EL GOP BUSCA CANDIDATO PRESIDENCIAL: RINOS ABSTENERSE, POR FAVOR (III)

Y tras los no-candidatos, los candidatos de verdad. O al menos, los que ahora mismo han anunciado que se presentan a las primarias, que son unos cuantos. Ya les he dicho que de aquí a febrero del año que viene habrá quienes se retiren y quienes se incorporen a esa lista. Calculen que el punto de inflexión será el día del anuncio de la candidatura de Sarah Palin. Ese día, muchos verán truncadas finalmente sus esperanzas y se retirarán con más o menos discreción. E incluso entre aquellos que decidan continuar, algunos de ellos no llegarán a marzo. Los caucuses de Iowa, las primarias de Nueva Hampshire y después los caucuses de Nevada y las primarias de Carolina del Sur serán vitales. Y tal y como están las cosas, tengo la sensación de que una vez celebradas esas cuatro citas electorales, las primarias republicanas podrían ser ya cosa de dos. Ya les explicaré por qué.

Para empezar, les recuerdo la lista que les ofrecí el viernes pasado de candidatos declarados y candidatos que aún están deshojando la margarita.

CANDIDATOS DECLARADOS

  • Jimmy McMillan, que anunció oficialmente su candidatura el 23 de diciembre de 2010.
  • Andy Martin, que anunció oficialmente su candidatura el 29 de diciembre de 2010.
  • Gary Johnson, que anunció oficialmente su candidatura el 21 de abril de 2011.
  • Newt Gingrich, que anunció oficialmente su candidatura el 11 de mayo de 2011.
  • Ron Paul, que anunció oficialmente su candidatura el 13 de mayo de 2011.
  • Herman Cain, que anunció oficialmente su candidatura el 21 de mayo de 2011.
  • Fred Karger, que anunció oficialmente su candidatura el 23 de mayo de 2011.
  • Tim Pawlenty, que anunció oficialmente su candidatura el 23 de mayo de 2011.

POSIBLES CANDIDATOS QUE AÚN ESTÁN EXPLORANDO FORMALMENTE SU CANDIDATURA

  • Roy Moore, que formó un comité exploratorio el 18 de abril de 2011.
  • Buddy Roemer, que formó un comité exploratorio el 3 de marzo de 2011.
  • Mitt Romney, que formó un comité exploratorio el 11 de abril de 2011.
  • Rick Santorum, que formó un comité exploratorio el 13 de abril de 2011.

Y ahora vamos a ver uno a uno a todos estos valientes, aunque algunos de ellos más que valientes simplemente carezcan de sentido del ridículo.

Jimmy Mcmillan

Es el primero de la lista y poco hay que decir sobre él más que es un tipo al que le gusta llamar la atención. McMillan es un demócrata de Nueva York, fundador del Rent is Too Damn High Party (Partido del Alquiler es Condenadamente Caro). Como quiera que este año la nominación demócrata está más que asegurada a favor de Obama, el tipo este, ni corto ni perezoso, ha decidido cambiar de partido, fingir que se ha vuelto republicano y dar la nota en las primarias republicanas en lugar de en las demócratas, que es donde le corresponde. Nada, ni caso. Su mostacho tiene gracia, pero él ni pizca.

Andy Martin

Otro que tal. Martin es de Illinois y él también es de los que gusta de presentarse a lo que sea para hacerse con sus cinco minutos de gloria en la tele. En este caso, se trata además de uno de esos que creen a pies juntillas que Obama no ha nacido en Hawaii, sino en Kenia (un birther, como los llaman allí) y que, por tanto, su elección como presidente de los Estados Unidos es ilegal puesto que la Constitución exige que el presidente haya nacido en los Estados Unidos (por eso Arnold Schwarzenegger nunca podrá presentarse como candidato a la presidencia… ¡gracias a Dios!). Una gansada en la que nunca he creído a pesar de la poca simpatía que siento por Obama y en la que algunos han querido involucrar a la propia Sarah, pese a que ésta ha declarado más de un vez que eso no iba con ella. Sobre todo después que Obama hizo público su certificado de nacimiento y quedó claro que había nacido en Hawaii. Y ya está. Nada, ni caso a este tampoco. Otro que no tiene gracia.

Gary Johnson

El primero un poco serio.  Johnson, de 58 años, fue gobernador de Nuevo México entre 1994 y 2002. Su historial allí fue el de un buen conservador fiscal, que mantuvo a raya el presupuesto, congeló los impuestos y evitó el crecimiento del gobierno estatal al vetar más de 750 proyectos de ley aprobados por la asamblea legislativa del estado que pretendían precisamente eso. Sin embargo, sus posturas conservadoras en lo fiscal no se corresponden en absoluto con las que mantiene en cuestiones sociales, ya que en esas cuestiones es un feroz libertario. Así es partidario, por ejemplo, de la legalidad del aborto, de abrir de par en par las fronteras a los inmigrantes, de legalizar la marihuana y de abandonar la guerra contra las drogas. Está claro que con esas opiniones, Johnson no tiene nada que hacer en un año electoral marcadamente conservador y tal vez el hecho de que acabe de publicar un libro tenga algo que ver con su candidatura, que francamente no creo que llegue siquiera a los caucuses de Iowa. No es un bufón como los dos anteriores, pero tampoco un rival serio para nadie. Mera curiosidad; un tipo pintoresco.

Newt Gingrich

Éste sí que es serio del todo. Un rival de verdad, aunque no tenga posibilidad alguna de hacerse con la nominación. Gingrich tiene 67 años, es de Georgia y todos conocemos su historial político, que de republicano liberal (y trepa) en sus inicios, pasó a conservador durante los años de la presidencia de Bill Clinton y que, tras su desaparición de la vida pública, volvió en 2008 pretendiendo que “la era de Reagan ha terminado”, apoyando en 2009 contra viento y marea a la repulsiva candidata del establishment republicano, Dede Scozzafava, en las elecciones especiales celebradas en NY-23 y defendiendo Obamacare públicamente en televisión en 2010 y enfrentándose ni más ni menos que a Paul Ryan, su compañero de partido, criticando amargamente la racional propuesta que acababa de presentar éste último para solucionar los problemas de Medicare, tildándola de ser una pieza de “ingeniería social derechista” radical. De hecho, su intervención en el programa “Meet the Press”, que fue donde se suicidó políticamente de manera tan efusiva y espectacular, tal y como es él en persona, provocó tal rechazo que hasta alguien tan mesurado como el propio Ryan le replicó diciendo: “Con aliados como él, ¿quién necesita a la izquierda?”.

Gingrich está acabado, pero se resiste a admitirlo. Sencillamente, no entiende nada de lo que está sucediendo actualmente en los Estados Unidos. Está jugando a ser todo para todos: el liberal para los liberales del GOP, el moderado para los moderados y el conservador para los conservadores. Una especie de Bill Clinton republicano. Sin embargo, con eso lo único que hace es demostrar que su tiempo ya ha pasado y que de alguna manera sigue anclado en 1992, que fue su momento de gloria. Que en 2012, en las elecciones presidenciales más “ideológicas” de los últimos cuarenta años, donde los electores conservadores van a escudriñar de arriba abajo el historial político de cada uno de los contendientes, pretenda que basta con dedicar un párrafo de sus discursos a cada tipo de electorado para tenerlos contentos a todos, lo demuestra fehacientemente. Sobre todo cuando se trata de alguien que no tuvo ningún empacho hace unos años en defender junto a los demócratas la mentirosa tesis de un “calentamiento global” causado por la actividad humana, proponiendo una especie de “conservadurismo verde” más falso que un billete de tres dólares y ahora, a inicios de este año, alabando los subsidios al etanol con el único fin de ganarse la simpatía de los agricultores de Iowa, una postura que de conservadora tiene poca y que al consumidor le sienta como un tiro, sabedor de que el maldito etanol le obliga a repostar con más frecuencia, obligándole a perder más tiempo y gastar más dinero. E inútilmente encima. Vamos, que la gran pregunta sobre Gingrich este año es la de por cuál de los dos partidos se presenta realmente. Y yo apostaría a que por el Republicano, no.

Ron Paul

Curiosidad, mera curiosidad. Actual representante por Texas en la Cámara de Representantes, el libertario Paul anima todas las primarias con sus osadas propuestas, algo menos radicales que las de Johnson, pero que van en la misma línea. Con 75 años cumplidos, nadie se lo imagina en la Casa Blanca (y mejor que no llegue porque sería capaz de demolerla) cuando a McCain se le reprochaba que fuera demasiado viejo y “sólo” tenía 72 años cuando se presentó. Lo que sí es cierto es que su pequeño pero aguerrido grupo de seguidores se volcarán en él y demostrará de nuevo una sorprendente capacidad para allegar fondos, hacer propuestas sorprendentes y retirarse de la campaña electoral con la frente bien alta.

Herman Cain

La gran sorpresa de esta temporada. Con 65 años y procedente de Georgia, Cain es un ejecutivo de éxito que también ha hecho sus pinitos en el mundo de los medios de comunicación, teniendo incluso su propio programa de radio, The Herman Cain Show. Cain es el único de los candidatos actuales que puede alegar que una gran parte del movimiento Tea Party le apoya y ser eso cierto. Pero eso es así sólo porque no hay otro candidato todavía que le pueda disputar ese apoyo (sí, estoy pensando en Sarah) y a que él es el único también que está haciendo campaña electoral de verdad, criticando a Obama y agitando el cotarro. Eso le ha dado la oportunidad de disfrutar de mucho tiempo en los medios de comunicación, creando la sensación de que tiene más fuerza de la que realmente disfruta. En mi opinión, Cain no llegará a ningún sitio y cuando empiecen las primarias de verdad su candidatura se desinflará. No tiene posibilidades de ganar; su auge actual es consecuencia meramente de la novedad, lo que le ha permitido convertirse en el personaje de moda. ¡Ojo, no estoy con ello despreciándolo de ningún modo! No estoy diciendo que sea un bufón como McMillan o Martin. Es un tipo muy interesante, que se merece mi respeto, y sus propuestas son dignas de ser tenidas en cuenta, pero no nos engañemos: es un personaje secundario.

Fred Karger

Llevábamos un rato sin bufones. Pues ya tenemos otro. Karger tiene 61 años, es de California y de lo único que puede presumir es de ser el primer candidato que reconoce ser homosexual que se presenta a las primarias republicanas. Bueno, vale… ¿Y qué? ¡A mí me importa un rábano que sea homosexual! Yo lo que quiero ver son sus propuestas políticas y éstas brillan por su ausencia. ¡Al cuerno con él! Otro que sólo busca publicidad. ¿Cuándo se van a dar cuenta esos tipos de que el hecho de que un candidato sea negro, homosexual, hispano, mujer, guapo, feo o marciano no le da ningún derecho especial a ocupar un cargo público? Los conservadores no miramos eso, tal y como hacen los liberales. Nosotros votamos por un candidato a pesar de que sea homosexual y lo único que le pedimos es que haga bien su trabajo y que no se pase el día recordándonos que es homosexual mientras que los demócratas votan a un candidato precisamente porque es homosexual y creen que queda bien hacerlo y si luego resulta que es un inútil, no se lo puedes reprochar porque eso es discriminatorio… ¡Pues vaya!

Tim Pawlenty

Otro de los rivales de verdad. Con 50 años y antiguo gobernador de Minnesota, es junto a Mitt Romney el favorito del establishment una vez que Mitch Daniels ha renunciado a presentarse. De hecho, parece que el “sueño húmedo” de ese establishment es un ticket Romney-Pawlenty y no están cejando en su empeño por presentar al pobre Pawlenty como un rock-star cuando no deja de ser un simple telonero.

Pawlenty pretende pasar ahora por buen conservador, tanto fiscal como social, pero lo cierto es que su historial como gobernador de Minnesota es el de un republicano moderado (o sea, tirando a liberal). De hecho, su intento de convertirse en el favorito del movimiento Tea Party resulta tan risible como si se presentara un día vestido con una chupa de cuero en la sección local de los Hell Angels para pedirles que voten por él.  Por otra parte, su capacidad de movilizar al electorado es aún más risible. Pawlenty sencillamente es incapaz de llenar un estadio con 20.000 personas ansiosas por verle y escucharle como sí que es capaz de hacerlo Sarah (y a las pruebas me remito: vean la campaña electoral de 2008) y aún los pocos que serían capaces de ir a un rally suyo tendrían problemas para mantenerse despiertos después de los primeros quince minutos. Pawlenty es el tipo de orador que se memoriza la respuestas adecuadas y simplemente las va soltando en perfecto orden y sin saltarse ni una sola coma, pero eso en este año de 2012, cuando los votantes han dejado de ser ovejas y se han trocado en lobos prestos a lanzarse sobre la yugular del primer tipo que intuyan que pretenda tomarles el pelo de nuevo, lo único que le puede garantizar es salir de su primer rally emplumado y sentado sobre un raíl. Pawlenty es una gallina incapaz de tomar la iniciativa y de hacer la más mínima propuesta hasta estar seguro de qué lado sopla el viento. Sencillamente, no tiene agallas. Es un funcionario de la política. No digo que no sea capaz de gestionar correctamente un presupuesto, pero de eso a pretender liderar las masas va un mundo. Hay quien lo ha comparado con un John Kerry republicano, el snob engreído ese que se presentó a las presidenciales en 2004. Es una buena comparación. Incluso hay quien lo ha definido como “el hermano pobre de Romney” (ver más adelante). Más acertado todavía.

En definitiva, que Pawlenty durará poco en campaña. Dudo que llegue a marzo. Y mira que no tengo ninguna antipatía especial por él, pero me disgusta que se haya prestado a hacer de tonto útil del establishment. Uno tiene que saber hasta dónde puede llegar y Pawlenty ha demostrado que, a diferencia de Daniels, él no lo sabe. ¿Quieren una prueba? Vean la portada de su último libro, Courage to Stand: An American Story, todo un éxito de ventas… ¡si se empieza a leer la lista de más vendidos por abajo, muy abajo! No sólo el título es casi un plagio del de Sarah (Going Rogue: An American Life), sino que su pose en la portada es un plagio completo. Comparen, comparen…

Y con “vaya camisa te han puesto” Pawlenty termino este repaso a los actuales candidatos republicanos. Según vayan dejándose caer otros, haré lo mismo con ellos. Sin embargo, no puedo dejarles sin repasar la candidatura de Romney, de quien ya sabemos de sobra que se va a presentar y que son sólo sus ganas de hacerse la prima donna lo que le impide anunciarlo de una vez.

Mitt Romney

Érase una vez un chulo llamado Mitt que llegó a ser gobernador de Massachusetts… Así podría empezar este comentario. Es cierto que Romney, de 63 años, habla como un conservador y sus posturas no son en absoluto las de un Ron Paul o las de un Gary Johnson, pero es que sencillamente no hay conservador de verdad que pueda creérselo. Y es que de nuevo su historial como gobernador habla por sí solo. No sólo se metió en el berenjenal de Romneycare, ese bodrio sobre la que se calcó lo que posteriormente fue Obamacare, sino que aún ahora que se ha demostrado su fracaso más estrepitoso lo sigue defendiendo con uñas y dientes. Y es que el problema no está en que Obamacare se haya hecho a escala federal, a diferencia de Romneycare que está hecho a escala estatal, como pretende él. Es que los fundamentos sobre los que se basa Romneycare son los mismos de Obamacare, los mismos que cualquier izquierdista radical defendería con los ojos cerrados: intervención estatal, burocracia ingente, desprecio de la voluntad de las personas, mandato imperativo, etc. En un año electoral en el que Obamacare y su repudio va a ser una de las cuestiones centrales, ¿en serio piensa alguien que Romney es el candidato adecuado para ello? ¡Anda ya!

Otro motivo para que los conservadores no confiemos en él estriba en su fama de oportunista y sus más que habituales cambios de opinión (flip-flop que se llama a eso allí), siempre según sople el viento, ¡qué curioso! Romney empezó su carrera política como demócrata y que no cambió de partido hasta que se le ocurrió enfrentarse al demócrata Ted Kennedy en 1994. Y cuando años más tarde se presentó a las elecciones a gobernador de Massachusetts, lo hizo con un programa tan liberal como el del Partido Demócrata, apoyando la legalidad del aborto, el matrimonio homosexual, la investigación con células madre, etc. ¡Vamos, todo el repertorio! Como para que los votantes sólo tuvieran que decidir si querían un gobernador demócrata del Partido Demócrata o un gobernador demócrata del Partido Republicano. Su último cambio de opinión para acercarse ahora a posturas conservadoras sólo tuvo lugar cuando estuvo seguro de que no se presentaría de nuevo como gobernador de Massachusetts, sino que aquello se le había quedado pequeño y era el momento de optar a la presidencia de los Estados Unidos.

Es cierto que tiene una acreditada capacidad de allegar fondos, pero también lo es que esa capacidad se circunscribe al nordeste del país, siendo más que seguro que ni un solo teapartier soltará un dólar en su hucha. Además, su predicamento en el Sur es casi de cero, donde es detestado y donde el Partido Republicano tiene actualmente su mayor caladero de votos, indispensable para recuperar la Casa Blanca.

Por otra parte, si Romney no pudo batir a McCain en 2008 cuando todo era favorable a él, siquiera porque no había otro mejor, ¿alguien se puede creer que logrará la nominación ahora cuando todo está en su contra? Y sí, todo está en su contra. No hagan mucho caso de lo que oigan por ahí. Sencillamente, Romney es un republicano a quien los medios de comunicación no han puesto ni una sola vez en entredicho, ocupados como lo están todos en hacerlo exclusivamente con Sarah. Él nunca se ha visto en apuros, lo cual no es precisamente un seguro para el futuro, cuando lleguen las presidenciales y en un lado esté Obama y toda su artillería mediática y en el otro Romney… y no tenga ni un tirachinas para replicar.

Además, ¿Romney es capaz de llenar un estadio con 20.000 personas para verle y oírle? ¡Pero si es un pazguato! No es tan soporífero como Pawlenty, pero también garantiza una buena modorra antes de quince minutos. ¿Quién se lo imagina hablando con un albañil, pidiéndole su voto y convenciéndole de que él es el candidato que va a luchar por sus intereses? Sus declaraciones, y su historial lo prueba, son siempre sobre seguro: te dice lo que quieres oír y se queda tan pancho. Luego, por supuesto, hace lo que le da la gana. Tiene cara de palo, es incapaz de mostrar algo de fervor, algo de pasión, un poco de entusiasmo… Ni siquiera si le apalearan gritaría, sino que pediría muy educadamente y sin levantar la voz que alguien llamara a la policía, si no es molestia.

Pero lo peor de todo es que Romney ya lleva dos años en campaña electoral, desde 2008, y en todo ese tiempo ha sido incapaz de hacer una propuesta, presentar una idea, replicar a una medida de la Casa Blanca… Ha estado todo el tiempo callado, contando su dinerito y refocilándose con la que se va a armar cuando anuncie su candidatura. Una candidatura que puede ser muy bien la del parto de los montes: un ratón esmirriado. Nunca había visto tanta presunción en un candidato. No lo olviden: Romney fue incapaz de dejar fuera de juego a McCain en 2008. ¡A McCain! ¿En serio pretenden que nos creamos que ahora lo va a hacer con Sarah, que le da mil vueltas a McCain y dos mil al propio Romney? ¿Acaso ya se han olvidado los estadounidenses de quién ha llevado la voz cantante en la oposición a Obama durante estos dos años? ¿Quién ha encabezado la oposición a Obamacare, a su política exterior, a su política presupuestaria, a todo lo que se moviera en la dirección incorrecta? Romney no vale un cuarto como candidato a la presidencia porque tiene la mandíbula de cristal, lo que pasa es que todavía nadie le he pegado un derechazo y lo ha dejado en evidencia. Pero cuando lo hagan, durará cinco minutos. Romney es una especie de Rajoy español, un tipo que se cree que le deben la presidencia y que espera que se la traigan a casa con una nota de disculpa por haberle hecho esperar tanto.

Ya está. Todos repasados. Y algunos bien repasados. Será porque se lo merecen, digo yo. Y ya para terminar con esta seria, en la próxima entrada, veremos cuáles serán los grandes temas sobre los que van a girar sin duda la elecciones de 2012. Les espero.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Primarias republicanas 2012 y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a EL GOP BUSCA CANDIDATO PRESIDENCIAL: RINOS ABSTENERSE, POR FAVOR (III)

  1. Santi dijo:

    Buena entrada, Bob. Creo que ninguno tiene en absoluto posibilidades ante Sarah Palin, les falta carisma, personalidad, tirón y, sobre todo, una trayectoria limpia y clara de conservadurismo con sentido común. Sarah, ¡preséntate ya! ¡Sarah 2012!

    Bueno, Bob, ¡ya tengo tu libro! Está bien de tamaño y por dentro me parece bien editado -papel, letra-. Sobre la contraportada lo ya sabido del descuadre a la izqda., pero en el mío también la portada tiene un ligero descuadre a la derecha. También observo una falta de nitidez en en la portada y contraportada, en letras y fotos. Parece que Bubok falla en las portadas, una pena. A ver si puedes solucionar estos fallos en lo posible, Bob.
    Ahora a leerlo con tranquilidad y disfrutar de tu prosa, amigo. Una pena que no puedas ir a firmar a la Feria del Libro, ja, ja, ja.

    Un saludo y enhorabuena por tu primer libro, que espero que no sea el último; creo que Sarah merece una saga de ellos.

  2. AuH2O 4 President dijo:

    Extraordinario reflejo de los candidatos y pseudocandidatos del GOP. Como siempre Bob “chapeau”.
    Esto se va animando poco a poco (tanto el blog como las primarias) y nos promete un Otoño muy intenso que deberemos seguir muy atentamente.
    Pd.: Aún no pude empezar tú libro, espero hacerlo este fin de semana.
    Un abrazo.

  3. educantabro dijo:

    Utilisima puesta al día de candidatos. Comparto la aversión contra Mitt Romney (¿Será copia de mi aversión al Sr. Rajoy?). Antes un Obama del partido demócrata en la Casablanca, que un demócrata con los votos del GOP.
    Por lo demás me gusta lo que voy conociendo de Herman Cain, y de Ron Paul decir que si no existiera habría que inventarlo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s