LA TRAVESÍA DEL DESIERTO DE SARAH PALIN (y II)… Y ALGO MÁS

Sí, ya sé que hoy ya he publicado una vez esta mañana, pero ayer se me quedó corta la entrada para todo lo que quería decir y no me ha parecido bien dejarles todo el fin de semana sin saber cómo termina la historia, sobre todo cuando es poco lo que queda por decir. Así pues, ésta es la segunda y última parte en la que les doy algunas pinceladas sobre lo que fue la campaña electoral de 2006 para Sarah Palin. La verdad es que cuesta obtener información sobre ello, sobre todo porque Sarah no se extiende sobre ese tema en Going Rogue y los del Anchorage Daily News han borrado muchos artículos de esos años, pero más o menos se pueden encontrar datos aquí y allí o algún artículo suelto como he hecho yo para preparar la serie que les ofrecí sobre el tiempo de Sarah en la AOGCC y ésta de ahora. De cualquier forma, tampoco se trata de escribir otro libro, je, je, je. Y además hoy me siento generoso y les voy a hacer un regalo. Pero eso al final. Antes tendrán que leerse lo que viene.

La campaña electoral de 2006

¡Vaya la que había armado Sarah Palin! No sólo había vencido en las primarias republicanas contra la voluntad del establishment republicano, que la detestaba, sino que además en la misma noche de su victoria se atrevió a pedirle al presidente del Partido Republicano de Alaska, su viejo enemigo, Randy Ruedrich, que dimitiera. Estaba claro que a Sarah no la domaba nadie y eso le supuso que el partido le cerrara el grifo de la financiación, justo ahora que iba a necesitar echar toda la carne en el asador. Ya no se trataba de una pequeña campaña electoral; ahora era toda una campaña electoral a escala estatal y sus adversarios demócratas estaban unidos y rebosantes de dinero.

¿Y qué ayuda le ofreció Ruedrich a Sarah para hacer frente a la que se le venía encima? “Nos han dicho”, declaró poco tiempo después la propia Sarah, “que el fondo del gobernador [el dinero previsto para esa campaña electoral] del Partido Republicano de Alaska  está vacío. Nos parece bien. Lo haremos de otra manera entonces”. Suspicaces, los periodistas fueron a preguntar al propio Ruedrich y éste les confirmó que no tenían ni un dólar para financiar la campaña electoral de Sarah. Y quien no quiera creérselo, que reviente. Curiosamente, hace cuatro años, en 2002, cuando se presentó Frank Murkowski como candidato, el Partido Republicano pudo aportar un total de 190.000 dólares (el límite legal era de 200.000 dólares). Cuando se lo recordaron,  Ruedrich alegó que entonces las arcas del partido se habían llenado gracias a un acto de recaudación de fondos que celebraron y que contó con la presencia del presidente Bush, pero que desde entonces no habían celebrado ninguno más.

De todas formas, siguió explicando Ruedrich, Sarah podría contar con los esfuerzos del partido destinados a movilizar a todas sus bases el día de la votación (GOTV, Get Out The Vote, algo que podría traducirse como “todos a votar”) y a facilitar a los votantes republicanos que no van a poder hacerlo personalmente el voto por correo, cuestiones estas que se financiarán con el dinero procedente de un fondo separado que, en principio, estaba destinado a ayudar a la reelección del congresista Don Young. Además, en un sibilino mensaje, Ruedrich comentó que “hay gente trabajando para recaudar fondos directamente para la candidata. Ésa es una manera muy eficaz de recaudar dinero”. Vamos, algo así como “apañaos como podáis y a mí dejadme en paz”.

Y el mensaje llegó a Sarah y a su compañero de ticket, Sean Parnell, quienes tuvieron claro desde ese momento que no iban a poder contar con la maquinaria del partido y que tendrían que tomarse la campaña electoral casi como si se tratara de una candidatura independiente. Y así lo hicieron.

Para empezar, decidieron prescindir de la gente del Partido Republicano no sólo para recaudar dinero, sino también para organizar su campaña electoral. Su equipo iba a estar integrado por las mismas personas que les habían hecho ganar las primarias republicanas y que eran en su mayoría personas ajenas al mundo de la política y, muy especialmente, al establishment republicano. La directora de campaña iba a volver a ser Kris Perry, una antigua amiga de Sarah y vecina de Wasilla, donde se conocieron en 1993 cuando Sarah era concejal  y Perry la directora de la Cámara de Comercio de Wasilla, que se autodescribe como “apolítica” de toda la vida. Perry es una de las personas en quien más confianza tiene depositada Sarah y tal vez una de las pocas que realmente puede decirse que es amiga íntima suya y confidente. Recuerden que fue ella quien le acompañó a Arizona a entrevistarse con McCain cuando éste le hizo su oferta de ser su compañera de ticket. Tanto es así que si Sarah acaba llegando a la Casa Blanca, creo que Perry será su jefa de Gabinete. Y estoy dispuesto a apostar sobre ello.

Tras Perry, encontramos a Frank Bailey, que fue el coordinador de su campaña para las primarias y que volvería a serlo en esta nueva aventura (y que andando los años se convertiría en un auténtico traidor, publicando un libro plagado de mentiras sobre Sarah Palin) y a otras dos personas, Curtis Smith, su portavoz de campaña y John Bitney, su coordinador de materias, siendo éste último un antiguo compañero de clase de Sarah en Wasilla.

Algo más sobre estos dos últimos colaboradores: Smith era socio de una agencia de publicidad de Anchorage antes de unirse al equipo de Sarah, además de haber trabajado como periodista en la cadena de televisión estatal KTUU-Channel 2; Bitney había trabajado con algunos miembros del Congreso de Alaska y era en aquel entonces un cabildero debidamente registrado, no importándole dejar sus clientes para poder tomar parte en la campaña electoral una vez que la Comisión de Cargos Públicos de Alaska (el organismo que supervisa las campañas electorales celebradas en Alaska) le dio el visto bueno siempre y cuando aceptara la condición de no poder dedicarse a recaudar dinero para la campaña electoral.

Otra incorporación al equipo fue la de Mike Tibbles, el antiguo director de campaña de John Binkley, uno de sus antiguos rivales en las primarias. Tibbles había trabajado en la campaña electoral de Murkowski en 2002 y había ocupado un par de puestos en la administración del estado como director legislativo del gobernador y vicecomisionado de Administración antes de dimitir para trabajar con Binkley.

Había otras personas más ofreciendo su ayuda a Sarah, pero no eran miembros fijos del equipo y jugaban el papel más bien de asesores puntuales.

Sarah decidió que su candidatura iba a tener el color del equipo de su instituto, los Wasilla Warriors: el rojo. Y de ese color fueron todos sus carteles. No fue una campaña electoral fácil y Sarah tuvo que aprender muchas cosas en poco tiempo, además de corregir algunos errores serios. Así, no acudió a algunos actos de campaña previstos y en otros acudió sin la debida preparación. Por ejemplo, en un foro sobre la educación, Sarah fue ridiculizada por sus rivales por haber soltado un pintoresco ensayo sobre su padre profesor de colegio en lugar de un plan bien articulado para mejorar la educación en el estado. Además, aquel era año de elecciones en su burgo de Matanuska-Susitna y Sarah se vio mezclada en la disputa entre candidatos republicanos rivales, disgustando a algunos partidarios que creían que no debería haberse despistado con algo que no le iba ni le venía, pero que le perjudicó de alguna manera.

Otra metedura de pata fue cuando celebró un acto en Wasilla y Sarah les prometió a sus paisanos no ser neutral cuando se tratase de ellos: “Es cierto, la gente creerá que estoy inclinada hacia el valle en las decisiones que tome. Y tendrá razón porque lo estaré”. Eso fue un filón para su rival demócrata, Knowles, que empezó a preguntar a diestro y siniestro si eso significaba que los habitantes de Alaska que no sean de Matanuska-Susitna serían considerados por una futura gobernadora Palin como habitantes de segunda clase. Los partidarios de Sarah intentaron quitarle hierro a la cuestión alegando que había hablado ligeramente y que era lo que se esperaba que dijera estando entre sus paisanos. Fue un momento peligroso para Sarah, pero logró superarlo.

Y hablando de sus partidarios, su campaña electoral fue una campaña totalmente popular, lejos de las habituales campañas electorales prefabricadas. Y eso fue algo que disgustó mucho a otros jugadores importantes en el juego de la política de Alaska: la industria petrolera. Había rumores referidos a que su candidato a vicegobernador, Parnell, que había sido cabildero y miembro del Congreso de Alaska, se “ocuparía” de Sarah para que no se lo creyera demasiado si ganaba, pero a la vista de cómo transcurrieron las cosas durante los dos años y medio de la administración Palin-Parnell, quizás sea más correcto decir que Sarah se ocupó de su vicegobernador, Parnell, para que no se creyera que todavía les debía sumisión a los de las petroleras.

Por fin, llegó el día de las elecciones y Sarah dio la campanada ganando con el 48,3% de los votos a Knowles, que tuvo que conformarse con el 40,9%. En el Partido Republicano, las caras eran largas en los pisos altos de la sede y muy alegres en los pisos bajos: Sarah Palin había vencido. Que sí, que los milagros existen.

Sarah Palin la noche del baile, después de haber prestado juramento como la nueva gobernadora de Alaska. Verdaderamente, el cuento de la Cenicienta hecho realidad. Y Piper también andaba por allí.

…y algo más

La semana que viene sólo vamos a tener un tema: el día 15 se estrena The Undefeated en todos los Estados Unidos. Déjense de Ppunto y todo lo que no sea eso. El estreno tiene que ser un éxito y me consta que se está trabajando a marchas forzadas para que así sea. Al menos, los de Team Sarah (a cuya banda me precio de pertenecer) están haciendo una de las mayores campañas de promoción que les he visto jamás hacer. Porque no estamos en los Estados Unidos, que si no ya me tendrían aquí sorteando entradas para el estreno para todos ustedes. Toca mover el ambiente y por eso hoy les dejo con un pequeño artículo sobre The Undefeated escrito por Rob Port, un bloguista nacido en Alaska (en Wasilla precisamente), pero residente ahora en Dakota del Norte que lleva un blog titulado Say Anything, y el tráiler oficial de la película, recién estrenado.

Anoche The Undefeated se pasó en RightOnline. Llevo mucho tiempo siendo partidario de Palin. Crecí en Wasilla. Mi familia ha tenido amistad con los Palin y los Heath (la familia de Sarah) desde hace bastante tiempo. No puedo dejar de apoyar a mi paisana. Pero incluso a mí me ha sorprendido.

Me esperaba, la verdad sea dicha, propaganda sobre Palin. Y no lo dijo despectivamente. Después del trato que Palin ha tenido a manos de los medios de comunicación y de la izquierda, se merece algo de propaganda. Me esperaba un par de horas de memorial de agravios de todas las maneras en que los medios de comunicación o la izquierda ha sido injusta con Palin.

Lo que vi en cambio fue un profundo y revelador (incluso para un partidario de Palin) reportaje de por qué Palin es todo lo que los medios de comunicación dicen que no es. Tras años de ver a Sarah Palin en el escenario político nacional, tras libros y giras en autocar y entrevistas, creía que sabía todo lo que había que saber sobre ella.

Estaba equivocado.

El eje de la película gira en torno a su carrera política en Alaska. Desde su primera campaña a la alcaldía de Wasilla, en la cual tuvo que hacer frente a muchos de los deslenguados sexistas que abrieron el camino a sus críticos de hoy en día, hasta su tiempo como reguladora del petróleo y el gas y su improbable victoria sobre un gobernador republicano en el cargo. Y no termina aquí. La película resalta los remarcables veinte primeros meses de su mandato como gobernadora y la marea de cambio que trajo al gobierno de Alaska.

Me pregunto cuántas de las personas que sugieren que Palin es un peso ligero políticamente hablando, que sugieren que es una inocentona despistada en un mar de gente mucho más lista que ella, saben algo realmente sobre todo lo que hizo en Alaska.

Si no lo saben, vergüenza debería darles por no preocuparse por conocer los hechos antes de criticar. Si lo saben, entonces vergüenza debería darles por mentir.

No tengo un tráiler o algo similar para postearles. De hecho, la versión de la película que vi anoche no era siquiera la versión final. Pero cuando la película se estrene –y se está presionando para que se estrene en cines de toda la nación- ustedes van a querer verla.

Y éste es el tráiler. Tengo que conseguir una copia de la película como sea. Y no se preocupen que lo haré. Mientras tanto, les emplazo el próximo lunes a leer un artículo estupendo que he encontrado recientemente en Real Clear Politics y que resulta muy revelador sobre el trabajo, silencioso pero muy intenso trabajo, que los partidarios de Sarah están haciendo en Iowa para que cuando llegue el momento y Sarah entre en liza, se encuentre con todo hecho. No se lo pierdan porque es muy interesante.

¡Ah, sí! Y sobre Thaddeus McCotter, el último osado en anunciar su candidatura hablaremos el miércoles en que aprovecharemos además para darle un repaso a las últimas encuestas.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Historia política de Sarah Palin, Palin 2012 y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a LA TRAVESÍA DEL DESIERTO DE SARAH PALIN (y II)… Y ALGO MÁS

  1. Santi dijo:

    ¡Animo, Bob, en tu particular busca del documental palinista perdido! Ese documental promete y hay que conseguirlo al precio que sea. Te pronostico que Sarah llegará al oasis, el oasis de la presidencia. Ningún desierto podrá con ella. ¡Palin 2012!

    P.D. Siguen saliendo enanitos, pero falta que llegue Blancanieves. Y cuando llegue, colorín colorado, este cuento se ha acabado. Y con final feliz. Ya me entiendes, Bob, ja, ja, ja.

  2. Santi dijo:

    Sarah después de la premiere de la película en Pella. Se la ve muy emocionada, se ve que le ha gustado. Y es una excelente oradora, sabe improvisar.

  3. Santi dijo:

    Otro video sobre la premiere…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s