH: Tengo que responder a Piper muy rápido. Ella no va a cortarse el pelo. ¿En qué está pensando?

TODD: No, no se lo va a cortar.

SARAH: Tienes que decírselo, te hará caso… ¿Tú le dijiste que no, Todd? Bueno, estoy apagando el mío.

Volviendo a la escena política, Palin dijo que el presidente Obama es batible en 2012 y que hay “muchos, muchos candidatos calificados y capaces por ahí” para hacer eso.

Preguntada sobre el hecho de que tantos republicanos estuvieran mirando más allá de los candidatos declarados, hacia gente como ella  y los gobernadores Rick Perry y Chris Christie, Palin dijo: “Esto sugiere que el campo no está definido. Gracias a Dios que el campo no está aún establecido. Creo que tiene haber un debate aún más vigoroso. Es necesario que haya un campo más grande. Y aún hay tiempo. Todavía quedan meses, donde más gente puede entrar y empezar a articular sus posiciones”.

Aún más importante para ella esa noche, al parecer, era la cuestión de cómo su destino personal y político llegó a ser oscurecido por su papel en la campaña de McCain y el esfuerzo por recuperarlo a través de The Undefeated.

“Estoy impactada” por la película, dijo; había subido al escenario después de la proyección y agradeció a Bannon por “tratar de aclarar las cosas”.

En ese comedor privado, volvió de nuevo a Alaska y tomó el hilo de lo que ve como su narración perdida –la  misma historia que Bannon cuenta en The Undefeated, usando literalmente la voz de Palin después de haber adquirido los derechos de la versión en audio de su autobiografía.

A pesar de que llegó a ser conocida como una niña mimada de la derecha cristiana y una agitadora, su identidad política en Alaska era la de una reformadora con una inclinación pragmática, no partidista. (Algo que la película deja fuera es el hecho de que uno de sus primeros actos en el cargo fue vetar un proyecto de ley que negaba los beneficios estatales a las parejas del mismo sexo. Palin dice que lo hizo, a pesar de sus creencias personales, porque la ley era inconstitucional –una razón familiar para los católicos liberales demócratas, desde los Kennedy hasta los Cuomo).

“Ya sabéis, yo rara vez utilizo el término ‘bipartidismo'”, dijo. “Yo uso el término ‘independiente’ “. El segundo nombre de Piper es ‘Indie’. Ése es el modo de vida de Alaska. El 73%  de los alasqueños no están registrados como republicanos o demócratas, son independientes. Todd no es un republicano registrado. La mayoría de la gente que conozco, son personas independientes que dicen: ‘Sólo tiene que usar el sentido común’.

En el momento en que Palin se presentó a gobernadora en 2006, ella ya se había ganado una reputación como reformadora, después de haber revelado un conflicto de intereses por parte de un colega de la comisión reguladora del petróleo y gas del estado. El colega resultó ser el presidente del Partido Republicano del estado y un miembro del comité nacional del Partido Republicano. Ella continuó enemistándose con el establishment del partido cuando desafió, y derrotó, al gobernador titular republicano, Frank Murkowski.

Palin ocupó su cargo con la gran estrategia de producir prosperidad a través de la explotación agresiva de los vastos recursos naturales de Alaska, un programa que etiquetó exitosamente como una reforma. Eso fue posible porque Alaska estaba infestada de escándalos en ese momento –y el escándalo, como casi todo lo importante en Alaska (su riqueza, sus centros culturales, sus puestos de trabajo), estaba vinculado a la industria petrolífera. Los programas de Palin incluyeron importantes iniciativas opuestas a las compañías petroleras, pero a las que los aliados de la industria en la legislatura, intimidados por el disgusto público ante los escándalos, fueron incapaces de oponerse con eficacia.

“Yo sabía de primera mano de la corrupción en el estado de Alaska en lo que se refiere a la relación de la industria petrolera con nuestros legisladores”, dijo. “Lo sabía porque nuestro estado es tan pequeño que lo ves, lo sientes, estás cerca de él y tienes que optar ya sea por participar en los juegos sucios o luchar”.

El logro central fue un significativo aumento de impuestos a los beneficios derivados del petróleo de Alaska, al que los republicanos partidarios de la industria se opusieron, y que fue aprobado sólo porque Palin se alió con los demócratas de la legislatura (que insistieron, con la aquiescencia de Palin, en aumentar aún más las tasas).

Fue una salida de la ortodoxia conservadora, y una que algunos conservadores de Alaska aún tienen en su contra, pero Palin declaró su lealtad constitucional; los documentos fundacionales del estado reservan la propiedad de los recursos de Alaska a su pueblo, y Palin insistió en que ella estaba mirando por sus accionistas (un punto subrayado por la entrega al año siguiente de un bono de 1.200 dólares a cada ciudadano del estado).

Esta fórmula –triturando a los republicanos y contando con la cooperación coyuntural de los demócratas-  hecho a la medida de un modelo de gobierno frágil, se atenuó por el hecho de que los actores políticos encontraban a Palin demasiado sensible a la crítica y muy deseosa de llegar a un acuerdo. Pero para el público era una heroína, con un índice de aprobación superior al 80% tras dos años de mandato, haciendo de ella por mucho la gobernadora más popular del país.

Ésa fue la Sarah Palin, cada pizca de ella la maverick que McCain no había sido nunca, que fue invitada al ticket del GOP en 2008. Pero mientras que el bipartidismo puede ser útil para el gobierno, tiene poca utilidad en el calor de una campaña. Ella llegó a la escena nacional en el momento más partidista de la vida política estadounidense, los dos últimos meses de unas elecciones presidenciales, cuando no hay compasión para ningún impulso no-partidista. Palin se convirtió en una figura polarizante casi al instante, tan capaz de inflamar pasiones que se estaba conjeturando abiertamente por la opción de Thomas Eagleton antes incluso de que hubiera sido oficialmente designada. Un corredor de apuestas de Londres estaba tomando apuestas sobre si duraría en el ticket hasta el día de las elecciones.

Palin, por su parte, estaba ansiosa por recoger el bastón partidista y lo manejó hábilmente. Su discurso en la convención se mencionó su historial en Alaska, pero llegó a su notas altas en sus críticas a la élite de Washington y el candidato Obama (“Creo que un alcalde de una pequeña ciudad es como una especie de ‘organizador comunitario’, excepto en que tiene responsabilidades reales”).

Palin me dijo que nunca había visto una repetición de ese discurso hasta que vio fragmentos de él en la película de Bannon, y pensó para sí: “¡Wow… Yaaay!”.

El afán de Palin por el combate levantó a una base republicana desanimada e instigó una respuesta enorme de los críticos liberales. La película de Bannon comienza con un montaje de celebridades criticando a Palin, que descienden de la opinión convencional en voz de Matt Damon (“una película de Disney realmente mala”) a las representaciones más duras de los cómics de Sandra Bernhard (“puta traidora”) y Bill Maher (“tonta idiota “), antes alcanzar el fondo con imágenes de violencia y caricaturas crueles de Trig.

Al final de la película, Andrew Breitbart critica al establishment republicano por su silencio complaciente, a los que califica de “eunucos”. Cuando hablamos, Palin estuvo de acuerdo con esa evaluación, pero añadió: “No fueron sólo los hombres -fueron las mujeres conservadoras quienes se callaron también. Fui allí y les apoyé en sus campañas y puse a algunas de ellas en el mapa. Y hasta la fecha, no hemos sabido nada de ellas… Yo no estoy hecha de esa manera”.

Palin dijo que cuando escuchó que su amiga Nikki Haley era acusada de haber mantenido un romance con un miembro de su personal cuando fue candidata a gobernadora de Carolina del Sur, cogió el teléfono. “La llamé y le pregunté y ella dijo: ‘No, no es cierto’. Inmediatamente hice una declaración diciendo: “Ella dice que no es cierto. Se acabó”.

Después de las elecciones de 2008, Palin intentó hacer algo que no se había hecho en 20 años: volver al sillón de la gobernadora después de ser derrotada en un ticket nacional (Michael Dukakis fue el último en hacerlo en 1988). Los ex aliados demócratas ahora la trataban como a la oposición y los republicanos descontentos no estaban dispuestos a acudir al rescate. Los opositores políticos bombardearon su administración con quejas éticas y, aunque todas fueron rechazadas en última instancia o resueltas sin haber encontrado ningún delito, Palin perdió su motivación para permanecer en el empleo y luchar. “Era como ir a trabajar todos los días con las manos esposadas,” Todd me dijo.

Es una fuente permanente de molestias para Palin que su historial de éxitos como gobernadora de Alaska desapareciera durante una noche de 2008. “¿Que la gente aún no entiende por qué me eligió a McCain?”, dijo con cierta exasperación.

Steve Bannon cree que él lo entiende y es por eso que hizo The Undefeated, gastando 1 millón de dólares de su propio dinero y el de sus socios en la película de dos horas, que se estrena en 10 ciudades el 15 de julio y pasa a todo el país a la semana siguiente. Tiene también un acuerdo de distribución con Wal-Mart por el que podrá recuperar fácilmente su inversión.

“Yo la llamo un personaje al estilo McLuhan”, dice Bannon. “Ella satura los medios de comunicación y, sin embargo, nadie conoce su historia. Está oculta en plena luz del día”.

Bannon, de 57 años, fue criado en una familia de clase trabajadora católica de Richmond, Virginia, y sirvió en la marina antes de abrirse camino hasta la Harvard Business School. Allí y más tarde, trabajando en las fusiones y adquisiciones de Goldman Sachs, adquirió un escepticismo permanente sobre el establishment del Este. “En Harvard, y luego en Wall Street, me di cuenta de algo: los chicos tenían credenciales académicas, y cuantitativamente, son muy inteligentes”, dice. “Pero yo todavía no he encontrado a nadie tan inteligente como mi abuelo, y él era un tipo que sólo llego al tercer curso. Eso es algo que veo en Sarah Palin, .la combinación de la experiencia vivida y la curiosidad intelectual. En Harvard, no tenían la experiencia vivida, sino que la evitaban. Y, por cierto, eso impregna la cultura de elite en la actualidad”.

Bannon se especializó en medios de comunicación en Goldman, dejándoles en 1990 para abrir su propia empresa en Beverly Hills. Se ocupó de la reorganización de la MGM y PolyGram, vendió su empresa a la Société Générale y decidió tratar de producir películas él mismo. La primera, un homenaje a Reagan titulado In the Face of Evil, atrajo a unos seguidores de derechas y Bannon llamó la atención de la mafia conservadora de Hollywood, dirigida por la bestia negra de Anthony Weiner, Breitbart. “Es sólo una nueva ola de de una especie de libertarios radicales”, dice Bannon. “Sin embargo, radicalmente a favor de los Estados Unidos, pro-militares” –la hija de Bannon, Maureen, es una subteniente de servicio con la 101 División Aerotransportada en Irak “y Breitbart es el alegre jefe bromista de todo eso”.

Mientras que la renuncia de Palin en 2009 parecía cerrar un futuro político para ella, pronto se hizo evidente que su papel de pararrayos le proporción un estatus de icono entre los seguidores que la adoraban: los Palinistas [en español en el original]. Varios de esos devotos crearon sitios web, que forman una base comprometida que se llena de energía con cada movimiento de Palin. Estas son muchas de las personas que empezaron a asistir a las reuniones en los ayuntamientos hace dos veranos y que llenan las filas del Tea Party. Se ven reflejados en Palin y le están muy agradecidos por haberlos abrazado a ellos y sus causas a la vez, durante el advenimiento de la era de Obama, cuando otros republicanos dudaron.

“Ella no rechazó el Tea Party“, dice Peter Singleton, que es quizás el arquetipo del creyente verdadero en Palin, un abogado de Palo Alto, California, quien recogió sus cosas y se mudó a Iowa para comenzar a organizar lo que él cree que será la campaña de Palin a la presidencia. Singleton lleva en Iowa ocho meses, reuniéndose con los líderes republicanos en todos los rincones del estado y construyendo una red de voluntarios. Nunca ha conocido a Palin.

Fue Singleton quien hizo de hombre de Bannon en el terreno para el acto de Pella, proporcionando una multitud de la lista de nombres que ha acumulado. Ha llevado a cabo la misión de Iowa con su propio dinero. Consultado acerca de cómo financia su esfuerzo, él respondió: “Tirando de tus ahorros”.

Al lado de Singleton en Pella, otro ejemplo de voluntario de Palin, Michelle McCormick, que se ha convertido en un rostro familiar en Iowa, a pesar de que vive y trabaja en el área de Dallas-Ft. Worth. Ella cree tanto en la empresa de Palin que viaja a Iowa cada fin de semana para trabajar los barrios republicanos con Singleton. “Ni siquiera tienen una planta en mi casa para poder hacer esto”, dice. “No tengo vida social. Pero he conocido a un montón de amigos… Es simplemente diferente “.

Singleton y McCormick creen firmemente que Palin se presentará y que es su tarea preparar el camino para ella. Y, Singleton está seguro, Palin estará lista también. “La gobernadora Palin tiene la gente que le está proporcionando la investigación política y así es como ella está produciendo esos concisos análisis de las cuestiones políticas”, dice. “Se podría decir, ‘Bueno, no suenan como jerga política, nueve páginas de documentos técnicos del FMI’. Bueno, sí. Eso es por diseño”.

De vuelta en el comedor privado en Pella, Palin compartió algunas de esas posiciones políticas. Sobre el techo de la deuda, se considera de línea dura. “No es el apocalipsis”, dijo, y cuestionó la necesidad de las urgentes sesiones de negociación que los republicanos y los demócratas estaban llevando a cabo en busca de un acuerdo sobre el límite de la deuda (en curso al cierre de esta edición). “El hecho es que tenemos 2,6 billones de dólares en ingresos por cobrar y simplemente usando el sentido común –coge esos ingresos, paga la deuda en primer lugar, ten cuidado de las prioridades nacionales-, no tenemos que aumentar la deuda”.

Este enfoque requiere un drástico recorte del gasto, del tipo que puede llegar a ser políticamente incómodo para los republicanos. Palin dijo que adelante. “Hay tanto gasto que no es una prioridad para la seguridad nacional o de los servicios por mandato constitucional y servicios aceptados que el público quiere ver a su gobierno federal proporcionar -cuidad de esas cosas”, dijo. “Todo lo demás va a tener que esperar y eso sólo es la realidad.” A ella le gustaría reformar, o incluso eliminar, agencias enteras -el Departamento de Energía, por ejemplo- como Reagan habló una vez de hacer. “Ése es el tipo de reforma de gran alcance que es muy, muy difícil de hacer. Pero se puede hacer”.

Palin dejó claro que está en contra de cualquier acuerdo que aumente el tope de la deuda y que criticará al presidente de la Cámara, John Boehner, si llega a un acuerdo. “No, tenemos que recortar el gasto. Es imprescindible, y yo me quedaré muy, muy decepcionada si Boehner y los líderes de Partido Republicano llegan a cualquier tipo de acuerdo sobre la deuda en los próximos meses”.

Palin también se ha convertido en experta sobre el tema de la flexibilización cuantitativa, cuyos efectos inflacionarios ilustra con una anécdota personal. “Yo estaba indignada con Todd ayer”, dijo. “Entró en una estación de servicio mientras volvíamos de Minnesota. Compró un Slim Jim –siempre estamos comiendo ese tipo de cosas- por 2,69 dólares. Yo dije, ‘¡Todd, eso solía costar 99 centavos hace poco! “Y él dijo:’ Hombre, no vale la pena el dólar de más”. Una jarra de leche y una barra de pan y una docena de huevos -cada vez que entro en esa tienda de comestibles, un par de centavos más…”

Tales son los temas que los seguidores de Palin esperan que pronto les dirigirá como candidata presidencial declarada. Se puede defender, como hace Palin, que un participante tardío tiene todas las posibilidades de ganar la nominación, y ella sin duda añadirá emoción a la carrera. Sin embargo, es difícil prever sumisa renuncia a la impulsiva libertad exhibida durante su excursión en Iowa por la marcha forzada de una campaña real.

Su situación actual como una celebridad independiente es mucho más gratificante: se sabe que Fox le paga 1 millón de dólares  al año, ganó otros 2 millones por su reality show en TLC, tenía un acuerdo multimillonario para un libro con HarperCollins y es una figura de primer nivel en el circuito de conferenciantes, capaz de percibir más de 100.000 dólares por discurso.

Por otra parte, Palin se mueve dentro de ese círculo muy estrecho que ha formado a su alrededor, con Todd en su centro, actuando como asesor y guardián principal. Una campaña aunque sea tan desafiante de la conformidad como la de Palin sin duda será – requeriría ampliar ese círculo para incluir a profesionales de la política de lealtad incierta. Y significaría abrir la puerta a las empresas de noticias con la que ha estado abiertamente enfrentada en el último par de años.

O no.

“La gran prensa es cada vez menos relevante”, dijo, añadiendo que ella no dudaría en evitar los medios de comunicación en los que no confía.

“Yo diría no a aquellos que han mentido sobre mí. No hay necesidad de recompensar el mal comportamiento. He aprendido. Ya sabes, gato escaldado, odia el agua. He aprendido”.

¿Les digo la verdad? No me gustan mucho estas fotos. Se nota que Sarah no está tan suelta como lo suele estar. ¿Será que aún se acuerda de la última vez que Newsweek la trató de tonta del bote? Yo sí que me acuerdo, recuerden que fue en aquella ocasión en que utilizaron unas fotos suyas en ropa deportiva para ilustrar el reportaje de marras. En fin, no seamos rencorosos…

La única en la que Sarah sonríe un poco. ¿Será porque el fotógrafo estaba a punto de caerse al agua?

¡Oh, sí! ¡Palin 2012! ¡Madre mía, cómo me estoy divirtiendo ya! Y esto va a ir a más… Descansen este verano porque a partir de septiembre vamos a vivir frenéticamente, a lo Palin. Y yo estaré aquí para contárselo. Si Dios quiere.

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Una respuesta a LA ENTREVISTA DE NEWSWEEK

  1. Santi dijo:

    Bob, gracias por la traducción. Buenos reflejos. No dice nada realmente nuevo pero está interesante. ¿Newsweek se ha convertido a la causa palinista? Uhmmm no me fio.

    Yo también estoy convencido en que se presenta. Pero falta el “cuándo”, el “dónde” y el “cómo”, ja, ja, ja. ¡Cómo le gusta el mantener la intriga! ¡Palin 2012!

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